Hacía mucho calor en el verano del 1976 en Taormina. Mi hermano y
yo estábamos regresando de las espléndidas islas Eolie bañadas
del azul intenso del Mar Mediterráneo. Regresábamos a casa,
hacia aquella tierra en forma de triángulo que en el antiguo
texto biblico es llamada "la Galilea de los Gentiles", esa misma
tierra "más allá del río Jordán dónde se cumplirían milagros
y prodigios". Durante el viaje nos acontece un hecho bastante
extraño. Sentimos una voz que nos llamaba por el nombre, a pesar
de quedar asombrados mantenemos el secreto. Algunas horas más
tardes, encontramos un pariente que llevaba en el pecho un medallón,
en el centro del cual había un rubi circundado y sujeto por
una estrella de siete puntas. Curiosos, le preguntamos que era
y él nos hablo de un hombre, un cierto Eugenio Siragusa que
decía ser un contactado con seres provenientes de otros planetas.
Instintivamente le explicamos lo acontecido y él nos aconsejo
de hablar con este hombre. Fue solo alguna semana después que
pudimos encontrarlo de persona. Vivía en las faldas del Etna,
donde yo personalmente, en aquel tiempo con trece años, junto
a otros amigos, tuve mi primer avistamiento exactamente algún
minuto después del contacto de Eugenio con estos seres. De hecho,
vimos un gran disco volante por encima del cráter en el noreste
del volcán, moviéndose con el típico movimiento de una hoja
muerta. Desde ese momento nuestra vida cambió radicalmente y
Eugenio Siragusa se convirtió en nuestro maestro y padre espiritual.
BIOGRAFIA
Eugenio Siragusa nace en Catania el 25 de marzo de 1919 de una familia
de clase media. A la edad de dieciseis años se alista a la Marina
Militar como submarinista, y durante la segunda guerra mundial
recibe tres cruces de guerra al valor y certificaciones de "conducta
ejemplar y valerosa". Empleado en la oficina de impuestos de
Catania, se casa sucesivamente con Rosaria Mirabella, con la
cual tiene dos hijos, Francesco y Liberto. Lleva una vida absolutamente
normal, trabaja, se dedica a la familia, es muy querido por
sus conciudadanos que lo consideran una persona recta y honesta.
En el 1951, imprevistamente, empieza a escribir largos tratados
de filosofía cósmica, conceptos totalmente fuera de su preparación
cultural elemental. Se encuentra de hecho estudiando y aprendiendo
lo que escribe él mismo, como si toda aquella sabiduría le proveniese
de lo profundo de su ser, desconocido sin embargo por él mismo.
Debe esperar otro año, antes de empezar a comprender lo que
le está sucediendo.
El 25 de marzo de 1952, el día que cumplía sus treinta y tres
años, eran las cinco de la madrugada cuando Eugenio se encontraba
en la plaza de los Mártires, frente a la estación, donde normalmente
tomaba el autobus para dirigirse al trabajo.
No estaba de muy buen humor, hubiese de hecho preferido pasar
ese día de fiesta con su familia.
Mientras caminaba para llegar a la parada del autobus, vió,
de lejos, un pequeño objeto luminoso que del mar se acercaba
a gran velocidad. Tenía una forma similar a la de un sombrero
de cura y se movía a gran velocidad. Tenía un movimiento particular
de expansión y contracción, una especie de sístole y diástole.
Eugenio quedó aterrorizado porque rápidamente pensó al lanzamiento
de un ingenio nuclear. A pesar de que la luz se acercó, el miedo
disminuyó, hasta desaparecer del todo cuando un rayo luminoso
en forma de clavo invertido salió del objeto y lo compenetró.
En aquel momento, no solo se desvaneció el temor, sino que una
sensación de paz y amor nunca antes probada lo invadió completamente.
Así como había llegado el objeto se fue, rapidísimo con el mismo
movimiento de sístole y diástole, desapareciendo a lo lejos
como si fuera "el puntito de los viejos televisores cuandos
los apagas". Desde aquel momento Eugenio Siragusa no era más
el mismo hombre.
Continúa su trayecto hacia la parada del autobus, pero se sentía
completamente trastornado, tanto que todas las construcciones
y todas las formas geométricas triangulares o paralelepípedas
le parecían extrañas y hasta primitivas. Solo las estructuras
arquitectónicas redondas o esféricas no le daban fastidio. Se
movía lentamente, no lograba controlar los movimientos de su
cuerpo como si en su interior vivieran personalidades diversas.
Bajó del autobus, completamente absorto en sus pensamientos
y profundamente desconcertado, tanto que el conductor que lo
acompañaba al trabajo desde hacía más de veinte años, aún recuerda
la cara de Eugenio Siragusa aquel 25 de marzo. Trastornado,
decide volver a casa.
Desde aquel día en adelante, su vida cambió radicalmente, aunque
siguió trabajando honestamente y concienzudamente, como había
hecho siempre en la oficina de impuestos hasta el 1972 cuando
se jubiló. Desde el 1952 al 1962 recibe una preparación espiritual
intensa y profunda a través de la telepatía o la sintonía directa.
Escribe de hecho volúmenes enteros de enseñanzas de cada género;
sobre el origen de nuestro planeta y sobre la creación del hombre,
sobre la ley de la reencarnación, sobre la existencia de civilizaciones
de otros mundos, sobre el misterio de la redención de Cristo,
sobre la presencia en el planeta de grandes maestros espirituales,
de seres extraterrestres que nos vigilan siempre de cerca, sobre
la indispensable experiencia de la materia para lograr la beatitud,
sobre la situación degenerativa del hombre y otros muchísimos
conceptos de naturaleza espiritual. Estas enseñanzas, que incluían
también la instrucciones para el desarrollo de su misión, provenían
de los "seres de luz", como él mismo los definía. Eran seres
multi dimensionales que proyectaban su espiritu en sus vidas
paralelas. El era compenetrado por un gran espíritu mutante,
Cagliostro, Hermes Trimegisto, Giordano Bruno, Rasputin, Juan
el Evangelista, y aprendía el pensamiento en su profundidad.
Ha efectuado mapas y diseños entre los cuales el movimiento
de las placas y la deriva de los continentes, instruido en aquel
caso, por su descubridor Wegener. El 30 de abril de 1962 empieza
para Eugenio Siragusa la misión pública. En aquel día tuvo de
hecho el primer contacto directo con estos Seres provenientes
de otros mundos. Se encontraba en su casa cuando sintió una
llamada interior, se asomó a la ventana y vió uno de estos objetos
sobrevolar el volcán Etna. Subíó en su Fiat 600 y emprendió
la fuerte subida que lo llevó a la altura de 1400 metros sobre
el monte Sona-Manfré, cráter apagado en la ladera del volcán.
Dejó el coche y empezó a caminar. Cuando alcanzó un cuarto de
la subida, cerca de una encina, vió dos seres luminosísimos,
de casi dos metros de altura; la emoción lo paralizó, pero como
la primera vez, fue fulgurado por un rayo de luz que lo tranquilizó
totalmente.
Los dos "Seres de luz" estaban compuestos totalmente de energía,
su piel era muy clara, casi transparente, los cabellos largos
hasta la espalda, uno rubio y el otro moreno, los ojos grandes
y bellisimos de diferentes colores.
Vestían trajes adherentes, pulseras que ceñían las muñecas y
los tobillos, debajo de los brazos llevaban un casco y emanaban
una luz resplandeciente.
Sus nombres eran Asthar Sheran e Itacar, seudónimo que dió Eugenio
Siragusa con la finalidad de que nadie pudiese falsificar o
manipular los mensajes que recibía de ellos. Asthar Sheran significa
"jefe santo" mientras que Itacar "representante del planeta
Masar o Marte". Eran seres solares, es decir, que habitaban
en los astros y eran aquellos que lo habían preparado en estos
diez largos años para confiarle una misión. Le revelaron además
de ser aquellos que hacía dos mil años habían acompañado a Jesús
Cristo en su venida a la Tierra.
Le dieron un mensaje para revelar a todos los jefes de estado con
el fin de que las políticas mundiales se convirtieran en una
colaboración recíproca según las enseñanzas divinas y que sobre
todo, cesaran los experimentos nucleares extremadamente peligrosos
para la misma supervivencia del planeta Tierra.
Eugenio se mete enseguida al trabajo que le ha sido confiado,
y sostenido por un grupo de amigos con los cuales había dado
vida al "Centro Studi Fratellanza Cosmica" inició su obra de
divulgación.
Muchas otras veces más Eugenio encontró estos seres. Narra,
en particular, cuando fue llevado a bordo de un medio volante
junto a un contactado de Bolonia, Luciano Galli, ahora desaparecido.
Era el 1969, se encontraba en Ragalna, cerca de Nicolosi, cuando
tuvo este contacto, durante el cual es conducido en la Luna
Negra, una plataforma espacial que recorre la órbita entre la
Luna y Venus. (dibujo adjunto, argumento que profundizaremos
próximamente).
Allí vió cuerpos aparentemente sin vida. Le explicaron que eran
cuerpos cuyos espíritus, según un procedimiento de desdoblamiento
controlado, personificaban algunos seres en la Tierra con el
fin de cumplir una misión. Eugenio tuvo 36 encuentros de este
tipo, miles de contactos por sintonía directa (espiritu-espiritu),
por via telepática y tantos otros mensajes. Después de una serie
de conferencias en Italia, en el 1972 dan inicio los numerosos
viajes de Eugenio Siragusa en todo el mundo. Se dirigirá de
hecho a América Latina, España, Holanda, Francia, Alemania,
Canadá y Suiza (Ginebra) donde en el 1971 fundó el "Centro Internacional"
y puso en marcha la publicación de los periódicos mensuales.
Por todas partes se empieza a hablar de su experiencia. En el
1978, dos meses antes de que fuese arrestado, cierra el "Centro
Studi Fratellanza Cosmica". El 23 de noviembre del 1978 es conducido
en la cárcel de Catania y precisamente en "la Casa Circondariale
de Plaza Lanza", acusado de crímenes nunca cometidos.
Será de hecho absuelto plenamente porque "el hecho no subsiste"
el 5 de abril de 1982, año en el cual su caso judicial es archivado
definitivamente. Sucesivamente Eugenio Siragusa limita su obra
a la preparación de hombres y mujeres que él considera "iniciados",
y a escribir mensajes prevalentemente de amonestación y de preocupación
por el futuro de las generaciones jóvenes. En setiembre de 1992,
delante de los representantes de todos los grupos esparcidos
por el mundo que han seguido su obra, a las cámaras de diferentes
órganos de prensa sobre todo internacional, puso de manifiesto
su retiro oficial de la parte pública de su misión, en obediencia
a lo que le habían comunicado los extraterrestres. En particular,
dejó oficialmente en manos de quién escribe la responsabilidad
de seguir la Obra de divulgación.
Hoy Eugenio Siragusa vive en Nicolosi donde reside desde el
1977 con la segunda mujer, Miguela Lecha y el hijo que tuvo
en el 1979, Eli Paolo.
Después de la separación oficial del suscrito acontecida en
el 1998 por diferencias de metodología, Eugenio recientemente
difundió a través de sus más estrechos colaboradores y en las
páginas de internet cuanto sigue:
"Está bien que se sepa, una vez para siempre, que no hago más
parte de ningún grupo cultural y de ninguna asociación científica
de la tierra. Los días que me quedan por vivir en este mundo,
permanecen ligados a los amigos que quiero y amo fraternalmente.
Con Devoción. Eugenio Siragusa. Nicolosi, 21 de noviembre 1998".
PRUEBAS FOTOGRAFICAS
Eugenio Siragusa no ha suministrado muchas pruebas fotográficas y
filmaciones de sus contactos como contrariamente, hicieron otros
pioneros del contactismo como Adamski y Meier. Son los mensajes,
sus profecias, en gran parte verificadas, y los testimonios
oculares, en constituir la mayor garantía de la autenticidad
y de importancia de su contacto. De cualquier modo, a pesar
de ello, no han faltado documentos fotográficos de notable interés
que en cada caso han sido hallados siempre durante los diversos
contactos de Eugenio.
La serie de imágenes sacadas por Antonio Giannuzzi, un operador del
"Centro Studi Fratellanza Cosmica" de Lecce en 1975 bajo indicación
específica de Eugenio constituye una de las colecciones mejores.
Podemos claramente ver como el objeto pasa del estado fisico
a aquel de energía-luz. Más veces de hecho, el contactado ha
explicado como estos Seres están en grado de manipular la luz
y la materia así como nosotros manipulamos la arcilla. La fotografía
que ha sido hecha por un fotografo profesional de Acireale,
el señor Tomarchio, durante la erupción del Etna del 1969, probablemente
durante uno de los encuentros de Eugenio Siragusa con los extraterrestres.
De particular relieve son en cambio las fotografias de estas
huellas gigantes (foto A, abajo) sacadas durante una excursión
de espeólogos en el 1970 en el Etna a 3170 metros de altura.
Al principio se pensaba que podían pertenecer a una especie
de hombre de las nieves que habitaría en el volcán. Eugenio
Siragusa en cambio, explicó que se trataba de las huellas dejadas
por el soporte de un tipo de astronave de forma semi-oval que
permitiría una mejor estabilidad en el terreno escarpado o accidentado
(foto B) Pruebas de un tal tipo de vehículo se han encontrado
en Australia (foto C).
En los años 60' además, un grupo de monjes tibetanos le envió
la fotografía de un rostro semejante al del Maestro Jesús formado
en las cenizas de un fuego sagrado. Eugenio reconoce en aquel
rostro el "Consolador Prometido" (foto D) Juan el Evangelista.
Por lo que se refiere en cambio a las imágenes que nos revelan
seres extraterrestres, divulgadas por Eugenio, recordamos el
rostro anímico del ser Asthar Sheran (foto E) y el rostro físico
(foto F) enviados del "Circulo Mediúmnico de la paz de Berlin"
que él reconoce la semejanza en todo a lo que pudo ver durante
el encuentro acontecido en el Etna en el 1962. La única fotografía
que Eugenio realizó personalmente en Catania en el 1972 con
una cámara fotográfica Minolta, fue la del Ser extraterrestre
que él definía Adoniesis. De hecho, él le concedió dejarse fotografiar
solo desde la espalda hacia arriba. Su naturaleza de luz impresa
en la película y el resultado es lo visible en el recuadro (foto
G) con los relativos análisis efectuados con la computadora
que evidencian que el ser es andrógeno. Se distinguen con claridad
los grandes ojos y la silueta de la nariz, pero el rostro aparece
protegido por un casco y a la altura de la boca se deja ver
un aparato astro-audio, similar a un micrófono. Por la fisonomía
del rostro no es posible distinguir si el ser es masculino o
femenino. Eugenio, de hecho, explicó que se trataba de una entidad
muy evolucionada andrógena de la quinta dimensión.
A
B
C
D
E
F
G
MENSAJE Y PROFECIAS DE EUGENIO SIRAGUSA
En el transcurso de más de cuarenta años de obra, Eugenio Siragusa
ha recibido y escrito cerca de tres mil mensajes que abrazan
cada esfera de la filosofía y de la vida práctica. Los primeros,
y quizás los principales, se refieren a la triste llamada de
arrepentimiento que los seres de luz han dirigido a la humanidad.
Su mensaje de hecho tiene como fin principal el despetar de
las consciencias, a fin de que el hombre pueda realizar la propia
identidad espiritual y desarrollar según la natural ley de causa
efecto, que obra a través del procedimiento de la reencarnación.
Aquellos que de hecho no ponen en práctica las enseñanzas divinas,
poco importa a través de cual maestro las haya conocido, retrocederá
al alma colectiva animal, perdiendo el Ego Sum, o bien el espíritu
que permite de ser conscientes de la verdadera naturaleza eterna
de cada uno de nosotros.
Eugenio no ha hecho nunca parte de ninguna institución o iglesia,
el único credo religioso que a abrazado se resume con "ama a
tu prójimo como a ti mismo".
Los escritos de Eugenio tratan también de temas científicos
y tecnológicos. Excluyendo totalmente la peligrosa utilización
de la energía nuclear, estos seres sugieren a los sabios terrestres,
a través de este instrumento, la utilización de energías limpias
como la solar y cada recurso natural que no ponga en peligro
el equilibrio del planeta. A esta intención Eugenio enseñó además
que el planeta Tierra es un ser vivo, que como cada cosa viva
obra y procede a las situaciones circundantes, por lo tanto,
los ingenios nucleares hechos explotar en su interior y todos
los tipos de contaminación, del aire, tierra y agua, son causas
que antes o después tendrán un efecto. Los terremotos, las inundaciones,
los trastornos climáticos, los huracanes, no son otra cosa que
el resultado de los graves desequilibrios debidos a la falta
total de responsabilidad hacia el ambiente y hacia las generaciones
futuras. "Ciencia sin consciencia" es en un cierto sentido el
lema intermitente en cada mensaje que se refiere a científicos
y médicos que obran concentrándose solo en el efecto immediato
de su comportamiento sin buscar la solución de los problemas
desde el origen, a la Causa. Por este motivo, son violentas
las condenas contra quién aborta sin saber que la pequeña célula
generada representa en sí la vida y quién extrae y transplanta
los órganos sin saber que el donante está todavia vivo y que
cada uno de los elementos de nuestro cuerpo experimenta y acumula
informaciones necesarias a su evolución.
Los mensajes consideran después también los aspectos más prácticos
de la vida cotidiana. A partir de la constitución social y política
en práctica en sus planetas, fundada principalmente sobre la
justicia y sobre el intachable derecho a la vida, los seres
de luz han donado enseñanzas también sobre la relación hombre
mujer y, capítulo para ellos muy querido, sobre la educación
de los jóvenes desde la adolescencia hasta la madurez.
En particular, la mujer está considerada copartícipe del amor
creativo del Espíritu Santo y adquiere un rol determinante en
el interior de la familia.
Representación pictográfica de un ser extraterrestre
(Woodok)
Representación pictográfica de un ser extraterrestre (Link)
Es practicamente imposible resumir la importancia de la profundidad
de todos los mensajes de Eugenio en pocas líneas. Afortunadamente
nuestra redacción posee todas las copias y difundirá estas preciosísimas
perlas de la sabiduría.
LAS PROFECIAS
Entre todos los escritos de Eugenio Siragusa, las profecias merecen
una atención particular.
Con el fin de evitar muchos de los graves problermas que ahora
nos encontramos con el deber de afrontar sin saber como resolverlos,
los extraterrestres predijeron a Eugenio muchos eventos seguidamente
verificados. Desafortunadamente las profecìas sobre el Sida,
sobre los terremotos en la madrugada del dìa sucesivo de un
test nuclear, sobre el universo viral, es decir, sobre la difusiòn
de nuevas terribles pestilencias como el harbar, la peste de
las neuronas del cerebro hoy identificada por los cientìficos,
en los asesinos, sobre la droga que estarìa a la mano de cada
muchacho màs o menos jòven, rico, pobre…, y sobre las oscilaciones
del eje magnètico terrestre con consecuentes mutaciones climàticas
se han realizado. Afortunadamente, se verificò también cuanto
había dicho sobre la crisis de Cuba, o sea, que no habrìa comportado
el riesgo efectivo de un tercer conflicto mundial.
Van agregadas a esta lista aquellas predicciones que no pueden
decirse propiamente profecías. El màs que otra cosa habìa preanunciado
descubrimientos científicos como el agua sobre la Luna y la
prueba de nuestra descendencia de la serpiente emplumada dada
recientemente por el licenciado Russel. Fue el primero en absoluto
en revelar la presencia de seres extraterrestres angelicales
durante las apariciones Marianas y fue entre los valerosos pioneros
que divulgaron el Tercer Secreto de Fátima en la plaza San Pedro.
Aún antes de que se hablase de la raza de los "grises", él había
ya distinguido seres "consoladores" que nos visitaban para instruirnos
y seres "castigadores" con la tarea de intervenir, si fuera
necesario duramente, en caso de riesgo de destrucción del planeta
como aconteció en Sodoma y Gomorra. Dos tipos de razas al servicio
de la consciencia divina a fin de que se cumpla el programa
cósmico de evolución de nuestro planeta.
Las profecías de Eugenio para el final de los tiempos son en
cambio muy duras. Muchas veces anunció la llegada de un cometa
que podría destruir la Tierra, habitada por una humanidad sorda
y ciega a las contínuas amonestaciones y peticiones de arrepentimiento.
De cualquier modo la más grande e importante profecía es la
del próximo retorno de Jesús Cristo que, como él mismo prometió,
acontecería en silencio, cuando ninguno se lo espere , pero
esta vez "con gran potencia y gloria... para juzgar a los vivos
y a los muertos".
POLEMICAS
Un hombre como Eugenio Siragusa no podía no suscitar polémicas. La
prensa, así como todo el mundo ufológico, no ha logrado nunca
demostrar con alguna prueba la no autenticidad del "contacto
Siragusa", pero se echaron encima de él cuando el diario "Nonsiamosoli",
del cual en aquel tiempo el que escribe era jefe redactor, publicó
la "cuenta atrás". Eugenio Siragusa había preanunciado que un
asteroide habría pasado cerca de la Tierra y que habría incendiado
la atmósfera en el agosto de 1991. No pretendemos de hecho desmentir
cuanto él a difundido, queda sin embargo el hecho de que una
profecía está siempre precedida de un "si" que obliga el realizarse
de un cierto hecho a la voluntad del ser humano. En este caso,
el asteroide no incendió, afortunadamente, la atmósfera de nuestro
planeta, pero orbitó muy cerca... no fue aquel el tiempo. Sin
embargo, permanece el hecho de que esto no sea suficiente para
archivar el caso en el registro de los falsos, visto y considerado,
además, que pocos, poquísimos, han investigado seriamente su
experiencia trasladándose en el lugar y buscando de comprender
hasta el fondo la importancia de su mensaje. Aquellos, en cambio,
que han desarrollado una investigación seria y esmerada como
el escritor Victorino del Pozo en los años '70, el antropólogo
Michael Hesemann y el periodista Jaime Maussan en los años '90,
han divulgado la historia de su experiencia con sumo respeto.
MENSAJE
Cuidar seriamente y concienzudamente a la juventud.
Si descuidais además sus naturales exigencias, pondreis en fermentación
negativa sus avanzados ideales de justicia, de paz y de amor.
Sus reacciones odiosas y delictuosas se amplificarán y sería
dificil contenerlas. Su proceso genético ha padecido profundas
modificaciones, y si este proceso es ignorado, su dinamicidad
psíquica será seriamente turbada con consecuencias graves. Está
bien que sepáis también que las vibraciones mentales de vuestros
jóvenes están vinculadas por ideales comunes, aunque si en parte,
instrumentalizadas por las fuerzas oscuras del poder egoista
que quiere dividir, en lugar de unir. En nuestros planetas,
la juventud es la continuación no solo de la especie, sino también
de los altos valores espirituales, morales, sociales y científicos
de nuestra evolucionada civilización. Sobre ellos, está dirigida
nuestra máxima atención, y nuestros cuidados están vivificados
por el perfecto conocimiento del contínuo proceso evolutivo
de la especie. Nosotros observamos que la juventud terrestre
está abandonada a sí misma o engañada y vuelta estéril, o peor
instrumentalizada para fines no ciertamente nobles. Saber finalmente
que los jóvenes de vuestro planeta poséen poderes psico-físicos
escondidos de no descuidar, sino de educar y aprovechar para
una aportación ciertamente evolutiva en todos los campos de
vuestro plano existencial. Os exhortamos a vigilar seriamente
y concienzudamente a vuestra juventud.
Paz.
De la Cristal-Bell
Woodok a través de Eugenio Siragusa
Nicolosi 4 de febrero 1977
Hora 12
EL FANATISMO
"El fanatismo es la exaltación de aquello que no existe" con su extrabrillante
capacidad sintética Eugenio me transmitió este concepto fundamental.
El riesgo del fanatismo alrededor de un hombre carismático como
Eugenio Siragusa, ha sido puesto en evidencia muchas veces por
sus adversarios. De hecho ha estado y aún está. No obstante
su naturaleza humana, no entendemos atribuirle ninguna respnsabilidad
de las actitudes de aquellos que se mueven alrededor de él,
a su experiencia de contacto, a su mensaje y a su obra.
EUGENIO SIRAGUSA UN PERSONAJE INCOMODO
La mañana del 23 de noviembre de 1978, la policia judicial de Catania
detuvo y seguidamente arrestó al contactado Eugenio Siragusa
con gravísimas acusaciones: violencia carnal, plagio, abuso
de la actividad médica y estafa. La denuncia fue hecha por dos
cónyuges americanos, estrechos colaboradores de Eugenio Siragusa,
Kelly y Leslie Hooker. Apenas terminadas las formalidades es
immediatamente trasladado en la cárcel de Plaza Lanza y encerrado
en la celda número 5. La mayor parte de las acusaciones decaen
en fase de instrucción, permaneciendo solo la imputación por
estafa.
También de esta acusación, Eugenio Siragusa es completamente
absuelto con fórmula plena el 5 de abril de 1982, porque el
hecho no subsistía.
Recuerdo con orgullo un muchacho de quince años, junto al hermano
de dieciocho, que demostraba en las plazas y bajo la cárcel
la inocencia de Eugenio y que testimonió en el proceso a su
favor. Quisiera que también todos los fanáticos que lo circundan
hoy se acordasen de que aquel muchacho era yo.
No nos detendremos en las investigaciones, en los interrogatorios,
en la vulgar y difamante campaña de descrédito de la prensa
que directamente lo parangonó a los jefes de una secta que hicieron
morir de pena a una niña porque se debía reencarnar.
No puede ser omitido el hecho de que en el 1978 las filas de
la prensa, de la magistratura, e incluso de la clase política
eran tendidos por la logia masónica P2 guiada por Licio Gelli.
Tenemos motivos de creer que más allá de la denuncia en si misma,
fue orquestado un complot nacional e internacional para hacer
callar un hombre vuelto instrumento de civilizaciones superiores,
para volver a llamar a la humanidad a las enseñanzas divinas.
No es ni siquiera el caso subrayar la pena que probé por el
comportamiento deplorable de los representantes al vértice de
la organización ufológica nacional, que durante una transmisión
del conocido periodista Maurizio Costanzo brindaron al arresto
de Eugenio, volviéndose así cómplices de un poder que, OVNI
aparte, ha quitado 72 largos días de vida a un hombre inocente
devuelto a casa por su familia el 5 de febrero de 1979. De subrayar
finalmente el testimonio de los mismos seres extraterrestres,
los cuales, con sus medios, se mostraron públicamente. De hecho,
durante la injusta prisión de Eugenio Siragusa, desde el noviembre
de 1978 hasta marzo 1979 y meses sucesivos, se registró una
de las más grandes olas de avistamientos OVNI en la historia.
Más de 20.000 señalaciones de avistamientos, la mayor parte
por policias, carabinieri o funcionarios de las fuerzas del
orden. Una prueba tangible del contacto de Eugenio Siragusa
con los seres Extraterretres, los cuales con estas demostraciones
sostenían su inocencia.
En cambio, de ufología sería el caso de hablar de un sanedrín,
entre otras cosas aún vigente, pero afortunadamente, en el día
de hoy, está perdiendo fuerza.
La aparición cada vez más frecuente de estos seres y la difusión
de revistas como la presente, han permitido que esta materia
de estudio se abriese al aspecto más importante: el espiritual.
El sacrificio de Eugenio Siragusa ha servido para hacer comprender
a la comunidad ufológica y a toda la humanidad, la intención
de estos seres extraterrestres de ayudarnos para realizar finalmente
no solo quienes son, de dónde vienen y que quieren, sino también
y sobretodo quienes somos nosotros.
ESCRITO DE EUGENIO SIRAGUSA DESDE LA CARCEL
"La prueba del 9"
"El injusto y diabólico complot contra mi persona y contra mi
obra sensibilizadora de la realidad de los OVNI y de su profundo
significado moral, social, científico y religioso es, sin ninguna
incerteza de mi parte, rechazado por quién hace parte inseparable
de mi verdad.
Las claras manifestaciones que corroboran, en modo sumamente
significativo, mi sinceridad y mi firme credo sobre los u.f.o.
y sobre aquellos que los pilotan, es el apoyo y el aval de su
benevolencia y su estima.
Todo esto no me sorprende en cuanto que los conozco muy bien
y conozco, sobre todo, su ilimitado amor y sus metodologías.
¡No son payasos de circo! Saben lo que hacen y saben lo que
quieren, aunque en la Tierra se les escarnece y se burlen de
ellos. El tiempo es el más galán de los hombres y quién vivirá
verá.
Yo ya lo he visto y por ello este temporal sufrimiento me pesa
poco aunque si el epílogo debiese ser mi partida, mi retorno,
premio de una dura aunque fecuda fatiga llevada a una humanidad
sufriente mantenida ciega y sorda por quién a tenido el interés
que así permanezca.
Eugenio Siragusa
Cárcel judicial de Catania Cubículo 5
12 de diciembre 1978
"EUGENIO ENCUENTRA A LAS AUTORIDADES"
Eugenio Siragusa alcanzó mucha aceptación tanto de la parte de autoridades
políticas como religiosas. Entre otros Papas, Paolo VI, el Cardenal
Sin de Manila, el Presidente americano Eisenhower, el presidente
francés De Gaulle. También con radio Moscú hubo un cambio epistolar
amigable.
LAS OBRAS ESCRITAS
Han sido diversas las obras publicadas en la historia y sobre la
experiencia de Eugenio Siragusa. En particular aquellas redactadas
por Victorino Del Pozo y distribuidas en España y en América
Latina, que fueron best-seller. Es de subrayar que Eugenio ha
rehusado siempre los derechos de autor. Casi todas las publicaciones
han sido traducidas en más lenguas. "Humanidad, adónde vas?",
por ejemplo, ha sido publicado también en ruso. Son de agregar
a la presente lista todos los boletines publicados por el "Centro
Studi Fratellanza Cosmica" que han sido todos traducidos en
6 lenguas. Todos estos textos, con la excepción de la trilogía
de Del Pozo, han sido siempre difundidos a oferta voluntaria.
Trilogia de Victorino Del Pozo:
"Siragusa: mensajero de los extraterrestres" Madrid, 1977 edic.
Barath
“Siragusa: el anunciador" Madrid, 1979 edic. Barath.
“...y III. Verdad y persecución de Siragusa" 1984 edic. Barath.
Orazio Valenti, Maria Antonietta De Muro "Los gigantes del Cielo"
1984 edic. Nedi.
Filippo y Giorgio Bongiovanni "El contactado" 1989 edic. Giannoni
Editore.
Segunda mitad de los años '70.
Era un día sombrío. Nos encontramos todos en la sede del "Centro
Studi Fratellanza Cosmica". Tenía trece años y aquel día tenía
fiebre. Me parece aún sentir el perfume de zagara como si fuese
ayer, recuerdo perfectamente la sonrisa con la cual me saludó,
como si hubiese reencontrado un viejo amigo de un tiempo lejano.
Por diez años me instruyó de una sabiduría proveniente de otros
mundos... He leído todos sus mensajes de los cuales poseo el
archivo completo, he escuchado más de 1000 cintas de audio cassette
grabadas durante sus conferencias y durante sus lecciones espirituales,
he estudiado, amado y amo profundamente su humanidad y su personalidad
espiritual y de él he heredado la misión de estigmatizado que
debo cumplir. El de hecho sabía que cosa me esperaba.
No bastaría un libro para catalogar todo aquello que he aprendido
de él. Entre las tantísimas inestimables perlas, quiero recordar
el supremo valor de la justicia, sin el cual no pueden existir
ni paz ni amor, la sinceridad con la cual me ha enseñado a dirigirme
a la divinidad pidiendo explicaciones y la libertad de pensamiento
y elección, principio por el cual hoy, paradójicamente, me encuentro
en desacuerdo con él.
Mi separación es debida a mi idea progresista de la obra, mientras
la suya es más conservadora.
No hablaré enteramente del motivo por el cual la relación con
su familia es tensa y difícil. Lo que espero con temerosa espectativa
y lleno de esperanza, es de que estoy absolutamente seguro que
es la ocasión para acercarme a Eugenio, mi Padre Espiritual.