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CalicePor Sonia Alea

Pasan los días, los meses, los años, uno tras otro y aquí estamos aún con nuestro bagaje en los hombros, tratando de vivir esta vida de la mejor forma posible, intentando superar las dificultades y las limitaciones. Al mismo tiempo algunos seres queridos nuestros se han ido a mundos lejanos y muchos niños nos han alegrado con su bendito nacimiento. Nos hemos convertido en adultos y nuestro ímpetu apunta a las generaciones venideras, a nuestros hijos, para que ellos puedan seguir siendo libres de las jaulas de este mundo, estando listos para vivir el futuro que esta por llegar.

Nuestra vida jamás ha sido “normal”, como la del resto de la humanidad, o de gran parte del resto de la humanidad. Nuestra vida ha sido tocada, marcada a fuego con un sello, un sello encierra en sí mismo una Obra increíble que hoy en dia está recogiendo sus frutos en nuestros jóvenes que, con su pasión artística, son la voz de este tiempo que grita en contra de las injusticias del mundo dándole voz a quienes no la tienen. Una Obra colmada de mensajes que abarcan un conocimiento cósmico de valor universal.

Un faro en la noche de estos tiempos oscuros. Y luego está el, el signo viviente, el artífice de todo esto. El árbol da buenos frutos cuando está guiado por el espíritu de verdad, el paráclito, el consolador de este tiempo: “Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir. El me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber” (Juan 16, 13)... Como para señalarnos cuál es el camino y conducirnos hacia Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida.

Treinta años de Obra en la cual el mensaje de Cristo, las profecías de la Virgen de Fátima y la revelación de la realidad extraterrestre han sido difundidos en todo el mundo, acompañados por una única, grande y maravillosa realidad que remonta al hombre a sus orígenes, a ese cosmos infinito en el que todo es orden, alegría y armonía. Orígenes a los que hemos olvidado pertenecer cayendo en el olvido de la materia, del caos, de la indiferencia y del sufrimiento.

Treinta años en los que el signo sangrante le ha hablado al corazón del hombre, encendiendo el espíritu de los llamados que poco a poco iban redescubriendo el camino. Un prodigio que se ha manifestado más de diez mil veces a lo largo de estos años de misión por el mundo.

Recientemente, en Milán hubo un nuevo prodigio. Había muchos rostros nuevos, muchos jóvenes. “-¿Puedo ayudarte?” preguntó un hombre al acercarse a ese lecho de pasión rodeado por varios hermanos y por muchas almas que vinieron a conocerlo. “-Amaos como yo os he amado” susurró él, recordando a Aquél que hace nuevas todas las cosas y en esa mirada de Amor está el universo infinito. “-¿Estás con nosotros?” Le dijo luego con un hilo de voz a una señora que liberaba su alma con un llanto desconsolado. Cuántas veces he sido testigo de este milagro, de esta misma escena. Una escena que tiene dos mil años de antigüedad y que a través de los estigmatizados se ha repetido por los siglos de los siglos para recordarle al hombre la promesa: “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” (Juan 14, 18). Miradas atónitas, introspectivas, rendidas ante ese Amor que no tiene límites. Que supera barreras, obstáculos y fronteras. En ese instante sin tiempo todo está claro, el Cielo y la Tierra, los pensamientos y las obras, los pecados y las virtudes, el límite y la meta.

¿Por qué seguir sufriendo después de treinta años?

Somos pequeños, olvidamos fácilmente. A lo largo del tiempo el ojo del espíritu corre el riesgo de nublarse y que el milagro más grande pase a ser una “normalidad”, se corre el riesgo de perder ese fervor que ha encendido nuestros espíritus durante los años del despertar, perdiendo de vista el objetivo.

Él hace la diferencia. Está allí. Increíblemente sigue allí. Cansado, muy cansado, pero firme y valeroso como el primer día. Su coherencia y su constancia a lo largo del tiempo son su arma vencedora. La gota que moldea la piedra. Su vida es su Obra, su apoyo a los justos, la fuerza de los jóvenes, la protección de los niños, el faro de todos nosotros que ya somos adultos. Las generaciones pasan y él está siempre allí integérrimo, eternamente enamorado de Cristo, de Su causa y de Su Justicia.

Lo he visto desesperarse por el abandono de un padre y alegrarse por el valor de un hijo; lo he visto gritar para defender a los justos y desgargantarse por miedo a perder a un hermano; lo he visto llorar ante la fragilidad de un anciano, ante la emocionante pureza de un niño, ante la fe del último de sus hermanos, ante la incorruptibilidad de un justo y la valentía de un mártir. Lo he visto intentar inútilmente contener el llanto en la garganta al hablar de Su eterno amigo, el Nazareno, llanto que como una ola lo envolvía para dejarlo desarmado, como un niño en la platea, escuchando Sus palabras de Verdad. Infundiendo ese Amor por Cristo como el medicamento salvador que se inyecta a un enfermo. Nos ha inculcado el amor por Cristo, olvidándose de sí mismo. Y sigue ahí. Firme y decidido en la lucha. El tiempo es poco y él tiene que ganar esa batalla en contra del mal que nos cuesta identificar claramente. Comprender. Seguir. A veces no lo comprenden pero él sigue su carrera en contra del tiempo. Dejando todo. Bienes. Afectos. Su familia lo sigue con el corazón. Tiene la extraordinaria capacidad de estar muy presente con sus hijos, a pesar de estar lejos. Ha dejado todo, cada instante de su vida le pertenece a Cristo y a Su Santa Obra en el mundo.

A nosotros nos ha quedado el ejemplo de hombre.

“¡Aquí estoy Señor mío! ¿Qué más quieres de mi?”

Ya era media noche y la sala del hotel estaba repleta de gente, a pesar de que fuera tarde. “Lo único que se es que quiero servirlo porque Lo conozco, porque siempre Lo he seguido, porque es el Mesías, el Hijo de Dios a quien estamos esperando. Soy un servidor Suyo y espero que vosotros también lo seais junto a mi. Si hoy estáis aquí, en un sábado por la noche, en lugar de estar en otro lugar significa que creéis en un cambio y que lo estáis buscando, que estáis siguiendo un camino, o buscándolo, pero aquí estamos, juntos, porque sentimos que habrá un cambio. Pero tenemos que decidir definitivamente y la decisión no consiste en creer o no porque todos creemos en algo, sino a qué queremos renunciar para podernos dedicar seriamente y aportar a esta renovación que llevará a cabo Aquel que tiene la autoridad de cambiar las cosas en el mundo. Me refiero a Jesús Cristo porque solo Él podrá realizar el cambio definitivo, pero nosotros tenemos que poner nuestra parte, de lo contrario Él no podrá (ya que se lo impide la Ley) elegirnos, designarnos como posibles ciudadanos de una nueva República mundial, aquello a lo que Jesús llama el Reino de Dios en la Tierra. No tenemos mucho tiempo para decidir definitivamente si dedicar toda nuestra vida a la Causa que hemos elegido servir, si es que lo hemos hecho. Esto no significa tener que descuidar a quienes amamos, sobre todo cuando tenemos responsabilidades. Dejar todo significa dejar todo lo que va más allá de los compromisos cotidianos que tenemos. No es fácil pero este es el tiempo de elegir. Si por ejemplo todos vosotros habéis decidido seguir la Obra de Cristo a través de este camino que, a pesar de ser simple, siempre es una Obra de Cristo, tenéis que tomar decisiones. Hay otras Obras grandes de Cristo en el mundo, con grandes misioneros, pero si hemos elegido esta tenemos que estar dispuestos a difundir este mensaje. Entonces la pregunta es: ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué sigo este camino espiritual? La respuesta es: no es solo para enriquecer mi espíritu, o para seguir una fe dominical, sino para intentar vivir el Evangelio todos los días. No se qué más decir, he dicho todo a lo largo de estos treinta años. He dicho que habría catástrofes, algunas de ellas ya han ocurrido, otras aún no. He dicho que la Virgen profetizó en Fátima que estallaría la Tercera Guerra Mundial, y estallará. He dicho que habría terremotos en todas partes que causarían cientos de millones de víctimas y así será. He dicho que en el Cielo se manifestarían naves extraterrestres que todo el mundo vería y eso ya está ocurriendo y lo seguirá haciendo. He dicho que al final de esta terrible crisis, que provocará un gran sufrimiento durante la cual morirán cinco mil, seis mil millones de personas, aparecerán en el Cielo grandes naves junto a las cuales regresará a la Tierra el Hijo de Dios, Jesús Cristo y esto también llegará. También he dicho que durante esta espera no tenemos que ser fanáticos ni encerrarnos como una secta sino que tenemos que abrirnos al mundo, despertar a muchas almas y sobre todo ser laicos, es decir, universales apoyando a las personas justas en la Tierra, desarrollando un trabajo a favor de la vida, por lo tanto tenemos que comprometernos no solo a nivel espiritual y con nuestra fe sino además a nivel social. Yo he elegido la lucha en contra de la mafia y la estoy llevando a cabo con mucho gusto y alegría y no me importa si mi vida puede llegar a correr peligro. Ser activistas sociales significa ayudar a los niños, o a las personas que sufren, ayudar a los sacerdotes misioneros, apoyar a los justos, etc. Por consiguiente formamos parte de una única verdad, de una única misión dividida en tres puntos: 1) La difusión del mensaje espiritual y el anuncio de la Segunda Venida de Cristo; 2) Ayudar a los niños que padecen hambre, que lamentablemente son millones en todo el mundo, por culpa de nuestro bienestar occidental; 3) La lucha en contra del mal, al cual yo como hombre de fe lo llamo Anticristo, es decir, denunciar y divulgar la verdad a la gente sobre el hecho de que a menudo somos engañados y gobernados por grandes poderes criminales.

Entonces, qué os puedo decir... ¡Sigamos adelante!... ¡Sigamos adelante!... ¡Tenemos que seguir adelante! Y ¿cómo podemos hacerlo? Como hizo Jesús cuando estaba en el Getsemaní, cuando le dijo a Sus discípulos: “Voy a rezar”. Ocho de ellos dormían y dejó que lo hicieran. A los otros tres que estaban más despiertos y que habían visto la transfiguración, la luz, Moisés, la nave que descendió del Cielo, se los llevó. Jesús pensó: “Me llevo a Pedro, a Santiago y a Juan, que son los mejores y que han visto todo, que saben todo, que son fuertes, veloces, nunca se quedan dormidos, me los llevo conmigo mientras voy a rezar y con su presencia me consolarán en mi sufrimiento. Esta es la belleza de Jesús, nuestro Dios, que se encarna, que tiene miedo, es por ello que creo que es Dios, porque si no hubiera tenido miedo y no hubiera sentido dolor habría pensado que se trababa de un engaño. En cambio Cristo se hizo hombre, con todos los dolores, las preocupaciones y los miedos que puede tener un hombre. Entonces es por ello que se dio vuelta para llamar a Sus tres amigos, pero ellos también se habían quedado dormidos.

Luego se le apareció el diablo y le dijo: “¡Tienes que matarlos a todos, tienes que deshacerte de esa porquería inmunda que te quiere matar, eres el Hijo de Dios! ¿Quieres dejar que te maten por estos traidores? ¡Es por ello que yo los domino, porque dan asco! ¡Déjamelos a mi, o haz justicia, mátalos a todos!” Pero el Señor le dijo: “¡Vete Satanás!” Y se hizo crucificar por Amor. Para salvarnos a todos nosotros, que somos indignos, porque entre esos discípulos que se quedaron dormidos también estamos nosotros. Cuando los soldados llegaron a buscarlo con Judas Jesús se levantó y despertó a los Apóstoles gritando: “¡Levantáos! ¡Vámonos! ¡Ha llegado el momento!” Entonces los Apóstoles se levantaron y Lo siguieron. Y bien, esta noche os lo digo a vosotros y a mi mismo: “¡Levantémonos y vámonos!”

A pesar de lo tarde que era parecía como que el tiempo se había detenido. Las imágenes iban pasando como en una película, mientras escuchábamos sus palabras que daban lugar a las preguntas y sus respuestas eran un nuevo néctar de los dioses para nuestros espíritus que a menudo se quedan dormidos.

El tiempo del Retorno de Cristo

Creo que Cristo conoce la fecha de Su retorno porque Cristo y el Padre son una única cosa pero por humildad nos ha dicho que ni siquiera Él la conoce. Jesús y los mensajes que he recibido del Cielo me han dicho que el tiempo es este y “el tiempo” significa esta generación que según mi opinión no pasará. Cuando digo “esta generación” me refiero a la generación moderna mientras que aquella a la que se refería Jesús cuando dijo: “En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda” (Mateo 24, 34) hablaba del movimiento de los Astros. De la Constelación de Picis, de hecho estamos por entrar en la Era de Acuario, quiere decir que Jesús se refería a un tiempo que va desde el año 2000 hasta el 2100. Nosotros no superaremos el año 2100 sin que regrese, por consiguiente Cristo regresará en el lapso de los próximos 80 años y digo esto con una certeza absoluta y me refiero a lo que Jesús dijo en el Evangelio. Es cierto, no sabemos el día ni la hora pero el tiempo nos ha sido revelado. Podría regresar hasta esta misma noche, cuando regresemos a casa se podría llegar a desgarrar el Cielo y podría regresar Jesús, mientras casi nadie Lo espera. Personalmente creo que esto ocurrirá antes de que pasen estos 80 años, ya que los mismos científicos dicen que la Tierra agotará todos sus recursos en los próximos 50 años. Y hasta el último minuto, antes de que se desgarre el Cielo y regrese Jesús, tenemos que seguir despertando a las almas.

Una nueva reencarnación para ser testigos del Retorno de Cristo

Otra cosa que me han dicho es la siguiente: todos aquellos que siguen un camino misionero, que tiene que ver con la Segunda Venida de Cristo, aunque mueran, si es que eso pasa, después de haber pagado nuestras “facturas pendientes”, reencarnaremos, regresaremos a ser niños para poder ser testigos de la Segunda Venida de Cristo, en carne y hueso.

“Vosotros sois dioses y haréis cosas más grandes que yo”.

Jesús no se refería a las cosas del espíritu que son privilegio exclusivamente Suyo y de Su Padre, Él se refería a las cosas de la materia cuando dijo: “Vosotros sois dioses y haréis cosas más grandes que yo”. Se refería al hecho de que en el futuro con la evolución, incluso tecnológica, el hombre obtendría resultados increíbles para esa época. Hoy con una operación de micro-cirugía curamos un tumor de cerebro, por ejemplo. Cristo quería decir: “Si tenéis fe en mi podréis evolucionar no solo en cuanto a vuestro espíritu sino también a vuestra materia y haréis cosas más grandes que yo”. Pensad en que Jesús para desplazarse desde Cafarnaum hasta Nazaret tardaba tres días a pie, hoy tardamos tres minutos en coche. Esto es lo que nos quería decir.

Juan el Bautista fue el precursor de Cristo en la Tierra. ¿Fue así también en el infierno, antes de que Cristo lo visitara?

No, no hay necesidad porque los condenados al infierno Lo reconocieron inmediatamente, mientras nosotros aquí no. Quiere decir que en la Tierra necesitában un Juan el Bautista que los preparara para la llegada de Cristo.

¿Cuál es el significado espiritual de que seamos testigos de la sangración?

Para nosotros la sangración implica que recordemos que Jesús está en la Tierra “He regresado, no os he dejado huérfanos”. En cambio para todos significa anunciar que pronto se manifestará al mundo con poder y gloria y que la crucifixión es el Signo de la redención para todos nosotros, los pecadores y por lo tanto tenemos que seguirlo haciendo obras y hacer los rituales que Él nos ha enseñado, la oración, la comunión, etc.

Este no es mi mundo

Yo soy el hombre más feliz de la Tierra interiormente, pero también soy el hombre más desesperado porque este no es mi mundo. Por ejemplo, si te miro enseguida me enamoro de tu espíritu, pero si digo esto en medio de la plaza ¿quién me comprendería? Es algo que nadie interpretaría como un sentimiento de amor puro, sin segundas intenciones, es por ello que no soy de aquí. Estoy enamorado de mi familia, de mi mujer, de mis hijos, de mis hermanas, de mis hermanos, por todos ellos siento el mismo amor. Por mi mujer también siento un amor humano porque es normal que así sea, pero mi sentimiento se expande a muchos seres con los que me encuentro y ese sentimiento se llama simplemente Amor. A veces creo que estoy loco, que soy un visionario y me deprimo. Entonces inexplicablemente me llega un mensaje, o una señal de Jesús que me consuelan. Soy un filósofo, modesto. Como sabéis los más locos de la filosofía han escrito las cosas más hermosas, uno de ellos era Giordano Bruno, que se encarnó en 1600, pero él estaba 500 años adelantado para esa generación y eso lo llevó a la muerte en la hoguera. Es por ello que me reencarné en esta época y créeme, me siento, pero no lo digo en cuanto a ser mejor que nadie, sino en sentido de inferioridad, me siento 500, o 1000 años más adelantado que esta humanidad.

El Reino

Jesús regresará a la Tierra y no vendrá solo, regresará con una civilización de Seres maravillosos que Lo acompañarán, será una civilización que viene de las estrellas. Él les dará la misión de que sean nuestros inspiradores para que nosotros organicemos una nueva súper civilización. Jesús estará con nosotros durante un tiempo, luego regresará al Padre pero Lo veremos siempre porque tendremos un contacto directo con Él. Esta civilización nos enseñará a vivir. Nos hará comprender que no estamos solos en el Universo y que la vida en el Universo está representada por una gran familia cósmica. Los continentes de la Tierra no estarán divididos en Naciones, su división responderá a la cultura, o a las costumbres, pero habrá un único Parlamento mundial en el cual no habrá políticos. Los gobernantes serán elegidos directamente por los ciudadanos, sin necesidad de campañas electorales porque los ciudadanos verán el aura de los teólogos, de los científicos, de los profesores, de las maestras de la escuela, de los doctores en medicina. A través de la visión del aura los ciudadanos sabran quién es la persona más indicada para desarrollar un determinado papel. Posteriormente el Gobierno establecerá las reglas dictadas por la Confederación Interestelar. La Constitución de la Confederación Interestelar está escrita en un solo renglón en el que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. El resto son todas reglas de una sociedad evolucionada. Contaremos con medios que nos llevarán alrededor del mundo, en un tiempo increíble. Si tu compañero vive en Sydney, Australia y tú vives en Milán, todas las noches podréis regresar juntos a casa porque tardaréis cinco minutos en llegar con vuestra nave. Entonces el mundo se convertirá en una ciudad en la que uno podrá desplazarse rápidamente. Podrás disfrutar de todo. La Madre Tierra estará limpia. Reinará la hermandad universal. Habrá un intercambio cultural entre todos los demás pueblos, será algo recíproco, habrá leyes específicas que coordinarán la vida en el Planeta y cada uno hará lo que más le gusta. También habrá un “servicio militar” que consiste en viajar por el Universo. ¿Te gusta este tipo de servicio militar? Nuestros hijos, de 0 a 14 años, serán nuestros, luego entrarán a la comunidad. La mayoría de edad será a los 14 años. Porque a los 7 años los jóvenes ya se habrán recibido y a los 14 ya serán capaces de pilotar aviones, naves, etc., a los 21 años se podrá ejercer la profesión de médicos, de científico, dedicarse a la agricultura, etc. La civilización de la Tierra se convertirá en una súper civilización en cuyas universidades se estudiará la historia de los héroes que formaron parte del nacimiento de la nueva humanidad, los precursores. Los acontecimientos más criminales ocurridos en la Tierra quedarán en el olvido, no quedará ni siquiera el recuerdo de lo cometido por el hombre. El dinero, que es la sangre de satanás, habrá dejado de existir. La razón por la cual vivimos en una sociedad infernal es precisamente porque existe el dinero. Adoraremos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, a quienes identificaremos en la figura física del Padre, en el Sol, por consiguiente al mirar al Sol adoraremos a Dios.

El valor absoluto

Imagina que soy un alienígena y que vengo de un mundo como el que te acabo de describir. Viajo por el Universo, vengo a la Tierra y veo que esta sociedad ha elegido como valor absoluto el dinero. Para todo. Para tener hijos, para amar, para curarnos de las enfermedades. Ahora yo que soy un extraterrestre te digo: “Querida ¿cómo hago para no deprimirme en esta sociedad en la que todos adoramos a un pedazo de papel, nos matamos brutalmente por unos pedazos de papel y dejamos morir a nuestros niños por unos pedazos de papel? Ahora miro este pedazo de papel que tengo en mi bolsillo que me hace falta para volver a casa y le digo: “¡¿Cómo haces para ser el dueño absoluto de esta gente inteligente, hermosa, maravillosa? ¿Cómo habéis podido caer tan bajo?” ¡Es decir, se necesita una enorme genialidad para llegar tan bajo, en el sentido más loco de la palabra! ¡Tenéis pedazos de papel que son el valor absoluto de todo! Para curarnos del cáncer utilizamos pedazos de papel, para dar a luz un hijo usamos pedazos de papel, para darle forma a una idea hacen falta pedazos de papel, si tú quieres convertirte en doctora, o ser médico, antes tienes que someterte a un pedazo de papel! Ahora ¿te das cuenta de que yo soy un alienígena que vengo de otro mundo? Y no te hablo de mis problemas personales con los pedazos de papel porque te darían ganas de llorar, o de reír.

¿Seguiremos reencarnándonos?

Habrá una nueva civilización en la Tierra, tendremos contactos con Seres de otros mundos y claro, reencarnaremos porque el espíritu es eterno pero necesita experimentar para ser consciente y evolucionar. El cuerpo cambia pero el espíritu es eterno y la evolución sigue en forma infinita. Nuestro destino es el infinito porque somos eternos. El problema es que nosotros no queremos creerlo, de lo contrario ya habrían terminado todos nuestros problemas.

¿Cuál será la edad promedio de la población del Nuevo Reino?

La edad promedio de la población del Nuevo Reino será aproximadamente de 1200 años, habrá un cambio de frecuencia acelerado y nuestras células no envejecerán antes de los 900 años. Este es un proceso que ocurrirá inmediatamente, apenas se haya instaurado el Nuevo Reino. Es por ello que son muchos los llamados pero serán pocos los elegidos porque tendrán que demostrar hoy que están listos para vivir en una súper civilización en la que no existe el sentido de la posesión. Inmediatamente recibiremos la ciencia extraterrestre, por lo tanto contaremos con las naves para viajar por el Universo. Claramente somos pequeños pero es como haber entrado a la universidad y que enseguida podemos disfrutar de la biblioteca, de todo aquello que nos brinda la universidad.

El tiempo es relativo

La vibración de la Tierra se ha acelerado. Es por ello que los 60 minutos que pasan en el reloj en realidad son 40. En la Nueva Era tendrás la sensación de que el tiempo se ha triplicado, entonces los 1200 años corresponden al tiempo de hoy pero en ese tiempo sentirás que tienes 80 años. Por ejemplo el tiempo cósmico es inimaginable para nosotros. Un año cósmico son 24.000 años terrestres porque la Galaxia, este gigante, se desplaza en el Universo viajando a una velocidad increíble. Para dar la vuelta completa alrededor del sol manásico que está en el centro del Universo, de este Universo, porque hay varios, así como la Tierra gira alrededor del Sol, la Galaxia tarda 24.000 años pero para ésta equivale a un año. Cuando me preguntan cuánto tiempo hace que estoy en la Tierra digo que hace 14.000 años en tiempo terrestre, pero en realidad son 6 meses. Entonces cuando Jesús dijo: “Mañana regreso” para Él eran diez minutos, para nosotros son dos mil años y son muchos. “Regresaré en medio de vosotros” se refería a un tiempo cósmico pero cuando dijo “no pasará esta generación” hablaba de una generación humana de aproximadamente 2150 años. Pero esto es lógico además para nuestros científicos que han descubierto que el Universo es infinito y cuando dan un tiempo lo indican en años luz. Un año luz equivale a 9 billones de kilómetros. De lo contrario ¿cómo haremos para establecerlo en kilómetros? No llegaríamos nunca si lo tuviéramos que escribir con números. Quiere decir que cuando decimos que una estrella se encuentra a 2 años luz, y es la más cercana a nosotros, estamos diciendo que está a una distancia de 18 billones de kilómetros. Y cuando decimos que Andrómeda está a 1.000 años luz ni siquiera sabemos escribir ese número por la cantidad de kilómetros a los que equivale. Es por eso que hemos tomado la regla de los años luz.

¿Acaso es posible interrumpir este ciclo de vida, muerte y renacimiento?

No, porque la vida, la muerte y el renacimiento responden a una ley natural pero de la materia, no del espíritu. “Lo que nace de la carne es carne” dijo Jesús “lo que nace del espíritu es espíritu”.

Nosotros somos espíritus inmortales pero tenemos el impulso de cometer actos negativos ¿qué es lo que provoca estos actos?

Hay dos factores que los provocan:

1) Nuestra decisión.

2) Entidades negativas que se nos acercan en base a nuestras decisiones, a nuestros valores, a nuestros pensamientos, es decir, a nuestras vibraciones.

Si nosotros optamos por la vanidad y por el ego se nos acercarán entidades egoístas y vanidosas. Si en cambio optamos por la humildad, por la modestia, por el amor y el altruismo se nos acercarán entidades de ese nivel. Entonces somos nosotros los que decidimos. Si optamos por el amor y la humildad de la hermandad de la Justicia, la entidad superior nos ofrece su servicio porque sabe que respondemos al libre albedrío y se acercarán ofreciéndonos su energía, su amor, inspirándonos a ampliar ese valor. Mientras que las entidades negativas que se acercan atraidas por nuestro ego, por nuestra arrogancia, vanidad y egoismo no nos consultan primero, se imponen y nos toman sin que nos demos cuenta. Esto es porque en la ley divina si uno elige el valor negativo autoriza a la entidad a que lo posea. Practicamente ese valor negativo que uno expresa es la firma de un contrato con esas “empresas” de entidades negativas que tienen la autorización de la ley universal para poseernos.

Un consejo para sentir mejor a Cristo y formar parte del proyecto de Jesús

Tienes que tener el sentido de la Justicia, por los demás, no por ti mismo. Entonces te enamorarás de Cristo. Si en cambio buscas justicia para ti mismo no es que te estás equivocando pero no estás muy cerca de Cristo. Cuando buscas justicia para el prójimo, para las víctimas, para los inocentes y aceptas con amor, no con debilidad y aceptación de las injusticias en tu contra, Cristo te mira y dice: “Este es un discípulo mío porque está tratando de imitarme”.

¿En el Nuevo Reino tendremos que pagar el karma negativo anterior?

En el Nuevo Reino no tienes que pagar ningún karma negativo desde el momento que dijiste debajo de la cruz: “Señor, yo te creo” Él te eliminó todo el karma. ¿Te acuerdas del ladrón? ¡Tenía un gran karma! Era peor que Totò Riina, había asesinado a un montón de gente y cuando le dijo a Jesús “Yo te creo” Cristo le dijo: “Hoy mismo vendrás conmigo al paraíso” su karma quedó eliminado inmediatamente. El otro día fue el cumpleaños de mi hijo Giovanni y le dije: “Hijo, recuerda siempre que no tienes que olvidarte de Dios porque Él está celoso y si no lo olvidas Él te dará 100 veces más de lo que tienes. Lo único que quiere es ser amado y ser amado más que nadie. Luego puedes amar a tu familia, a tus amigos, a tus amigas, a tus hermanos y a tus hermanas, traer diez hijos al mundo, todo lo que quieras, pero no te tienes que olvidar de Dios, nunca”. Entonces no nos olvidemos de este Padre y Él nos dará todo, vida, alegría, fe, amor, Su Reino, solo tenemos que serle fieles.

Tenemos una muy mala relación con la muerte. ¿Por qué?

Nosotros no tenemos miedo a la muerte, tenemos miedo a lo desconocido, a lo que no conocemos. ¿Qué es lo que haces cuando regresas de una fiesta? Te quitas el vestido y lo pones en el armario. ¡Eso es la muerte! Pero ¿qué hacemos cuando nos quitamos el vestido? ¿Lloramos, nos desesperamos, llamamos a un cura, buscamos dinero para el funeral porque nos hemos quitado el vestido? ¡Obviamente que no! Para el cuerpo es lo mismo, solo que no somos conscientes y por consiguiente nos desesperamos. Nos quitamos un vestido y nos ponemos otro, eso es la muerte. Hay tribus indígenas en las que cuando uno de ellos se prepara para morir, es decir, para cambiar de traje hacen al contrario, organizan una fiesta, la fiesta de cuando uno desencarna, en ella se come y se festeja. Incluso en los mundos más evolucionados se dan cita para encontrarse en la próxima encarnación.

El suicidio

Quitarse la vida es una acción muy grave para la Ley Universal. En algunos casos eventualmente la culpa puede tener atenuantes. Hay quienes se quitan la vida porque están deprimidos, o por un momento de desesperación entonces no se dan cuenta del acto que están cometiendo, hay quienes lo hacen, como Judas, porque no tuvo el valor de arrepentirse y se ahorcó. ¿Qué pensáis, si se hubiera presentado a los pies de la cruz pidiéndole perdón al Señor, no lo habría perdonado? De hecho perdonó a quien incluso Lo había renegado por miedo ¿créeis que no habría perdonado a Judas, que creyó en Jesús hasta el último minuto? Pero cuando se dio cuenta de que Cristo no había hecho el milagro en el Sanedrín, mostrando Su poder y entendió que había cometido el error más grande de su vida y al juzgarse a sí mismo se quitó la vida. Es un acto de arrogancia. En cambio un niño que se quita la vida no puede ser considerado como un suicidio, porque es un acto  de protesta, la más grande en contra de la humanidad nefasta que viola a los niños. El niño que comete un acto así va directamente al paraiso y nosotros pagamos su karma.

La segunda muerte

La segunda muerte es la reencarnación hacia atrás, es decir, el espíritu reencarna en forma animal y sufre por mucho tiempo porque recuerda haber sido un hombre y haber hecho lo que hizo.

¿Cuándo termina el ciclo del renacimiento de la materia?

Cuando evolucionas y pierdes el cuerpo material. O sea que te quedas con un cuerpo astral. Pero antes tenemos que convertirnos en extraterrestres, después de haber sido extraterrestres, que no es poca cosa porque hemos alcanzado la cuarta dimensión, tenemos que esperar algunos miles de millones de años para llegar hasta la quinta dimensión. Si pasas de grado puedes ir a la escuela secundaria, si no tienes que repetir el año.

Somos pocos en el mundo

Nuestra misión no es la de establecer la cantidad, sino la calidad. Nuestro deber es informar y dar el mensaje a quienes lo quieran escuchar. Pero te doy un ejemplo: en otros tiempos, en esta sala, habríamos sido 3, o 4, ahora está llena, entonces hay algo que está cambiando. Tenemos que ser positivos en este sentido, luego está quien observa desde lo alto y ve todo el Planeta Tierra, por consiguiente el número de aquellos que tienen que ser llamados llegará a su cumplimiento y cuando así sea regresará Aquél que tiene que regresar. ¿Por qué somos tan pocos? Hay una sola razón y se llama evolución. Tú a un hombre que apenas ha terminado la escuela primaria te puede gustar hablarle de la fórmula de Einstein pero él no la entiende, es más, se te ríe en la cara, te dice que eres tonto. Entonces tenemos que tener la paciencia suficiente para aceptar que es una cuestión de evolución y es por ello que quien te comprende es porque le ha llegado su momento de comprender, quien te rechaza es porque aún no está listo y tienes que resignarte.

El miedo

Tenemos que superar nuestros miedos porque Cristo nos ha dado la vida y nos ha dado certezas. Es normal tener miedo porque somos humanos pero la Causa tiene que estar por encima de nuestro miedo. Si tenemos miedo porque nos falta algo tenemos que vivir como si lo tuviéramos mientras servimos a nuestra causa, veréis que luego llegará. Si te dejas llevar por la preocupación te hundes. Cuando tengas miedo ponte a prueba con una acción fuerte para afrontarlo y vencerlo.

Nuevas Perlas de Sabiduría, que son como agua cristalina que brota del manantial del Verbo, vertidas en una noche de Junio, en el Arca del Águila, en Gubbio:

El Signo que une el Nuevo Testamento con el Viejo

El Signo que me honra llevar une el Nuevo Testamento con el Viejo porque abarca el “ojo por ojo” con el “pon la otra mejilla”. Une la voluntad del Padre con la de Cristo porque yo soy hijo de la Ley del Padre Adonay y soy un discípulo de Cristo. He venido para confirmar la Ley de Dios y Sus mandamientos y he venido para anunciar Su justicia.

Amplificad así vuestra conciencia

Cuanto más reniegas de ti mismo en tu identidad más aún te asemejas a Cristo. Cuanto más te identificas con Él más te vuelves como Él. Y a esa altura ¿qué interés puede tener saber quién eres, si estás recorriendo un camino que te indentifica con el Sol? He sido, soy y seré, todo o nada, porque siempre he existido en la Inteligencia Cósmica.

Ni bien pienso en mi mismo me siento mal. Estoy buscando el “nosotros”.

Algún día quisiera ser solo esencia. El amor único en el cual quiero identificarme es Cristo. Mientras tanto soy Juan el Bautista, Giordano Bruno, soy un hombre justo, soy quien quiero ser y también soy Giorgio pero con la conciencia de que no soy nadie y de que nada me pertenece, me gusta perderme en esta esencia. Por lo tanto soy todo pero al mismo tiempo nada mientras adquiero el conocimiento de cada uno de ellos. ¡Pero cuidado! Nunca tienes que creer realmente que tú eres Él, Cristo, porque te conviertes en amigo de Su enemigo.

Puedes decir “yo soy Él” pero nunca tienes que pensar en lo más profundo de tu intelecto humano que lo eres, lo eres en lo que se refiere al servicio, cuando dices “Señor, entra en mi y cura a este hombre paralítico”.

Soy consciente de que tengo una identidad individual porque soy eterno y libre pero quiero perderme en Cristo.

Amplificad de esta forma vuestra conciencia limitada para expandiros y para pasar de un punto que está en una recta a un punto que está en un volúmen.

Adquirid conciencia de no tener más identidad, no os perdáis en vuestro ego, en vuestra exclusividad y en la posesión sino que tenéis que volver a descubrir vuestra identidad en Cristo.

Tenemos que prestar atención a nuestra responsabilidad individual en forma legítima para continuar con la vida pero tenemos que superar los sentimientos de las bajas frecuencias.

Un ser que vive los sentimientos de la envidia y los celos recorre el camino evolutivo hacia la cuarta dimensión pero se queda anclado a una tercera dimensión al igual que los animales que luchan por instinto por su supervivencia y por la preservación de la especie. La envidia y la celosía llevan al odio, a la autodestrucción y al victimismo que no es más que hacer pesar en los demás la culpa de lo que uno querría tener y que no obtiene.

Si, en cambio el espíritu individual anhela alcanzar la cuarta dimensión tiene que expandir su conciencia acercándose a la realidad del Cielo.

En la Confederación si uno dice “mío” retrocede en la evolución y regresa a la escuela.

Ganarle al mundo significa dominar las leyes de la tercera dimensión animal.

Si queremos entrar en el Reino de Dios tenemos que tomar una decisión.

La ley de vida se basa en la filosofía y en la gnosis.

Lo he visto unir dos manos húmedas por las lágrimas de dos espíritus antiguos unidos por el Signo sangrante, lo he visto hablar a sus hijos con el lenguaje de los antiguos padres, lo he visto caminar en la nieve para llegar a un Arca, acomodar la sala y darnos una enseñanza, lo he visto levantarse cuando las rodillas no le respondían por el cansancio y por el dolor de los espasmos musculares que lo habían hecho caer, lo he visto una, cien, mil e infinitas veces proyectándose hacia sus hermanos, olvidándose de sí mismo, lo he visto seguir el ejemplo de Su Maestro, perderse en el valor de Sus divinas palabras y en sus ojos he visto el cumplimiento del camino evangélico trazado por el camino de la cruz que vivifica los espíritus en la eternidad del tiempo.

Con Amor

Sonia Alea
Sant'Elpidio a Mare
04 de Julio de 2018