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PABLO MEDINA: NUEVO DOCUMENTAL DEL PERIODISTA GEORGES ALMENDRAS

 

apremiante
Por Jorge Figueredo-5 de marzo de 2017
Familiares, colegas y allegados de Pablo Medina, piden celeridad  de juicio a “Neneco”

El  resultado  de la Audiencia  Preliminar  de Vilmar “Neneco” Acosta, que culmino el pasado 1ero de marzo  en horas  de la mañana, cuando el Juez penal Carlos Martínez resolvió ordenar la apertura a juicio oral y público, fue muy positivo porque  podría implicar un no contundente a la impunidad. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los crímenes de periodistas y comunicadores en el Paraguay han quedado impunes. Basta recordar los casos más emblemáticos: el asesinato de Santiago Leguizamón, el 26 de abril de 1991  (fecha en que se celebraba el día del Periodista en Paraguay), donde no hubo un solo condenado de los autores materiales y mucho menos intelectuales; el asesinato de Salvador Medina, el 5 de enero de 2001, donde si bien fue condenado el autor material del crimen, Milciades Maylin,  el  o los mandantes del crimen jamás fueron procesados o juzgados.  

 Por lo tanto, el caso de Pablo Medina y Antonia Almada constituye una excepción a la larga lista de impunidades, en relación a los asesinatos de periodistas, campesinos y de luchadores sociales a manos de elementos del crimen organizado.  ¿Pero en qué sentido constituye una excepción? En que fue acusado y va a ser juzgado en juicio oral, nada más ni nada menos, que el  instigador o el mandante  del asesinato de Pablo Medina.  

Toda la comunidad nacional e internacional, a través de los diversos medios tecnológicos de información, podrá conocer cómo se desarrolla el Juicio Oral y Público de Vilmar “Neneco” Acosta.  Por primera vez, el asesino, el criminal,  el ideólogo de la muerte de Pablo Medina y Antonia Almada, Vilmar “Neneco” Acosta pondrá su cara mafiosa ante los jueces del Tribunal de Sentencia, y el público que participe de la Audiencia.

Dyrsen  Medina,  hija mayor de Pablo Medina, en conversación con Antimafia Dos Mil Redacción Paraguay  expreso: “Al escuchar lo resuelto, es como si “Neneco” recibiera una bofetada de parte del Juez Carlos Martínez. Se retiró  mirando fijamente al magistrado, con una cara de buscar venganza. A partir de ahora nos queda esperar la concreción de la fecha para la realización del juicio oral. Pido que “Neneco” sea condenado con todo el peso de la ley y que pague su crimen”.  

Francisco Medina, hermano de Pablo Medina, manifestó “No llegamos todavía al cielo, pero llegamos al purgatorio, en relación a la causa que tiene como principal procesado a Vilmar “Neneco” Acosta.  Este obstáculo era bastante duro. Ahora superamos esta barrera. La Audiencia Preliminar era una barrera y ahora la pasamos. Al  pasar la barrera más importante, entiendo que el Juez no fue un Juez muy tonto. Estudio lo propuesto por ambas partes. El juez supo discernir. ¿Que espero del próximo juicio oral? Mi petición es que el Tribunal de Sentencia sea implacable con Vilmar Acosta. Solicito la máxima pena, sin ninguna duda. La justicia de Pablo tiene que llegar aquí en la tierra.  Esta  primera victoria de la justicia al llegar a  juicio oral, se lo dedicó a mi madre; Ángela De Merici Velázquez, que siempre y hasta pocos días antes de su muerte, reclamo justicia por el asesinato de su hijo: Pablo Medina. “   

Gaspar Medina,  dijo con vehemencia “La elevación a juicio oral y público del caso de “Neneco” Acosta nos da tranquilidad, seguridad y confianza en la justicia.  Confiamos que el Tribunal de Sentencia que se conforme vaya a establecer quién es el autor intelectual y material, y que vaya a a recibir un castigo ejemplar. Para nosotros se está encaminando bien el proceso, a pesar de que no nos devolverán la vida de Pablo. Sería más cruel si se llegase a la impunidad.  Haciendo una comparación entre los crímenes del periodista Santiago Leguizamón y Pablo Medina, en la investigación de la muerte de este último se avanzó mucho más, quizás porque hoy en día se cuenta con mayor tecnología. Así mismo me quiero referir a dos hechos ocurrido en los últimos días, que me llaman la atención: la detención de uno de los sicarios de Vilmar Acosta en San Pedro, no creo que sea una casualidad, inclusive sospecho, que este se habría entregado por que su vida correría peligro y que también tendría relación con el asesinato de otro de los sicarios de “Neneco”, que estaría implicado en el homicidio del ex intendente de Ypehu, Julian Nuñez, y que por lo tanto sería una quema de archivo. “

Don Pablo Medina, padre del periodista, sostuvo: “A pesar de que no estoy bien de salud, fue para mí fue un logro importante de la justicia, llegar al juicio oral.  Le felicito a la fiscala Sandra Quiñónez y al Juez Carlos Martínez por su trabajo. La fiscala Sandra me abrazó y le dije a ella que cumplió con su papel de Fiscal. Y Quiñónez me respondió que se logró el objetivo Medina. Deseo ver el juicio oral donde se le condene a “Neneco” Acosta.  Le dije al juez que se acelere el juicio oral, porque deseo estar vivo para presenciarlo. El deseo de la familia Medina es que se haga justicia.”

Olga Bianconi, viuda de Pablo afirmo “Por fin se dio la elevación a juicio oral. Espero que se haga la justicia en forma, con todo el peso de la ley, si es que no hay de nuevo chicanearías por el camino. Deseo que se le condene a Vilmar “Neneco” Acosta.  Mucha gente está contenta en Curuguaty, y pido que no haya impunidad de nuevo. Mis hijos están también pendientes de la condena de Neneco, tienen el mismo sentimiento mío. Desean que no se dilate mucho la realización del juicio oral.  Que se den cuenta que el sufrimiento de la familia es grande “

Santiago Ortiz, Secretario del Sindicato de Periodistas del Paraguay, manifestó “Estamos satisfechos que se haya elevado a juicio oral. Deseamos que se haga justicia, que haya condena. El caso de “Neneco” Acosta, afecta no solo a su familia, afecta a todos, a  los periodistas, comunicadores y a la comunidad en general.  Pero decimos también un no rotundo a la impunidad. Es necesario empezar a desmantelar la relación que existe entre el crimen organizado y los políticos, que hoy están gobernando el país. Estamos como gremio exigiendo que las autoridades competentes investiguen, más allá del intendente, si hubo protección de parte de la diputada colorada Cristina Villalba -quien forma parte del primer anillo del presidente Horacio Cartes-y otros políticos a nivel regional y nacional. Exigimos también justicia por los demás compañeros periodistas asesinados por la mafia y que no fueron esclarecidos sus crímenes.”

Katya  Gonzales, Secretaria General de la Coordinadora de Abogados del Paraguay dijo: “Nosotros estamos muy contentos de debatir públicamente una causa tan emblemática, que causo tanto dolor, al ser asesinado un periodista como Pablo Medina, simplemente por publicar datos sobre narcotráfico y corrupción.  Estamos expectantes. No puede quedar impune un caso tan importante donde se tocó a un comunicador. Confiamos en la justicia, a pesar que en nuestro país no podemos estar tan seguros nunca.  Nosotros tenemos una comunidad desprotegida,  ante la ausencia del Estado. Existe mucha violencia, abandono de las comunidades, necesitamos políticas públicas para evitar que la población continúe amedrentada por el  crimen organizado. Falta mayor apoyo a las escuelas y colegios y a la educación. Faltan más fuentes de trabajo para que la población joven no se desarraigue por la falta de oportunidades, es por ello que se está dando un aumento de la migración del campo a la ciudad. La gente no tiene como vivir. El Estado debe ocuparse de esto, no está solo para reprimir sino para invertir en la búsqueda del bienestar de la gente. En cuanto a la relación de los políticos con el narcotráfico pienso que por el movimiento que se da en el parlamento, por las leyes dictadas, muchos políticos son apadrinados por los narcotraficantes, y estos parlamentarios buscan siempre la impunidad. Están trabajando allí para proteger sus negocios ilícitos. Hoy en día incluso esto está cambiando. Antes, los políticos eran intermediarios de los narcotraficantes, ahora directamente el criminal se candidatea y ocupa lugares de relevancia en la política y “Neneco” es el ejemplo de esto. “   

*Foto Portada: Familia Medina en sala de la Audiencia Preliminar www.judiciales .net.com

cuerdasPor Jean Georges Almendras-1ero de marzo de 2017

Visiblemente contrariados se mostraron los asesores letrados del ex intendente de Ypejhú, Vilmar “Neneco” Acosta, Ricardo Paredes y Vicente Alderete al escuchar el anuncio, en una de las salas del Palacio de Justicia de Asunción (durante la continuación de la Audiencia Preliminar iniciada el pasado día 23 de febrero) que su defendido  deberá  enfrentar juicio oral y público por el crimen del periodista de ABC Color Pablo Medina y de su asistente Antonia Almada. Lo que para el acusado fue una mala nueva,  resultó ser una buena nueva, para quienes tenemos puestas nuestras esperanzas en la acción judicial, en  torno al doble atentado. Un anuncio ansiado y esperado, precisamente  hecho público  en horas de la mañana del 1ero de marzo, jornada en la que en el Paraguay se conmemoró el “Día de los Héroes”.

El abogado de “Neneco”, Ricardo Pérez  -según lo consignaron los diarios locales- criticó a la Fiscalía,  insistiendo que en ningún momento se describe la conducta de su defendido. Según  sus expresiones dadas a conocer por el diario ABC Color: “¿En el juicio oral y público recién vamos a venir a inventar una historieta? Es lamentable” -afirmó el profesional.

No contento con esa expresión, el abogado expuso que sin una descripción de la conducta no se puede  tener una “acusación seria” y dijo además que en la diligencia de la jornada no se buscó resolver los incidentes planteados, y que  “solo se vino a dar lectura de una resolución,  como una condena”

La resolución que se dio a conocer en la sala, en la que se encontraban los familiares directos de  Medina,  fue la que adoptó el juez Carlos  Martínez. Como se recordará, Vilmar “Neneco” Acosta está acusado de homicidio doloso en calidad de instigador, conforme con la acusación presentada en su contra por la fiscala de Sandra Quiñónez.

En cuanto a la fecha de iniciación del juicio oral y público, la misma se conocerá públicamente no bien se lleve a cabo el sorteo de la terna de jueces que  habrán de integrar el Tribunal.

A nivel de la Fiscal Sandra Quiñonez , según lo consignado por los periodistas de los medios locales que se hicieron presentes en la Audiencia Preliminar del 1ero de marzo, se pudo saber que la misma valoró, que después de las dilaciones presentadas por la defensa del acusado, finalmente  haya llegado el momento de elevarse  el caso a un juicio oral y público

Se informó en  los medios que la Fiscal Quiñónez afirmó enfáticamente:”hemos presentado pruebas, hemos defendido nuestro trabajo. Desde aquel día en que deciden poner fin a la vida de Pablo Medina trabajamos para identificar a los autores”

Dijo también, tal como se consigna en el diario ABC Color digital, que “el resultado de esta audiencia es decirle un no contundente a la impunidad”; asimismo, aludiendo a las expresiones (acusaciones) del abogado de Vilmar Acosta puntualizó que a lo largo de todo el proceso se sostuvo el grado de responsabilidad del acusado en el doble homicidio.

No podemos olvidar, tal como se fue informando al poco tiempo de haberse  cometido el atentado, que conforme a las investigaciones, el cruce de llamadas telefónicas, señalan a Vilmar Acosta como instigador, quien además habría ordenado el asesinato por las constantes denuncias en su contra, por sus vínculos con el narcotráfico.

Hay que tener presente, en ocasión de las etapas de juicio oral y público que se avecinan, que los abogados defensores del ex intendente impusieron dos incidentes con el cometido de dilatar el resultado de la Audiencia Preliminar. El primer incidente consistió en plantear la nulidad absoluta de la acusación y sobreseimiento definitivo de Acosta Márquez, señalando que en ninguna parte del expediente se señala fehacientemente su conducta como instigador. El segundo incidente fue de exclusión probatoria de los informes de registros de llamadas entrantes y salientes de su defendido, argumentándose haber sido  obtenido sin orden judicial.

Peros estos incidentes, quedaron en la nada: en la jornada del 1ero de marzo, a “Neneco” Acosta, se le comunicó oficialmente que se le sometería a juicio oral y público, cerrándose un capítulo en su oprobiosa vida de ciudadano paraguayo, y en la que alguna vez ejerció un puesto público como Intendente de una ciudad dentro del país. Un funcionario público que no supo valorar la responsabilidad asumida, ni ética, ni humanamente. Y fue precisamente nuestro amigo y colega Pablo Medina que con sus publicaciones y denuncias se lo hizo recordar, dejándolo en evidencia. ¿Pero fue ese el único pretexto por el cual el ahora imputado ordenó el atentado? No lo creemos así. Todo hace suponer, o al menos todo indicaría que “Neneco” no sería la pieza más importante de un entramado narco, sino que se sería una pieza más. Y punto. Los peces gordos habrían sido (y deben ser otros). Peces gordos que está gozando la libertad. ¿Peces gordos  que ahora deben estar preocupados?¿Peces gordos que ahora deben estar distendidos porque el hilo se cortará por el lado más fino, es decir con el juicio oral y público a “Neneco”?¿esto estará ocurriendo realmente?.

Luciendo una camisa en diseño cuadrillé de manga corta , Vimar “Neneco” Acosta, sentando con las manos esposadas, y sin dejar de exhibir una sonrisa burlona e irritante, junto a sus abogados defensores,  y con custodias policiales a sus espaldas, escuchó al Juez Martínez dar lectura la resolución de juicio oral y público, ya que consideró que no había elementos para declarar la nulidad de la acusación.

Irónicamente,  Vilmar Acosta, nada menos que en el “Día de los héroes”, recibió la peor de las noticias, lo que no le impidió siempre mostrarse con una sonrisa de oreja a oreja, como si todas las instancias judiciales que le conciernen, no le afectaran en lo más mínimo. ¿Cinismo? ¿Inconsciencia?¿Soberbia?

Como sea que respondamos a estas tres interrogantes, los piolines del destino marcaron una fecha en la que se resolvió que uno de los principales promotores del doble asesinato, Vilmar “Neneco” Acosta, deberá vérselas con un Tribunal en el correr del presente 2017.

Fue en una fecha asignada históricamente para reconocer  a los héroes del Paraguay. Pero también fue una fecha para tener presente, que a un ciudadano paraguayo (prácticamente un antihéroe) se le avecinan tiempos difíciles.

 Un antihéroe que tiene nombre y apellido: Vilmar “Neneco” Acosta, acusado legalmente de instigar la muerte de dos vidas ejemplares.

*Foto de Portada: www.abc.com

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Por Jean Georges Almendras-26 de febrero de 2017

“Caso Medina: ¿”Neneco” contra las cuerdas  en el “Día de los héroes”?” titula mi amigo Jorge Figueredo, su crónica sobre  la Audiencia Preliminar  en el marco del proceso contra Vilmar “Neneco” Acosta, sindicado como el autor intelectual del crimen del periodista Pablo Medina, de ABC Color, que se llevó a cabo en horas de la mañana del día 23  de febrero, en una de las salas del Palacio de Justicia, después de varias suspensiones, debido a chicanas jurídicas presentadas  por los defensores del ex intendente de la ciudad de Ypehjú.  

¿Y verdaderamente este sujeto de sonrisa burlona y cara de niño, estará contra la cuerdas, una vez que el día 1ero de marzo (si se dan todas las condicionantes y no surgen chicanas jurídicas a último momento) se resuelva la realización del juicio oral y público, tendiente a que sobre él se aplique todo el rigor de la Ley, por el crimen de Medina y de su compañera de trabajo Antonia Almada? ¿Y verdaderamente en ese juicio oral y público en puerta, se verán todas las caras de la moneda del doble crimen y de los móviles del mismo? ¿Y verdaderamente en ese juicio oral y público, saldrán a la luz pública las identidades de los mandantes de ese atentado o solamente se hablará tímidamente de estos personajes, poniendo énfasis exclusivamente en el ex Intendente y en los dos sicarios: Wilson Acosta (detenido en el Brasil y aguardando su extradición) y Flavio Acosta (aún prófugo)?

Son preguntas que van dirigidas, no necesariamente a la parte acusada, porque está descontado que ella pondrá todo de sí, para ponerse del mejor lado, en mejor posición y hasta quizás con una postura de silencio total, a la hora de perfilar cómplices y demás ramificaciones, de un hecho que por su naturaleza resulta en extremo multifacético, en materia de móviles y de razones para atentar contra la vida del periodista. Son preguntas dirigidas a  los fiscales y operadores de justicia afectados al caso, porque creemos que estará en ellos –casi  que con exclusividad indiscutible y  sutil-  la responsabilidad ética y jurídica de ejercer la voluntad de hacer justicia, pero justicia con mayúsculas. Y hoy por hoy, a esos fiscales y a esos operadores les damos el voto de confianza. Hoy.

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El crimen de Pablo Medina y de Antonia Almada, desde las primeras horas del día 16 de octubre de 2014 –momento en que dos sicarios del clan Acosta los masacraron a balazos en una emboscada cometida en un camino rural apartado de Villa Igatimy, en el departamento de Canindeyú-  se trasformó en un caso emblemático por excelencia y que tácitamente cuestionó (y cuestiona) duramente (aunque a los magistrados y fiscales no les caiga muy bien estos dichos) al sistema judicial y policial del Paraguay. Estamos opinando y hablando de un caso mediático, de repercusión regional e internacional, que por sus características, y desde que se supo la trágica noticia,  fue sembrando interrogantes a todo nivel: ¿”Neneco” Acosta, no fue más que un títere de la narco política  instalada en el país?¿Qué motivos tenía verdaderamente este ex Intendente para disponer el asesinato del periodista? ¿Qué denuncias hizo oportunamente Pablo Medina para que mereciera la muerte?¿Acaso su muerte permitió poner  en evidencia los estrechos vínculos del poder narco, operativo en el Paraguay con integrantes del sistema político, con asiento en Asunción y en otros departamentos del Paraguay? ¿Por qué motivo, y mientras se iban hilvanando  los detalles del atentado, en medio de protestas y movilizaciones, debió renunciar el Ministro  de la Corte Suprema de Justicia, Víctor Nuñez, como única salida para eludir un juicio político, que seguramente desempolvaría algunas situaciones comprometedoras para su gestión, debido a sus presuntos vínculos con el mundo narco?¿Qué ayudas recibió el ex intendente Acosta, quien pudo permanecer prófugo por varios meses, siendo capturado en territorio brasileño, bastante tiempo después del día de los hechos? ¿Qué ayudas tuvieron y tienen los dos familiares suyos, los sicarios de turno, Wilson acosta  y Flavio Acosta  que oficiaron siniestramente como  autores materiales de ambas muertes?¿Cuántas complicidades de terceros se registraron en el curso de los últimos meses, en relación al caso? Pues no pocas. Hagamos memoria de algunas de ellas: casi enseguida del doble crimen, en los predios donde residía Vilmar Acosta se hallaros importantes cantidades de marihuana; meses después un chofer-secretario de “Neneco” estuvo ausente de sus lugares habituales hasta que un buen día pudo ser capturado, aportando a las autoridades importantes datos que involucraban a “Neneco” en el doble crimen; un funcionario de la policía , que hizo el relevamiento científico en la escena del hecho,  posteriormente se lo vinculó con el clan Acosta; y muchas otras situaciones que fueron oportunamente difundidas en los medios de comunicación locales.

Pero hay un aspecto que no pasó (ni pasa) inadvertido: consumado el doble crimen, el clan Acosta se vio desenmascarado en sus actividades al borde de la ilegalidad; y en la zona de influencia de Ipehjú, la búsqueda de los sicarios y del ex intendente “Neneco” provocó un caos generalizado en el sub mundo del narcotráfico, debido a los intensos operativos policiales que se registraron frecuentemente, alterando la calma de los narcos. Nada menos que “Neneco” (disponiendo la muerte de Medina) fue quien provocó ese caos. Y la onda expansiva se comenzó a sentir en forma escalonada, tanto en el ambiente del narcotráfico,   como en el ambiente político y policial, y en la sociedad paraguaya.

Y cuando se registró la captura de “Neneco” siguieron las idas y venidas para concretar su extradición, porque obviamente hizo lo imposible para truncarla. No lo logró. Finalmente,  concretado su traslado al Paraguay, comenzaron las instancias judiciales previas  a la Audiencia Preliminar, al juicio oral y público, pero también comenzaron las chicanas jurídicas de sus  abogados.

Pero, en todo este lapso, también otras situaciones no menos significativas se fueron sucediendo. Una de ellas y la más dolorosa, para la familia Medina y para la sociedad paraguaya, fue el fallecimiento de la señora  madre del periodista asesinado. Literalmente agobiada por la amargura y por la impotencia de ser testigo del crimen de su tercer hijo en manos de los criminales del narcotráfico paraguayo, Angela se dejó vencer por una anomalía cardíaca. Su esposo, sus hijos, sus nietos, y toda la familia Medina continuaron (y continúan) bregando por el castigo de los culpables. Una lucha que también llevan adelante la señora viuda de Pablo Medina junto a sus dos hijos adolescentes.

¿Y quiénes son los culpables de la muerte del periodista? ¿Y quiénes son los culpables de la muerte (a manos de sicarios empuñando armas de fuego) de todos los periodistas de medios de comunicación, en hechos ocurridos en los años que siguieron a la caída del dictador Stroesnner y al advenimiento de la democracia, siendo el primero de los mártires de esa andanada de atentados, el colega Santiago Leguizamón? ¿Quiénes son los culpables? ¿La sociedad paraguaya en su conjunto e indiscriminadamente? ¿El sistema político corrompido de la sociedad paraguaya?¿En el caso Medina, quizás los que primero dispusieron la custodia al periodista en su labor profesional de denuncia, como redactor de ABC Color y después los que optaron por desarticular la custodia policial asignada?¿Quiénes y por qué  desactivaron  esa custodia, justo cuando Pablo Medina llevaba ya un tiempo significativo recibiendo amenazas de muerte?¿Quienes dieron las órdenes para soltarle la mano? ¿Por qué le soltaron la mano a Pablo Medina, dejándolo solo con sus denuncias; denuncias de irregularidades y de vínculos entre políticos y narcos?¿Qué estrategias se dieron cita para que en el mes de octubre de ese 2014, Pablo Medina, bajara la guardia y se concretara el mortal ataque?¿Qué situaciones se crearon, quizás desde las sombras, para que Vilmar “Neneco” Acosta (hasta ese momento, todo un señor Intendente de la ciudad de Ypehjú) fuera el brazo intelectual que dio la luz verde a los sicarios, de su mismo núcleo familiar, para segar la vida del periodista y de quien lo acompañaba, Antonia Almada, salvando su vida milagrosamente Ruth Almada, hermana de la fallecida que se encontraba en el vehículo tiroteado por los matones?¿Que entramado (de la narco política paraguaya)  hay detrás del doble crimen ?¿Hay uno verdaderamente? Seguramente .¿Se trató de un hecho aislado? No creemos que eso haya pasado.

campanas2Vilmar “Neneco” Acosta negó todas las acusaciones cuando fue detenido en el Brasil; siguió negando los hechos durante toda su estadía en suelo brasileño, a la espera de su extradición: y cuando fue entrevistado por un periodista de televisión en las instalaciones de la cárcel donde se encuentra recluido, no solo  insistió en su inocencia sino que además difamó gratuita y descaradamente al periodista asesinado.

Y a propósito, nos cabe una solitaria interrogante pública, alrededor de ésta entrevista: ¿Qué piolines del sistema  judicial (o político) se movilizaron para materializar la entrevista televisiva a un acusado del tenor de Vilmar Acosta, para otorgarle prensa y  la oportunidad (algo insólito) de hacer su juego y mover las piezas del ajedrez a su favor, a través de un masivo medio de comunicación? Y añadimos: ¿Una entrevista concedida a uno de los acusados más mediáticos y más repudiados  de los últimos tiempos, hablando a las opinión pública antes de hablar ante los fiscales y los jueces en un juicio oral y público, ajustado a Derecho, y como parte de un proceso en armonía con la legislación vigente? ¿Se trató de una entrevista exclusiva o se trató de darle herramientas a uno de los sujetos más indeseables para el consenso de la familia periodística del Paraguay, de la región y del mundo? ¿Los colegas estaban cumpliendo con su labor de informar o en realidad (¿“sin quererlo”?) estaban contribuyendo con la causa Acosta, y perjudicando la causa Medina? Es imposible, y no sería ético de mi parte, ignorar o dejar que pase desapercibido este aspecto, a como estuvieron los hechos en octubre de 2014 y a como se encuentran los hechos hoy en día, cuando ya han transcurrido más de dos años del doble crimen y cuando recién andamos en los prolegómenos de un proceso judicial. para que la impunidad no nos siga salpicando nuestras conciencias y nuestro “ya resquebrajada” confianza en las instituciones, en la democracia, y en la justicia

Y a propósito de la confianza  en la justicia, no podemos ignorar la actitud de Medina padre, cuando en un diálogo reciente (durante la Audiencia Preliminar) con la periodista Perla Silguero,  de ABC Color, le dijo enfáticamente y con la voz entrecortada: “No hay justicia en nuestro país, eso lastima mi corazón (...) No creo en la Justicia, porque es muy débil, el dinero inclina la balanza y yo no tengo plata”.

Pero hay algo más que no podemos dejar en el tintero y por eso nos preguntamos: ¿Por qué razón, a través de sus abogados, la familia Almada, un día antes de la Audiencia Preliminar del 23 de febrero, desistió de la querella adhesiva en contra de los criminales que segaron la vida de su hija Antonia y la del periodista Medina?¿Por qué? En el diario de ABC Color se afirma que en el escrito firmado por Delio Almada se especifica que “el presente pedido obedece al motivo de que varios de mis familiares se encuentran en grave estado de salud, incluyéndome a mí, asimismo, a la precaria condición económica de mi familia”

En otro tramo de la nota de ABC Color también se consigna: “la determinación  de la familia de Antonia Almada obedecería a presión  de parte del “Clan Acosta”, que continúa operando con total impunidad entre Ypehjú, Itanará y Villa Ygatimí, en donde vive la familia”.

Si efectivamente ocurre esto, está dicho todo. La impunidad campea, aún con un “Neneco” captado gráficamente, esposado y custodiado por policías. Un “Neneco” luciendo su mejor sonrisa. Una sonrisa irónica, dibujada en su rostro ¿Que dice mucho más que los escritos y las chicanas de sus abogados?.Es posible. Pero también puede no ser tan así. Al fin de cuentas “Neneco” , irónico o no, es un hombre privado de su libertad y expuesto a juicio. Bueno, confiemos que sea así verdaderamente.  

Toda la sangre derramada por los periodistas asesinados no ha sido ni es una circunstancia feliz. Ha sido un golpe duro a la libertad de expresión y como tal debemos respetar a raja tabla todo lo que marca la ley para que se haga justicia. Pero también se nos hace obligatorio denunciar y  gritar a viva voz (respetando la ética del valor justicia, porque solo en ella y con ella –en una democracia incorruptible, se supone-  podremos fortalecer nuestra confianza en las instituciones democráticas, de las cuales tanto se regodea el sistema político) , y muy fuerte, y a los cuatro vientos, cuantas sean las arbitrariedades o irregularidades o negligencias o permisividades, que  podamos percibir en  este proceso. Un proceso judicial histórico en el Paraguay. ¿Un proceso determinante y aleccionador? Quizás, según las resoluciones que vendrán a lo largo del año, claro está.

Y esa sangre derramada por los colegas, debemos obligatoriamente que sentirla como propia sin hipocresías y sin miedos. Y dentro de esa premisa, es que apelamos (y anhelamos) que jueces y fiscales afectados al caso Medina, no sucumban a las presiones si las hubieren, y ni a los miedos, si los hubieren. Y mucho menos que sucumban a las corrupciones, que en el Paraguay del 2017, parece que están  a la orden del día.

Se ha dicho y se ha escrito que a nivel de la Fiscalía no existe duda de la instigación de Vilmar “Neneco” Acosta Márquez para que se cometiera el asesinato. Y la defensa del acusado, ha dicho, que en ninguna parte de los expedientes se sostiene concretamente la condición de instigador de Vilmar Acosta, de ahí que los asesores letrados del ex intendente no demoraron en solicitar el sobreseimiento definitivo de la carátula de presunto autor intelectual.

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Dos campanas, dos versiones, en relación a la pérdida de dos vidas. Dos campanas, dos versiones, en relación a burdos ataques a la libertad de prensa. Dos campanas, dos versiones, en relación a una democracia agredida y a una impunidad  recalcitrante y descarada, por años y años, a un precio de sangre y plomo. Dos campanas, dos versiones, en relación a más de dos años de idas y venidas, de sicarios prófugos, de chicanas jurídicas y de extradiciones que demoran eternidades. Dos campanas, dos versiones, en relación al dolor de dos familias y de una profesión que en los últimos veinte años, en la región y en el mundo entero no ha hecho otra cosa que cosechar cadáveres, solo por el hecho de denunciar al poder y al crimen organizado (a las mafias), y señalar con el dedo acusador al operador de la impunidad, sentado la mayoría de las veces en los sitiales de la justicia y de los gobiernos, luciendo los atuendos y los beneficios de los funcionarios honestos y responsables, siendo que en realidad son el elixir de la más repudiable y cínica corrupción, bien propia de las más altas esferas del poder, en nuestros días.

Dos campanas, dos versiones. Un desafío a la vista de todos. Un desafío para la administración  Cartes, cuya imagen pública y de gestión de gobierno,  en los últimos tiempos está más saturada de críticas y descontentos que de loas y reconocimientos. Dos campanas, dos versiones,  lo que es decir un juicio oral y público,  cuyos frutos solo se verán recién a la hora de la sentencia (¿y esto será en el correr de este 2017?).

 Solo a esa hora veremos los frutos. Por el momento, solamente vemos y oímos dos campanas, dos versiones. Aún resta mucho por hacer. Bastante por hacer y por ver. Y eventualmente, bastante por reclamar o protestar, airadamente, porque ya es hora de que las cosas se digan por su nombre, sin las hipocresías y las complacencias de siempre.

*Foto de Portada: composición fotográfica de Carmen del Huertos

*Foto de Pablo Medina: www.hoy.com

*Foto de Antonia Almada: www.curuguaty.digital.com

*Foto de Vilmar Acosta: www.hoy.com

*Foto de Flavio Acosta: www.abc.com

*Foto de Wilson Acosta: www.abc.com

*Foto de Vilmar “Neneco” Acosta www.abc.com

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Por Jorge Figueredo, desde Asunción, Paraguay-24 de febrero de 2017

El 1ero de Marzo se decidirá si se inicia juicio oral y público a Vilmar Acosta

“Neneco” Acosta  ingresó  al recinto judicial  acompañado de sus abogados defensores, Vicente Alderete  y Ricardo Paredes. Con un  semblante duro, pero sin perder  la sonrisa maléfica que le ha sido propia en los últimos tiempos. Parecía que buscaba trasmitir a los demás, que estaba tranquilo. Sin dejar de adoptar una postura hasta  soberbia, como queriendo demostrar  que estaba controlando la situación.     

Y pocos  minutos antes de la Audiencia Oral Preliminar, se escuchó a Vilmar Acosta preguntar en voz baja a su asesor  Vicente Alderete,  quienes eran los familiares de Medina que se encontraban en la sala;  respondiéndole  el  abogado con un gesto y manifestando que se encontraban familiares muy cercanos del periodista. Fue en ese instante, que simultáneamente, ambos  voltearon la cabeza  y dirigieron sus miradas fugazmente hacia la familia Medina.

Estuvieron también presentes los Fiscales Sandra Quiñonez y Vicente Rodríguez. La  Audiencia Preliminar fue dirigida por el Juez Penal de Garantías de Curuguaty Carlos Martínez.  La concurrencia dentro del recinto fue escasa. Todos los periodistas  que realizaban la cobertura estaban apostados con sus cámaras, pero afuera. Además de los funcionarios fiscales y judiciales, solo estuvieron presentes  Don Pablo Medina, Francisco Medina, Gaspar Medina y Dyrsen Medina: padre, hermanos e hija mayor de Pablo, respectivamente. Se encontraban también dos periodista de ABC Color, una de ellas Magdalena Benítez, ex jefa de Pablo.  En el breve momento que se permitió a los reporteros tomar fotografías de los protagonistas, me acerque a “Neneco” para buscar  una fotografía de primera plana  de su rostro, y en todo momento él  realizo gestos de mirar a un costado  y solo de reojo miro hacia adelante. Estaba claro, muy claro,  que no deseaba estar expuesto totalmente.

La Audiencia preliminar no pudo finalizar, según  lo expresado por el Juez Carlos Martínez debido  a  la complejidad de la causa y de los variados incidentes presentados por la Defensa Técnica, lo que hizo imposible resolverlo en pocas horas, por lo que declaró un cuarto intermedio hasta el miércoles 1ero de marzo a la hora 10, convocándose a las partes para la continuidad de la diligencia en la que se  resolverá si  Vilmar “Neneco” Acosta  será juzgado o no en un Juicio Oral y Público, que de hecho se desarrollará en el correr del presente año 2017.

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Pasando por alto el análisis jurídico de los alegatos presentados, tanto por el Ministerio Publico y  la Defensa, una señal para mi muy positiva, para la Justicia, se registró al final de la audiencia, al conocerse la fecha de la continuidad del Acto procesal. La fiscala Sandra Quiñonez,  dirigiéndose a Don Pablo Medina, al saludarlo y despedirse, con radiante sonrisa le dijo “todo se va a resolver el 1ero de Marzo,  en que se recuerda la muerte del Mariscal Francisco Solano López” en manos de las fuerzas aliadas, en el año 1870 en Cerro Cora, a orillas del arroyo Aquidaban, fecha en que en el Paraguay se celebra  el día de los héroes.   

Que el 1ero de marzo se haya fijado como día de la continuidad de la Audiencia, es una señal para nosotros. Una señal muy significativa para la historia del Paraguay. Pues el 1ero de marzo de 1870, con la muerte del Mariscal López, terminó formalmente la guerra de la Triple Alianza. Por aquellos días al Mariscal López le obligaron a rendirse y él, negándose, avanzó contra los soldados y exclamó  “Muero con mi Patria”  queriendo expresar no solo la muerte de su gobernante, sino la de todo el Pueblo Paraguayo, que sufrió un genocidio, al desaparecer el  75% de su población, siendo muertos el 99, 50% de los hombres adultos.

El 1ero de Marzo de 1870, la guerra estaba terminada y el Paraguay estaba exterminado, destruido por la codicia,  el deseo de poder y de  dominio del Imperio Inglés. La elite inglesa, dirigida por la Corona   (que se había enriquecido a través del pillaje, la piratería y la explotación  de pueblos invadidos  en el mundo)  estaba iniciando un  proceso de industrialización, sobre la base de la compra de materias primas de sus colonias a precios ínfimos, sobre todo de los países de América del Sur. Pero además, la Corona inglesa, no podía permitir que un pequeño país, como el Paraguay, pudiese alcanzar un desarrollo económico y cultural autosuficiente e independiente del Imperio Ingles,  por qué eso atentaría contra sus grandes intereses financieros, de ahí que las mayores casas bancarias inglesas: Baring y Rothschid,  se dividieron sus áreas de influencia  en ese tiempo.

No podemos desconocer tampoco, conforme nos enseña la historia universal,  que desde antaño, sociedades secretas,  masonería y mafia han conformado toda una red o un sistema criminal para oprimir y someter a los pueblos libres. Es decir, la mafia internacional  ya estuvo detrás de la Guerra de la Triple Alianza, que fue uno de los mayores genocidios de la historia, y por esa razón, el 1ero de marzo es el día de los Héroes en Paraguay, en homenaje al Mariscal Francisco Solano López y a todos los que dieron la vida por la Patria.  

Pero se da otra curiosa coincidencia: la calle de la casa de los padres del periodista Medina- donde hasta la actualidad vive Don Pablo Medina  lleva también el nombre de “1ero de marzo”. Y además, este camino rural,  de tierra roja, también fue testigo del crimen de Salvador Medina, el 5 de enero de 2001,  a manos del sicario mafioso MilciadesMaylin.

Pablo Medina, con su lucha a favor de la vida y la justicia,  denunciando constantemente a los narcotraficantes, a la narco política y a los mafiosos, fue un héroe,  así como el Mariscal Francisco Solano López, que dando también  la vida por su Patria, fue un héroe nacional.

Pero la  diferencia fundamental entre aquel 1ero  de marzo de 1870 y  el 1ero  de marzo de 2017,  es que como consecuencia de aquella Guerra , todo un pueblo fue aniquilado, mientras que, cuando continué la Audiencia Preliminar de Vilmar “Neneco” Acosta , si su caso es elevado a Juicio Oral y Público , renacerá la esperanza de volver a creer en la Justicia , en el seno de este pueblo paraguayo tan sufrido, y en el seno de la  familia Medina, tan martirizada .  

Si en el año 1870 cayó todo un  pueblo con su conductor, confiamos que en este 2017, este pueblo  se levante de sus cenizas, si efectivamente el criminal, mafioso y cobarde Vilmar “Neneco” Acosta, es juzgado en un  Juicio Oral y Público.

Que la muerte de Pablo no haya sido en vano, y que se den las condicionantes para que ese 1ero de marzo, el justo asesinado pueda ser recordado como Héroe, tanto en el Cielo como en la Terra, lo que significará una demostración para la ciudadanía:  de que Dios nunca olvida a su pueblo.    

*Fotos Jorge Figueredo

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Por Jean Georges Almendras-2 de enero de 2017

Todo hace suponer que en el mes de febrero del año en curso efectivamente se habrá de llevar a cabo la audiencia preliminar en el caso Pablo Medina, para definir si éste se eleva a juicio oral, seguramente en el correr del año que se inicia. La audiencia en cuestión, según se informó desde Paraguay, ha sido fijada específicamente para el día 23 de febrero a las 8 de la mañana. ¿Pero se cumplirá efectivamente  ésta audiencia? No hay que olvidar que en el correr del año que pasó, la defensa de Vilmar “Neneco” Acosta postergó en varias oportunidades esta instancia, merced a la presentación de una serie de “chicanas”.

Informaciones procedentes del Paraguay consignaron que el juez de garantía de Curuguaty, Dr. Carlos Martínez, fue quien definió la fecha de la audiencia preliminar. Cabe recordar que sería esta la tercera convocatoria para Vilmar Acosta Marquez (por parte del juzgado interviniente) quien está sindicado como autor intelectual del crimen del periodista Pablo Medina y de su asistente Antonia Almada, en un hecho que tuvo lugar en un camino apartado de Villa Igatimi, en las primeras horas de la tarde del día 16 de octubre del pasado año 2014.

En oportunidades anteriores la defensa del ex intendente Vilmar Acosta neutralizó las convocatorias del Juzgado interviniente. La primera vez fue el día 8 de junio del pasado año, oportunidad en que recusó al juez. La segunda vez fue el día 1ero de diciembre. En ambas oportunidades la Cámara rechazó estas “chicanas”. Y en la última declaró litigantes de mala fe, tanto a Acosta Marquez como a su abogado Ricardo Carlos Paredes a quien sancionó con una multa de 7.550.000 guaraníes.

El acusado Vilmar Acosta permanece recluido, y a la espera de la audiencia preliminar del mes de febrero, en la Penitenciaria de Tacumbú. Por su parte, su hermano Wilson Acosta, considerado autor material, permanece prófugo, no así su sobrino Flavio Acosta Riveros (también considerado sicario) quien fue detenido en el Brasil, de ahí que aguarda ser extraditado, recluido en una prisión de Foz de Yguazú, Brasil. En lo que concierne a otra persona detenida por el caso Medina, nos estamos refiriendo al ex chofer de Vilmar “Neneco” Acosta, Arnaldo  Cabrera López, el mismo cumple prisión de cinco años por no haber dado cuenta a las autoridades de lo que iba a ocurrir.   

Si bien el caso Medina, técnicamente hablando,  se inicia el mismo día del doble crimen: el 16 de octubre del pasado 2014, sus criminales rondaron  ya  a su víctima desde mucho antes. Y la integridad física del periodista se vio seriamente comprometida desde el momento mismo en que se dio muerte al primero de sus hermanos: una suerte de conspiración criminal inusitada comenzó a gestarse en contra de la familia Medina. Algo totalmente sorprendente. El contexto criminal, ya desde mucho antes, había apuntando contra el periodismo de ahí que no pocos colegas cayeron bajo las balas asesinas del poder mafioso. Pero la saña con la que se atacó a los Medina, fue inédita.

El desafío del destino se instaló dramáticamente en el seno de esa familia. En el seno de la sociedad paraguaya. Ahora, veremos qué ocurrirá de aquí en más. O mejor dicho, el 23 de febrero y en semanas subsiguientes. No hay duda que el mes de febrero será decisivo para Vilmar “Neneco” Acosta. Finalmente.

*Foto de portada: www.hoy.com

vilmar acosta malafe250Por Jean Georges Almendras-Diciembre 11 de 2016

Unos siete millones 550 mil guaraníes  deberá pagar al Estado paraguayo, por concepto de multa, el abogado de Vilmar “Neneco” Acosta, Ricardo Paredes, quien recientemente recusó al juez Carlos Martínez en la jornada en la que estaba prevista la audiencia preliminar por el caso del asesinato del periodista Pablo Medina y de su asistente Antonia  Almada, razón por la cual la misma fue suspendida. Desde ese momento la recusación aludida fue estudiada por la Cámara de  Apelaciones de Salto del Guairá y en consecuencia la misma fue rechazada al tiempo de decidirse que el abogado defensor del ex intendente pagara la multa aludida por considerarlo litigante de mala fe.

Las informaciones procedentes de la ciudad de Asunción dan cuenta de la resolución que lleva la firma de los camaristas Carlos Domínguez, Gustavo Britez y Martha Elodia Romero, por lo que ahora se aguarda la definición de una fecha para que se materialice la audiencia preliminar en la que se resolverá  si el caso será elevado o no a un juicio oral y público.

No hay que olvidar que ya anteriormente a la audiencia del pasado día 1ero de diciembre que fuera neutralizada,  hubo otra anterior, el pasado 8 de junio, oportunidad en que la defensa de Vilmar Acosta recusó por primera vez al magistrado.

Cabe consignar que para la Cámara de Apelaciones no hay ningún motivo para apartar de esta causa al juez de garantía de Curuguaty, quien por otra parte fue confirmado en el proceso. Hay que señalar además que  con la sanción impuesta por la Cámara de Apelaciones se sienta inevitablemente un precedente. Por  otra parte, se informó que la próxima audiencia dependerá exclusivamente de la agenda del juzgado, no descartándose que la misma pueda ser fijada para una jornada del mes de febrero del 2017.

Entre tanto, el ex intendente Vilmar  Acosta, alias “Neneco”, permanece recluido en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú. Se lo considera autor moral del crimen de Pablo Medina y de su asistente Antonia Almada, hecho de sangre que conmocionó a la sociedad paraguaya y que se  registró el  día 16 de octubre del pasado 2014, en un apartado camino rural del balneario Villa Ygatimí, en el  departamento de Canindeyú.

Según la Fiscalía, el ex intendente de Ypejhú, Vilmar “Neneco” Acosta  estaría seriamente comprometido con el doble asesinato cuyo trasfondo estaría estrechamente relacionado con una serie de publicaciones a cargo del periodista de ABC Color,  en las que vinculaba a Acosta Márquez con hechos delictivos de diversa índole, estando entre ellos delitos íntimamente relacionados con el narcotráfico.

Vimar “Neneco” Acosta  se encuentra recluido en una cárcel; Flavio Acosta, sindicado como uno de los autores materiales del doble atentado, se encuentra  igualmente recluido en una cárcel, pero en el Brasil, a la “espera” de ser extraditado; y Wilson Acosta, literalmente se encuentra prófugo. ¿Dentro de territorio paraguayo? ¿En territorio brasileño? Su paradero es desconocido absolutamente.

•    Foto de Portada: www.ultimahora

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Chicana presentada por la defensa de “Neneco” impide realización de audiencia  preliminar

Por Jean Georges Almendras-1ero de diciembre de 2016


Afeitado prolijamente. Con el cabello corto. Luciendo una camisa en tonos gris-blanco y pantalón vaquero.  Esposado con las manos delante. Y siempre con una sonrisa de oreja a oreja,  que hasta le da un toque infantil, como si se tratara de un inofensivo niño. Así se mostro en la sede judicial de Asunción, capital del Paraguay, el ex intendente de Ypehjú Vilmar Acosta, alias “Neneco” (que en castellano quiere decir “hediondo”) quien está sindicado como el autor intelectual del crimen del periodista Pablo Medina y su asistente Antonia Almada, en un hecho que se cometió el 16 de octubre del pasado 2014, en un apartado camino rural –de tierra colorada- de Villa Igatimí, en el departamento de Canindeyú.

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Por Jean Georges Almendras Burgoa- Enviado especial a Paraguay-31 de octubre de 2016

Primera parte

Es de la condición humana, exclusivamente,  siempre llorar  después del  atentado mafioso. Siempre llorar, después de la soledad a la que  estaban expuestas las víctimas. En particular las  víctimas de las mafias del mundo. Víctimas que, con su sangre, riegan las calles y laceran el alma de una sociedad que no sabe otra cosa que recibir con impotencia e indignación la novedad de la tragedia. Y en realidad, son pocos los que comprenden cabalmente el daño causado.

Después  de la hora 14:32 de aquel 16 de octubre de 2014, en que a balazos mataron a Pablo Medina y Antonia Almada, en la soledad de un camino rural de Villa Igatimi, unos cincuenta kilómetros de la ciudad de Curuguaty, en la región noroeste del Paraguay, cuando estaban sin custodia policial, se abrieron las puertas de los asombros  y las lágrimas comenzaron a asomar en muchos rostros paraguayos. Y en algunos casos fueron lágrimas de cocodrilo.

Hasta ese momento, Pablo Medina estaba solo. Esa soledad propia de los que luchan sustentados en sus convicciones y no en el protagonismo de la especulación y la fama. Hasta ese momento la onda expansiva de lo mediático, como escudo protector, no tenía la magnitud de nuestros días, que nos lamentamos de su desaparición física a cada instante y lo homenajeamos, cada 16 de octubre, con bombos y platillos, reclamando justicia. Hasta ese momento Pablo era un paria de la información, recorriendo caminos y zonas rurales en su tierra natal, cumpliendo con su labor. Denunciando. Revelando. Literalmente expuesto.

A dos años de su ausencia física. A dos años de la ausencia física de Antonia Almada, en unos no hay respiro para evitar que la impunidad haga trizas nuevamente al hombre incorruptible, y en otros tampoco hay respiro para lograr el efecto contrario.

Desde las sombras hacen denodados esfuerzos para hacer añicos toda suerte de conciencia y toda suerte de memoria, honrando a los mártires. Esa memoria indispensable para que los pueblos despierten y la lista de mártires no aumente, aunque sabemos, si leemos los diarios y vemos televisión, que eso no ocurre. Esa lista aumenta en todo el mundo. Pero lo más grave es que la impunidad revolotea siempre más y más sobre nuestras cabezas. Y nos descontrola. Nos confunde. Nos estaquea en la inercia y en la pasividad. Nos hace frente y nos daña: cuando por ejemplo se dilata y dilata el juicio oral del sospechoso de ser el ideólogo del crimen de Pablo: Vilmar “Neneco” Acosta. O cuando en el Brasil se detiene a uno de los sicarios y se aguardan eternidades para extraditarlo. O cuando sigue prófugo su cómplice. O cuando Vilmar “Neneco” Acosta, que permanece recluido en una celda de la cárcel de Tacumbú, sorprendentemente tiene luz verde de las autoridades para ser entrevistado por un equipo televisivo de prensa, por el término de una hora. Una hora que bastó y sobró para que este sujeto pueda ponerse a buen recaudo ante la opinión pública, siendo que aún sus palabras y sus descargos no fuesen escuchados por los administradores de justicia.  Una hora que bastó y sobró  que enlodar cobarde y perversamente a Pablo Medina, colmándolo de todo tipo de expresiones injuriosas. Algo inaudito absolutamente, que según nos dijeron, ya es moda en el Paraguay.

Pero no nos llevemos a engaño a dos  años de aquella tragedia, porque su muerte se venía anunciando hacía tiempo. Porque las amenazas existían y porque los miedos no lo dejaban en paz. Porque se sabía sentenciado. Pero pese a ello, no bajaba los brazos.

Pablo Medina, fue oportunamente amenazado y oportunamente custodiado. Y oportunamente entregado a sus asesinos, en un país manipulado históricamente. En un país devorado por la corrupción y una criminalidad a la vera del camino, socavando democracias hipócritas y esperanzas populares.  

Segunda parte

Con motivo de cumplirse el segundo aniversario de la muerte de Pablo y Antonia este mes de octubre debí trasladarme al Paraguay, desde Montevideo, Uruguay. Cruzando fronteras  inevitablemente me puse a recordar en el  trayecto (sorteando carreteras, aduanas, controles y cansancio)  nuestro viaje del año pasado -2015- cuando junto a no pocos redactores de mi país y  de Argentina viajamos con el mismo cometido, por tratarse del primer aniversario del atentado: a la ciudad de Asunción, a Curuguaty y a la zona exacta donde se consumó el doble crimen, en Villa Ygatimi, tierra de narcos.

Llevando como portaestandarte esos recuerdos y  sin contar con los numerosos viajeros de ese último homenaje, en este 2016, entramos al Paraguay. De Argentina me acompañaron  Matias Guffanti, Ramiro Cardozo, Raúl Blázquez y Alejandro Díaz. No pudimos ser el casi centenar de personas que dimos consistencia  a una movilización memorable, un 16 de noviembre de 2014 en la Plaza de la Democracia, a tan solo un mes del mortal ataque. No pudimos tampoco ser  ni por asomo el mediano contingente de periodistas del pasado 2015.

Pero fuimos. Pocos, pero fuimos. Estuvimos presentes junto a los periodistas paraguayos de nuestra revista Antimafia Dos Mil, Jorge Figueredo, Omar Cristaldo, Félix Vera, y junto a sus respectivas familias  que nos dieron la apoyatura necesaria para nuestra estancia. Estuvimos junto a la familia de Pablo Medina. Junto a sus tres hijos, junto a Olga su esposa, junto a sus hermanos, cuñados y junto a su padre, cuya mirada firme y su andar sereno, no se ha debilitado pese al sufrimiento de haber perdido a Angela, su compañera de vida. Estuvimos junto a amigos de Pablo Medina, de allí de Curuguasty, ciudad en la que residió hasta el momento de su muerte. Y estuvimos con amigos de este camino de lucha. Y estuvimos con ciudadanos de vida simple que entendieron (y entienden), quizás más que nosotros, el sentido de nuestros viajes y el homenaje a esos seres queridos que cayeron bajo el plomo mafioso. Pero más aún, que entendieron por aquellos días la  soledad de su lucha y su desamparo. Porque  lo palparon, lo vieron y lo sintieron.

Tercera parte

En este homenaje a Pablo y Antonia, sumamos la presentación de un documental que elaboramos hace dos años y que debimos actualizarlo para este 2016, con todos los hechos que se fueron sucediendo en los últimos tiempos.

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Repudios a la impunidad y reclamos de justicia en homenajes a Pablo Medina y Antonia Almada

Por Jean Georges Almendras- Enviado especial a Paraguay-20 de octubre de 2016

Narcotraficantes operando tranquilamente en una amplia zona del departamento de Canindeyú  (algunos de ellos vinculados a integrantes del sistema político paraguayo), una notoria ausencia de autoridades y de ciudadanos de la ciudad de  Curuguaty  en el  acto central del 16 de octubre de este 2016 (al cumplirse dos años de los asesinatos del periodista Pablo Medina y de su asistente Antonia Almada) y una airada disconformidad  de la  sociedad civil paraguaya: por el hecho de que aún está en suspenso el juicio oral a Vilmar “Neneco” Acosta (sindicado como autor intelectual del doble crimen) , de que aún se aguarda la extradición del Brasil de  Flavio Acosta (sindicado como autor material del doble atentado) y  de que aún permanece prófugo Wilson Acosta  (otro de los sujetos sindicados como autor material del doble crimen), son algunos de los aspectos que más sobresalieron durante  la movilizaciones que se realizaron tanto en la ciudad de Curuguaty como en Asunción, capital del Paraguay, entre los días 15 y 17 de octubre.

Bajo un sol abrazador con una marca de 45 grados de temperatura ambiente, en la plaza de Curuguaty  (una de las principales ciudades del departamento de Canindeyú al noroeste de la capital paraguaya) se llevó a cabo el acto de homenaje al colega Pablo Medina Velázquez y a su asistente Antonia Almada Chamorro. Homenaje convocado por la redacción paraguaya de Antimafia Dos Mil.

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Bajo un tinglado instalado por los organizadores en una de las alas de la plaza denominada “34 Curuguateños” y bajo la sombra de los árboles del lugar estuvimos presentes representando a la revista Antimafia Duemila, de Italia y en particular a su director y fundador Giorgio Bongiovanni.  Presentes codo a codo con todos los familiares de nuestro amigo y redactor Pablo Medina. Entre ellos su padre, sus hermanos, sus tres hijos, su esposa Olga y otros integrantes del grupo familiar. Presentes codo a codo con todos los integrantes de la redacción Antimafia Dos Mil Paraguay: Jorge Figueredo, director; y redactores Omar Cristaldo y Félix Vera. Presentes codo a codo con amigos y vecinos del periodista asesinado, los cuales colaboraron en todas las etapas de organización del  gran homenaje, que además contó con la presencia de un camarógrafo de un  medio local y los  corresponsales de los diarios ABC Color y Ultima Hora de Asunción, Alberto Núñez Barreto y Elías Cabral respectivamente, en su tarea de cobertura del evento. Un evento al que también acudieron expresamente desde Argentina los periodistas , Matias Gufantti y Ramiro Cardozo, de la ciudad de Rosario;  y  Raúl Blázquez y Alejandro Díaz, de Córdoba. Sumándose igualmente  al acto el colega de la radio Comunitaria Popular de Canindeyú, Ramón Ruiz, excusándose de estar presentes por razones de fuerza mayor el senador Arnaldo Giuzzio, la abogada Catia González  de la Coordinadora de Abogados del Paraguay y  el colega  Santiago Ortíz del Sindicato de Periodistas del Paraguay.

¿Y las autoridades locales?. Ausentes. Y ausentes sin aviso. Simplemente ausentes. Una ausencia muy notoria. Una ausencia que pone en relieve de que esa ciudad: Curuguaty , está dominada literalmente por el narcotráfico y que los políticos locales (por su ausencia, aclaremos)  parecerían adherirse a los narcos de la región. A esos personajes que regenteando plantaciones de marihuana clandestinas en la región, comercios, hoteles, restaurantes, casas de cambio y bancos (en número desproporcionado con la densidad de población) intimidan sutilmente a sus trabajadores a no participar de movilizaciones , que en definitiva hablan mal del sistema mafioso imperante, y que campea (sin mordaza alguna) en toda la región.

¿Y  los políticos?. Su ausencia nos dio vergüenza ajena. Una ausencia descarada que  nos hizo ver con nitidez alarmante la fuerte ascendencia en la zona del poder sustentado en el delito y en la corrupción. Una ausencia  que reiteradamente fue destacada por la mayoría de los oradores en el acto.

¿Y los curuguateños? También estuvieron ausentes. Una ausencia que pone en evidencia que la población está sumida en la indiferencia (¿o condicionada por el miedo?) ante todo acto o movilización civil  antinarco, y como en este caso ante un sentido homenaje a Pablo Medina y Antonia Almada. Una ausencia ciudadana que no fue obstáculo para que cada uno de los oradores se expresaran libremente levantando el dedo  acusador sobre el poderoso criminal, que se pasea por las calles de su ciudad natal cubriendo su rostro con lentes oscuros, luciendo llamativos  gorros deportivos y circulando en vehículos de alta gama, quizás para materializar furtivos encuentros de negocios  (o para conspirar)  con señores de saco y corbata allende las fronteras de sus tierras y de sus residencias.

Ausencias de por medio, el espíritu del homenaje no se resintió, y por el contrario, además de fortalecerlo, se mantuvo incólume y se centró exclusivamente en un generalizado sentimiento de repudio a la narco política por parte de todos quienes dijeron presente durante la calurosa mañana del día 16 de octubre que pasó.

Jorge Figueredo (Fiscal y periodista director de Antimafia Dos Mil redacción Paraguay) dijo en la apertura del acto:” Este acto tiene como propósito no solamente recordar  a Pablo Medina y a Antonia Almada una vez al año y que todo termine allí. Este acto tiene como objetivo despertar la conciencia de cada una de las personas del pueblo de Curuguaty y de todo el país, para que cada uno de nosotros seamos protagonistas del cambio que este país necesita. Tiene como propósito  que cada uno de nosotros tomemos el compromiso de imitar a Pablo Medina. Así como Pablo Medina denunciaba la corrupción, el crimen organizado, a la mafia, también los ciudadanos debemos tomar el compromiso de seguir su camino. Solo así realmente estaremos reivindicando al periodista, al amigo, al hermano, al ciudadano, al compatriota, al hombre universal Pablo Medina. Si así no lo hacemos estaremos siendo hipócritas, no verdaderos, y falsos. Debemos ir más allá de las palabras y en las acciones, con nuestros actos cotidianos, seguir el camino que Pablo Medina siguió. Allí estaremos realmente reivindicando a Pablo Medina. Porque Pablo Medina no pertenece ya solamente a su familia, no pertenece más solamente a Paraguay, no pertenece más solamente al pueblo sudamericano. Pablo Medina hoy pertenece a toda la humanidad. Porque Pablo Medina es un mártir, como muchos otros a lo largo de la historia. Martin Luther King, Ghandi, Kennedy, Juan el Bautista y el más importante de todos: Jesucristo, el primer mártir de nuestra historia. Todos ellos han dado la vida por la verdad y la justicia. Y hoy queremos recordarlos, no solamente con nuestras palabras.  Querría que cada uno de nosotros nos comprometamos a luchar cotidianamente por la verdad y la justicia”

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Por Jean Georges Almendras-Enviado Especial al Paraguay-20 de octubre de 2016

La ciudad de Curugutay vive su cotidianidad. Una ciudad de casi 53.000  habitantes, distante unos  250 kilómetros de Asunción. Una ciudad típica del Paraguay. Una ciudad de calles empedradas y de tierra colorada, y arboledas múltiples, que conforman una suerte de paisaje tropical, atractivo y casi turístico, aunque al turista es al que menos se lo ve.  Una ciudad donde el calor agobia. Donde se entrecruzan medios de transporte de alta gama con caminantes y motociclistas a granel, serpenteando por calles y caminos rurales, sorprendentemente llevando  hasta tres y cuatro pasajeros, como si tal cosa. Una ciudad donde abundan los puestos de venta de comestibles, de artículos del hogar, de ropas, y de frutas. Una ciudad donde abundan, por sobremanera, casas de cambio y bancos. Muchos bancos. Muchas financieras. Muchas oficinas de envíos y recepción de dinero al exterior. Una ciudad donde no faltan las plazas, las oficinas públicas, los centros de enseñanza, las dependencias policiales y los juzgados. Una ciudad donde tampoco faltan las radios. Una ciudad donde una gran iglesia y su parroquia ocupan la plaza central “34 Curuguateños”. Una ciudad en la que además, y todos los saben, se convive con narcos, allegados a ellos y trabajadores de ellos.

Y saliendo  de Curuguaty, en los confines de la región circundante, rumbo a la frontera con el Brasil, en campos y terrenos, abundan los establecimientos ganaderos, las  plantaciones sojeras y  también los marihuanales, estratégicamente ubicados, para que la “autoridad” no los pille.

¿Es una ciudad o una región que vive del narcotráfico?. Si, lo es. Todos lo comentan y lo dicen. Es un secreto a voces. Es como una carga pesada para todos, que forma parte de un flagelo nacional, con tentáculos extendidos en diferentes direcciones. Una ciudad que forma parte de un anillo regional donde la economía tiene sus cimientos en el narcotráfico y en el  contrabando, aunque se dice por ahí, que también en la ganadería y la soja ¿Será tan así?  

En medio de ese Curuguaty del 2016, una mañana calurosa de octubre –el domingo 16-  un grupo de personas levantamos un tinglado (casi artesanal, casi improvisado) para homenajear a dos mártires: Pablo Medina y Antonia Almada.

Un tinglado con carteles y pancartas reclamando justicia y ventilando a los cuatro vientos  que los narcos y los políticos fueron los autores del doble crimen. Un tinglado incómodo, para los que lo miraban de  afuera. Un tinglado ocupado por personas que pensamos de otra manera, en la tierra del narcotráfico y  que remamos contra la corriente, como poseídos por valores de justicia y una ética extrañas.

Personas extrañas irrumpimos en la ciudad, con ideas movilizadoras. Ideas revolucionarias, que en definitiva son incómodas, son dañinas porque quiebran rutinas y hábitos. O mejor dicho, porque saca a relucir los males de una sociedad que transcurre día a día, en línea recta. Hombres y mujeres, y  autoridades locales  transcurriendo día a día,  haciéndose los  ñembotavy  ( los desentendidos). Porque así conviene. Porque así es mejor. Porque así debe ser y porque así siempre fue.

Como fue, que al finalizar el homenaje en la plaza, todas esas personas extrañas (junto a los lugareños que osaron acompañarnos) continuamos mancillando la ciudad marchando por sus calles portando pancartas y clamando por justicia.

Una marcha que culminaría en la plaza denominada “Pablo Medina”, en el barrio Industrial de Curuguaty.

Una marcha bajo el sol. Una marcha iluminada por el sol. Una marcha atrevida, que era observada tras las puertas y las ventanas de las casas de las ocho cuadras que demandó el trayecto.

Una marcha con proclamas repudiando el narcotráfico y vítores a los mártires de una ciudad apagada por el mal. Una marcha que se detuvo unos instantes frente a una comisaría policial, para gritar aún más fuerte, como si los gritos mágicamente pudieran exorcizar las malas ondas de las fuerzas policiales, muchas de las cuales (aunque porque por cierto que hay excepciones) no dudan en arrodillarse a las mieles de la corrupción, con todas consecuencias habidas y por haber.

¿Acaso vivimos  una marcha del sub realismo fantástico en un mediodía de calor insoportable?

No. En absoluto. Vivimos una marcha de un presente difícil. Una marcha muy reconfortante. Muy inspiradora. Muy necesaria. Una marcha con aires revolucionarios. Con vientos de lucha y con vientos de cambio. Porque urgen los cambios en Curuguaty, que parece una ciudad extraída de los textos de Gabriel García Márquez. Una ciudad perdida en el tiempo, pero repleta de cibernética y de modernidades. Saturada de vicios y de miedos. De dineros que circulan y de dineros que compran. De dineros que corrompen. De almas que se venden y de dioses que se adoran, como si fueran santos. Los santos de los marihuanales : los narcos. Los santos arropados en actos de muerte y  en silencios cómplices, intimidando, muy sutilmente.

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Llegamos a a una plaza pequeña. Muy arbolada. Un reducto que se asemeja a un santuario de la libertad,  destinado a los amantes de la justicia. A los amantes de la verdad. Un espacio físico de la tierra colorada de Curuguaty, que  gracias al voto de la mayoría de los concejales de la ciudad (con excepción de dos que votaron en contra) oportunamente fue cedido para honrar (hasta la eternidad) la  memoria de nuestro amigo y hermano Pablo Medina.

¿Algún día las autoridades locales (y de la capital) tomarán conciencia de los daños causados? ¿Algún día se tomará conciencia de la ignominia en la que incurrió el poder político de Curuguaty al dejarlo solo antes y después del crimen?¿Algún día se tomará conciencia que una plaza adjudicada no es suficiente para homenajear al periodista mártir?

Ríos de hipocresía se vertieron antes del doble asesinato. Y hasta la impunidad parecía sonreír burlona sobre nuestras cabezas, mientras amigos y familiares de nuestro  querido  Pablo Medina fueron expresándose sobre su vida y su lucha, en una ronda humana que se armó espontanea, como broche de oro en ese su espacio. En su plaza.

¿Su plaza? Es solo un puñado de tierra  ¿Un puñado de tierra nada más?. De ninguna manera. Es un símbolo. Es una tea de libertad encendida hasta el fin de los tiempos. Y hasta que los hombres tomen conciencia  que los mártires, además de tener nombre y apellido,  son el alma de la historia de la humanidad. Son seres que nos ayudan a crecer y a tener memoria. A tener memoria para no repetir la historia. A tener memoria para no dejarnos devorar por la indiferencia y la cobardía.

¿Una marcha? Fue la marcha de ellos: de Pablo y Antonia. Fueron ellos recorriendo triunfantes, por las mismas calles por las que transitan sus asesinos junto a sus esbirros.  Fueron ellos recorriendo triunfantes, por las mismas calles por las que transitan los desentendidos y los encubridores.  

Fueron ellos: Pablo y Medina los que estuvieron (y están) caminando por esas calles de una ciudad de gente dormida, que habrá que seguir despertando, con paciencia, perseverancia y convicción, para que esa impunidad  que nos  quema  y nos indigna , nos obligue a recuperar fuerzas  y seguir adelante, para borrarla de la faz de esa tierra entrañable y sufriente.  

Es lo menos que podemos hacer, a como están las cosas.


*Foto de portada: Una secuencia de la marcha-Antimafia Dos Mil
*Foto 2: La marcha a las puertas de una seccional policial- ABC COlor