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LAVADO DE DINERO INVESTIGA LA JUSTICIA URUGUAYA:

ESTARIAN INVOLUCRADAS UNA EMPRESA CAPITALINA Y UN HACKER PAKISTANI PROFUGO DE LA JUSTICIA DE LOS EEUU

En Montevideo, la Jueza Penal Gabriela Merialdo  tiene a su cargo la investigación sobre un posible caso de lavado de dinero que vincula a  la empresa Merril Lynch Uruguay con un socio suyo, un habilidoso hacker pakistaní, fugitivo de la Justicia estadounidense.
Precisamente en la portada de la revista Caras y Caretas, de fecha 29 de mayo de 2009, y en su contenido, este aspecto esta consignado, señalándose además que tanto la empresa Merril Lyinch, como la Oficina de Asuntos Internacionales de Estados Unidos – y obviamente el hacker (poseedor, según la publicación, de dos millonarias cuentas en dólares congeladas en Suiza y en Estados Unidos ) entrelazan un certero entretelón de lavado y dinero sucio,  investigado por la justicia uruguaya.
Uno de los principales de la empresa  Merril Lynch Uruguay, vale decir uno de los segundos del hacker requerido por la justicia estadounidense, es Claudio Ferreira dos Santos, un portugués hospedado en el hotel de la cadena Ibis de la rambla sur de Montevideo. Allí fue entrevistado por periodistas de la revista Caras y Caretas.
Oportunamente, gentileza de por medio, el portugués,  explicó que aguardaba el resultado de la conciliación llevada a cabo por su abogado –el doctor Aníbal Martínez Chaer- y los abogados del estudio De Posadas. Los colegas de la revista, tomaron conocimiento que el día antes de ese encuentro en el hotel , la jueza Merialdo había citado a la sede judicial a Claudio Ferreira dos Santos para tomarle  declaración sobre una causa que involucra –por su orden- a la empresa Meril Lynch Uruguay, sus maniobras de de lavado de dinero, cuenta en Suiza y Estados Unidos, un hacker pakistaní –prófugo de la Agencia Federal de Comercio estadounidense, sus empresas con base en Belice, Ucrania y Estados Unidos, un holding  panameño y una Safi uruguaya, que la empresa Merril Lynch utilizó de fachada para sus movimientos de dinero, tres funcionarios de la off shore en Uruguay, el Banco de Canadá, la embajada de Estados Unidos, el ex juez uruguayo Colmenero y dos personas más. Lo cierto es que Claudio Ferreira dos Santos, fue interrogado por la Jueza  -sobre todos estos temas- por alrededor de cuatro horas.
Unas dos personas –siempre como lo consigna la revista Caras y Caretas- que acompañaban a dos Santos en el hotel Ibis, resultaron ser: un testigo que acompañó a dos Santos en sus visitas a Merril Lynch Uruguay y un hombre vinculado con el ex magistrado Colmenero, alguna vez representante de la embajada de los Estados Unidos, en la causa . Ambos especificaron a los periodistas de la revista que dos Santos se había presentando en la sede judicial voluntariamente. Pero esta declaración  hizo sospechar a los periodistas que este ejecutivo vino del Brasil a declarar –nada menos que por lavado de activos- solo porque sabía –perfectamente-que iba a ganar dinero o que no le iba a repercutir personalmente.
Un poco atrás en la historia de este caso, conviene recordar, que  allá por el 2003 Carlos Massa –hombre del Departament of Homeland Security en Uruguay, pone en conocimiento que el Departamento ha comprobado que Merril Lynch lavaba dinero a través de movimientos de empresas creadas con ese objetivo. Todas las pistas conducían a un hacker paquistaní –Sam Jain o Jain Shaileshkumar quien se dedicaría a estafar gente y empresas a través de negocios de softworks con base en Ucrania, Argentina y Estados Unidos, entre otros países. Hacia él se dirigían las remesas de dinero que salían de las arcas de Merril Lynch Uruguay, la off shore localizada en la zona franca de Montevideo.
Según lo consigna la revista Caras y Caretas las investigaciones del 2003 determinaron que Merril Lynch habría  utilizado dos empresas para enviar remesas de dinero literalmente sucio: una era Rivonal S.A , holding panameño , y  la otra una Safi uruguaya, Volturno Corporation, instalada en un confortable estudio de plaza.
En concreto, y con todos estos datos, se identificaron cuentas con depósitos millonarios quew fueron inmediatamente congeladas en bancos de Suiza y  de los Estados Unidos, con remesas remitidas por Rivonal y Volturno, en Merril Lynch Uruguay. Ambas cuentas tenían por titular a un ciudadano brasileño con declaración de pobreza, es decir: Claudio Ferreira dos Santos, huésped del hotel Ibis de Montevideo.
La defensa de dos Santos dijo que éste conoció al pakistaní en un hotel de Copacabana, cuando  el primero ya era un hombre con graves problemas de dinero y el segundo un fugitivo de la justicia. Es ahí cuando el pakistaní le ofrece al portugués : empleo y el pago de todas sus cuentas..
De esa manera –y a cambio de 1.600 dólares mensuales-  dos Santos se convierte  en la cabeza de una empresa informática de Río de Janeiro, necesitada de abrir cuentas en el exterior para recibir dinero, razón por la cual le solicita a Ferreira dos Santos que le firme un documento, en inglés, que creyó era un simple formulario sin mayor complicación que la de un trámite. Pero en realidad ese “formulario” lo transformaba en titular de una cuenta, en consecuencia una cuestión que le complica la vida desde el mes de setiembre del año 2004.
Los periodistas de Caras y Caretas consignan que poseen documentación que demuestra que el día 20 de setiembre de 2004 la empresa Merril Lynch de Suiza abre la cuenta número 43.972 a nombre de Claudio Ferreira dos Santos, con domicilio en la calle Pereira de Seque al número 75; sin embargo en el mismo documento  -en el que consta una supuesta firma de dos Santos- se establece que la cuenta se abre en Montevideo, el 8 de agosto. Ahora bien, desde su filial del Uruguay, y utilizando esta cuenta, -cuyo titular desconocía- se habrían girado fondos por un valor no menor a los  quince millones de dólares, donde sólo en la cuenta de un banco suizo había 13.6 millones de dólares.
En la nota de la revista se especifica que congeladas las cuentas en Suiza y producto de ésta medida, una delegación proveniente de aquel país arriba a Uruguay y solicita audiencia con el Juez Vomero, en cuya sede judicial se sustancia la causa. Vomero no los recibió y en setiembre de 2008 la causa pasó al juzgado de Merialdo.
En ese contexto dos Santos recibe una intimidación de la justicia brasileña que lo cita a declarar por requisitoria del gobierno suizo, enterándose así dos Santos – en Río de Janeiro- que tiene millones de dólares sucios depositados en Suiza y que tenía varias cuentas pesadas en el exterior, las que estaban congeladas por la Justicia y que enviaba dinero desde Uruguay, donde nunca había estado. Y por si fuera poco, también se enteró que su amigo pakistaní lo utilizó para mover dinero y que pesaba sobre éste una captura internacional.
Es el momento en que Claudio Ferreira de los Santos decide presentarse en Uruguay, en particular en las oficinas de Merril Lynch par interiorizarse de la situación. De su visita, además de algunas instantáneas en la plaza Independencia , quedan las actas que labró ante escribano público, de las que surge, que presentándose en las oficinas de Merril Lynch Uruguay, solicitó la presencia del señor Muzio o Muscio y quien dijo ser “vicepresidente de la compañía” a quien interrogaron sobre la existencia de cuentas o movimientos financieros de las sociedades  Volturno y Rivonal, invocando a Claudio Ferreira dos Santos, en calidad de presidente y manifestando éste, su total desconocimiento sobre la existencia de apertura de las mismas.
En consecuencia, el 31 de marzo dos Santos es recibido nuevamente en la empresa Merril Lynch, por parte de Ramón Agote –director administrativo- acompañado de los abogados Gonzalo Cari y Juan Carlos Oreggia, del estudio de Posadas.
En éste reunión el abogado Agote le reconoce a dos Santos que “desde las oficinas de Estados Unidos le confirman que surge un registro de firma a nombre de Claudio Ferreira dos Santos”. De esa manera la empresa en cuestión es demandada por 20 millones de dólares, estando además acusada de falsificar la firma de dos Santos, incriminándolo así  como propietario de sociedades que  habrían lavado dinero realizando movimientos de dinero vivo a diferentes destinos. La empresa negó responsabilidades, despidiendo rápidamente a dos de sus funcionarios: Alvaro Muscio y otro de apellido Birimbaum, los que aceptaron un suculento despido. Pero cosa extraña, los funcionarios, 48 horas después volvían  al sistema financiero como empleados del Bank of Canadá.
Cabe consignar que entre dos Santos y la empresa Merril Lynch hubo instancias de conciliación, de la que participó como representante de la empresa un profesional del estudio del candidato político de la UNA, Ignacio de Posadas. Al no haber acuerdo, dos Santos hizo la demanda judicial ante la Jueza Merialdo.
Pero está en puertas de este asunto, otra versión sobre la imagen, si se quiere angelical, de Claudio Ferreira dos Santos, tal lo consignado por la revista Caras y Caretas: el ex juez de Colonia, Colmenero participó en audiencia del pasado 2008 a cargo de la abogada Gabriela Eustachio, en representación del fiscal de Estados Unidos, donde fueron interrogados tres ex funcionarios de Merril Lynch, precisamente por la maniobra millonaria de lavado de dinero realizada por el empresario Jain Shaileshkumar, vale decir el pakistaní, ciudadano legal de los Estados Unidos.
De esta audiencia también participó un fiscal suizo, que tomó cartas en el asunto en esta causa de la que Claudio Ferreira dos  Santos quiere desvincularse  -tal la apreciación de la revista Caras y Caretas- aunque fuentes judiciales entienden que este se encontraría seriamente comprometido con el lavado de dinero.
En el entendido suyo, insiste dos Santos en alegar, que la cuenta corriente abierta por el pakistaní a su nombre, en la sucursal Merril Lynch, en la zona  franca América, sería falsa. Aunque en la sede judicial de la doctora Eustachio, con documentación apropiada, se desacreditó ese testimonio, por surgir la autenticidad de la rúbrica de Ferreira dos Santos, en la apertura de la cuenta.
Puntualmente, en la revista en cuestión, se ha informado que el fiscal  suizo, denunció que a través de la cuenta del brasileño –que éste dice corresponde al pakistaní- se lavó la friolera de 13.6 millones de dólares en un banco de Suiza. Vendría a ser, de confirmarse, que la plata que se ingresó a la zona franca América, de la ruta 8 de Montevideo,  sería producto de actividades fraudulentas a cargo del pakistaní, a través de sus empresas que giran en el ramo de la computación, y que ahora también son motivo también de una causa penal judicial en Los Angeles y por la cual la Justicia de Estados Unidos ha solicitado la cooperación de Interpol para capturarlo.
Jain Shaileshkumar, consignan los periodistas de la revista Caras y Caretas, en el 2001, se vio envuelto en un escándalo cuando fueron filtrados en Internet los registros existentes entre los empleados de la compañía que  desarrolló el ICQ de mensajes instantáneos y otros empleados. Los registros  detallaban actividades tales como no pagar a sitios web que alojaban los anuncios publicitarios de la empresa, y mandar amenazas legales a los sitios que hablaban mal de Efront, una empresa involucrada.
Pero además este pakistaní, turbulento en sus maniobras,  allá por el 20 de abril del año 2005 fue obligado a pagar 3.1 millones de dólares a Symantec, por vender software falsificados y haber violado las leyes de propiedad intelectual.
El hilo de la madeja, sin duda, resulta ser el señor dos Santos, quien vino al Uruguay para colocarse en mejor posición, sin tomar en cuenta que si se van hilvanando los entretelones de las causas judiciales en curso, quizás su situación sería de extremo compromiso  con el lavado de activos.
A todo esto y en relación a la participación del estudio jurídico del abogado Ignacio de Posabas, dirigente del Partido Nacional, en su calidad de patrocinador, nada menos que dela empresa Merril Lynch Uruguay, el líder nacionalista Luis Alberto Lacalle salió al cruce indicando enfáticamente –en su oportunidad- que de Posadas era inocente, aludiendo a una expresión que marcó la intención  de minimizar la situación: “Ignacio vende Safis, como el herrero cuchillos, lo que el cuchillero haga con su cuchillo, no es su problema”
Los periodistas responsables del artículo de Caras y Caretas consignaron finalmente, sobre la participación de de Posadas que “no es la primera vez que lo hace, ya en el año 2001 el Banco Central y funcionarios judiciales argentinos recogieron durante un allanamiento en Montevideo información que le comprometía. Se detectó entonces la existencia de la empresa off shore Merril Lynch Bank de Gran Caynman, que proveía fondos a Merril Lynch Group por medio de una transacción que se denominaba Merril Lynch Dragon. Esos  fondos se canalizaban a través de distintas cuentas confidenciales –numeradas- que eran manejadas directamente por esa oficina. El procedimiento fue suspendido entonces por una presentación judicial de los abogados de Merril Lynch, Tomás Guerrero Costa y Juan Oreggia Carrau, éste último representante de Merril Lynch en la conciliación con el pobre angelito brasileño..que cayó del cielo".

 

 

 

ITALIA AÑO 2009, AL BORDE DEL PRECIPICIO

Hago alusión a este artículo de Marco Travaglio que adjuntamos, agudo como siempre, porque la situación en la que se halla dramáticamente nuestro país obliga a una reflexión en voz alta.
Las vicisitudes personales del premier y de su consorte no provocarían de por si ningún interés si no fuese que ha sido el mismo Berlusconi que ha hecho de ello una cuestión pública yendo a referir sus desacuerdos familiares a “Porta a Porta”, el programa más importante, en tema de índice de audiencia, de la “televisión de estado”.
En cualquier caso las declaraciones de la señora Verónica Lario, si se leen con atención, tienen un valor y una importancia política de proporciones más bien devastadoras.
La señora Berlusconi dice que ha implorado a las personas que están más cerca de su marido que le ayuden, porque no esta bien, pero ha sido todo inútil…
Efectivamente nuestro premier (¡Ay de nosotros!) no solo ha frecuentado mafiosos, no solo ha blanqueado, con toda probabilidad, los miles de millones de Cosa Nostra, no solo ha sido indagado como ideólogo por los atentados del ’92-’93, no solo sus empresas, (lo confirman las sentencias), estaban en contacto con la mafia, no solo era miembro de la P2 de la que está fielmente desarrollando el plan subversivo de “Renacimiento Democrático”, no solo ha sostenido y apoyado las últimas locas guerras… hoy se presenta también como un psicopáta.
Es decir, su esposa, una mujer que en todos estos años se ha distinguido por discreción e inteligencia, además de defenderse a si misma y su propia dignidad, está avisando a los ciudadanos italianos, no a todos, que el marido es un potencial peligro, una persona que curar.
Estamos al final de la paradoja, pero se quedaría así si esto no hiciese presagiar escenarios inquietantes y potencialmente muy peligrosos. Este hombre, Silvio Berlusconi, en esta apariencia suya un poco de criminal y un poco de maníaco, se ha ido completamente por las ramas. Sus vanas promesas poco a poco se demostrará que no valen nada, lo cual pudiera provocar una insurreción, incluso de forma violenta, de una parte de la población. Un clima propicio para el retorno de la estrategia de la tensión, para poner a punto algún estrago que permita distraer la atención y canalizarla hacia otro sitio.
Una situación que podría provocar a alguna franja extremista la extravagante idea de recurrir a las armas con tal de resistir y contrastar las locuras del emperador. Un juego, muy, muy peligroso.
Apelamos por lo tanto al pueblo italiano: este individuo está arruinando Italia. Que salga de la vida política de nuestro país al que está arrastrando al precipicio.

Giorgio Bongiovanni
8 de mayo 2009

 

RIINA PARARAYOS DE ITALIA

Dice Maria Concetta Riina, la primogénita del jefe de Cosa Nostra, que la condición de su familia durante la clandestinidad “era una situación surreal, absurda” y que lo que se decía sobre su padre y sobre ellos era como si no le perteneciera. (Entrevista al periodista de Repubblica Attilio Bolzoni del 28-01-09).
Más allá de la aparente esquizofrenia que se puede relevar en esta declaración, hay una “lógica” que no es irrelevante. Esa misma “lógica” que hace decir a Maria Concetta Riina que su padre ha sido “un pararayos en muchas situaciones”. ¿Pero “pararayos” de quien?
Es evidente que la hija de Totó Riina lanza una señal cuando responde que a pesar de las tentativas de hacer arrepentir a su padre «cualquier cosa que le hubieran preguntado, él (su padre ndr), nunca hubiera dicho los nombres y apellidos de nadie».
¿Pero a cuales nombres y apellidos se refiere?
¿Quizás a personajes muy potentes de las instituciones que han entablado una «negociación» con la mafia para que cesase la temporada de los estragos?
¿O a otros potentes del mundo empresarial, masónico o religioso que se han sentado a esa mesa?
Estas son las respuestas que quisiéramos tener. Para saber la Verdad, para el futuro de nuestros hijos, pero también de los hijos de Maria Concetta Riina por los cuales ella misma dice que ha decidido hablar.
No me hago ilusiones con que Maria Concetta pueda estar en conocimiento de dichos secretos, también porque se trata de misterios que, una vez revelados, harían caer la máscara de los hombres sangrientos que han fundado la segunda República sobre la sangre de Falcone y de Borsellino.
Si la hija de Totó Riina pide que sus hijos no sean discriminados, sino que sean considerados “normales, el mismo derecho pertenece a los familiares de todas las víctimas de la mafia que piden justicia y verdad para sus familiares.
Que Maria Concetta Riina por lo tanto no hable de «normalidad» y que no pretenda que se tome en consideración su concepción de «educación, moralidad y respeto» que dice que su padre le ha transmitido.
Si antes no acepta la realidad del sufrimiento de las madres y de esos hijos de las víctimas de la mafia que a duras penas han recobrado el sentido de su propia existencia, sus palabras se dispersan en la nada.
Que no se sorprenda por lo tanto del «cierre» hacia ella por parte de un Estado que no le puede reconocer la condición de ciudadana normal que busca un trabajo.
¿Dónde ha ido a parar el resto del patrimonio de su padre? ¿En qué caja fuerte está guardado y bajo que nombres? ¿Y cuales son las propiedades reconducibles a su familia que todavía no han sido localizadas?
Muchas y muchas preguntas que quedarán en el vacío.
Si de verdad la entrevista de Maria Concetta Riina representa una «abertura» por su parte no puedo hacer más que desear que Dios la ilumine a proseguir por este camino.
Solo de esta forma podrá confiar en un futuro mejor para sus hijos.
De lo contrario que vuelva a su mundo, que siga con su “rol” y que deje a todos los operadores de paz y de justicia la responsabilidad de construir una nueva sociedad sin el horror de la mafia.
Una última consideración muy importante para nosotros y fundamental está dirigida al señor Salvatore Riina.
Decir la Verdad, toda la Verdad sobre sus cómplices, sobre los IDEOLOGOS CON LA CARA CUBIERTA de los estragos que Usted, señor Riina ha querido, redimiría su pecado ante Dios y ante los hombres.
“Hablar” significaría dar a conocer la verdad.
“La verdad que hace Libres pero Libres de verdad a los hombres”. (Evangelio de San Juan cap. 8, vers. 31).

Giorgio Bongiovanni
Director de ANTIMAFIADuemila

29 de enero 2009

 SALVATORE BORSELLINO EN LA MANIFESTACION DE ROMA EN PLAZA FARNESE

También Salvatore Borsellino participa de la manifestación a favor de los magistrados organizada por la Asociación de Familiares Víctimas de Mafia. Una intervención emotiva que ha llegado al corazón del público: “Ayer Sonia Alfano me ha preguntado si podía hacer ver el video de las imágenes de Via d’Amelio o si me hubieran hecho daño. Yo quisiera que estas imágenes fueran proyectadas todas las noches en la televisión, para que la gente pueda darse cuenta de lo que ha sucedido en esos años que han marcado la historia de nuestro país. Es precisamente sobre la sangre de los estragos de Via d’Amelio, Capaci, via dei Georgofili y otras más que se rigen los equilibrios de la Segunda República.

Después, comentando el video sobre las interceptaciones entre Berlusconi y Dell’Utri que comentan la bomba de Vittorio Mangano: “Les obligaría a ver las imágenes de los estragos de mafia continuamente para que no puedan bromear más sobre las bombas”. Y más todavía: “Ellos sostienen que Mangano era un héroe, pero los verdaderos héroes de nuestro país son otros. Son los hombres de las escoltas de Giovanni y Paolo. Personas como Emanuela Loi que han dado la vida para proteger la de Paolo ».
Habla del tema de las interceptaciones: “Hoy quieren bloquear las interceptaciones porque ya no quieren que oigamos más ciertas cosas. Quieren estancar todo ».
Yo quisiera que ciertos temas se discutieran en las Fiscalías de Justicia, pero el problema es que hoy, apenas las investigaciones se elevan de nivel, enseguida son bloqueadas. Ya no se usa el tritol para detener a los magistrados, hoy se pasa a la ilegitimación y al aislamiento. Doy gracias a Dios de que Paolo ya no esté vivo, porque así no puede sufrir este tratamiento infame ». « De Magistris, la Forleo, Apicella, hoy Genchi –añade el hermano del juez Borsellino-. Se está cumpliendo una ejecución y desgraciadamente la mayoría de los ciudadanos no sabe nada de todo esto porque los hechos son tergiversados ».
Sobre el CSM (Consejo Superior de la Magistradura): “Mancino es una persona indigna. Dice que no se ha encontrado con Paolo, pero no es verdad porque en la segunda agenda mi hermano tenía señalada esta cita. ¿Cómo puede no acordarse si en ese momento Paolo era el magistrato más nombrado de Italia?
“Quiero una respuesta. Pido justicia. ¿Por qué ha sido substraída la Agenda Roja del maletín de mi hermano? ¿Qué sucedió ese día? ¿Acaso Paolo había descubierto la verdad sobre la negociación infame entre Mafia y Estado?
“Ciertas cosas no las digo para haceros llorar o para desmoralizaros. Al contrario. Yo digo que este es el tiempo de reaccionar. Italia va a la deriva como país, peor que Colombia. Nosotros debemos volver a apropiarnos de nuestro país porque el Estado somos nosotros. Lo digo como ciudadano y no solo como representante de los Familiares de las víctimas de Mafia. Se lo debemos a nuestros verdaderos héroes. Nos queda una sola cosa que hacer y lo digo tomando prestada la frase de otro magistrato. ¡Resistencia! ¡Resistencia! ¡Resistencia!”

Aaron Pettinari

Sant’Elpidio a Mare (Italia)
28 de enero 2009

ES EL MOMENTO DE RESISTIR Y DE LUCHAR
De Luigi De Magistris – 19 de enero 2009

El otro día, en uno de los muchos viajes entre Nápoles y Catanzaro, escuchaba la estupenda canción de Francesco de Gregori y me recordaba de fragmentos de historia que han escrito magistrados de la República italiana.
Pensaba en la valentía del Fiscal de la República de Palermo, Gaetano Costa, el cual, por si solo, se asumió la responsabilidad de firmar algunas órdenes de arresto, en la valentía de Rosario Livatino y de Antonino Scopelliti que no agacharon la cabeza y decidieron ejercer su papel con rigor e independencia, en la de Paolo Borsellino que consciente de lo que estaba sucediendo en su perjuicio hizo lo posible para llegar deprisa a la verdad y para comprender así mismo las razones de la muerte de Giovanni Falcone y de los hombres de su escolta.
Pensaba en cuanta mafia institucional acompaña muchas de las matanzas de los últimos treinta años.
Pensaba en lo que está sucediendo en estos meses en que se están consolidando nuevas formas de «eliminación» de los magistrados que no se homologan con el sistema criminal de gestión ilegal del poder y que pretenden, con irreverente obstinación, hacer honor a ese juramento solemne prestado sobre los principios y los preceptos de la Constitución Republicana, que nació de la resistencia contra el fascismo.
Pensaba en lo que hoy pueden hacer cada uno de los magistrados para oponerse a una deriva autoritaria que ya ha modificado, de hecho, el orden constitucional de este país.
Pensaba en lo que puede hacer cada ciudadano de esta República para demostrar que, quizás, en este tiempo el único verdadero guardián de la Constitución Republicana no puede ser nadie más que el pueblo, con todos sus límites. En la espera de ese fresco perfume de libertad -del que habla mi amigo Salvatore Borsellino y por el cual lucharemos cada instante de nuestra vida, una lucha por los derechos y por la justicia que contraponen todavía a personas que viven en nuestro país- que nos hará comprender hasta que punto es concreto el hilo conductor que aúna los hechos más inquietantes de la historia judicial de Italia de los últimos 30 años, no tenemos que eximirnos de evidenciar algunas breves reflexiones.
En la espera de los proyectos de reforma de la justicia (con los que me parece que están de acuerdo todas las fuerzas políticas) que sancionarán, formalmente, una ulterior mortificación de los principios de autonomía y de independencia de la magistratura, no se puede no notar que los antedichos principios básicos de la razón de ser de esta profesión, la cual, si se le priva de independencia y autonomía, ejerce funciones que sirven al poder constituído- han sido y son mortificados precisamente por parte de quien debería cumplir con su función de garantizar y tutelar dichos principios.
En el ámbito de la Magistratura, en la onda de un cordón umbilical sistémático de gestión que puede estar oculta del poder, quizás con la excusa de evitar reformas consideradas poco aceptables, se procede, en el contexto del orden judicial, con la intención de perjudicar e intimar (adoptando incluso una inusitada deplorable violencia moral) a quien no se homologa, no tiene intención de pertenecer a nadie, no quiere someterse a la gestión quieta del poder y que opta por permanecer fiel y respetuoso de los valores constitucionales de igualdad, libertad e independencia. Sin embargo aquellos que deberían garantizar su tutela –también con el sistema de autogobierno- tienden, en realidad, a querer gobernar la magistratura desde su interior, haciendo que sea  proclive a los deseos de los manipuladores del poder.
Pero no hay que tener temor. La historia –y antes que ella el conocimiento y la evidencia de los hechos cuando sean públicos- nos harán comprender aún mejor de lo que algunos ya han entendido bien, las verdaderas razones que están en la base de la toma de posición por parte de algunos magistrados (algunos de ellos consideran que cumplen una función de “representación”, en realidad, concretamente, infundada).
Lo que es evidente en este momento y que me parece importante es que, mientras se espera el fresco perfume de libertad que quitará de en medio algunos de los protagonistas indecentes de este período, es que cada magistrado juegue un papel activo, que no se desoriente, sino que se convierta en actor principal –dentro de sus límites pero con la gran “fuerza” de esta profesión que requiere deberes, antes que honores- de la salvaguarda de los valores constitucionales.
Cada uno de nosotros, los que han decidido hacer este trabajo con amor, pasión y profundo idealismo, tiene un lugar, dentro de la propia conciencia, del propio corazón y de la propia mente, de donde sacar la fuerza y la determinación en momentos de obscuridad. Este es el momento de echar mano a los recursos áureos: si sabemos ejercer juntos nuestras funciones en autonomía, libertad, independencia, sin miedo a ser eliminados por intimaciones institucionales o de «clave» disciplinarias utilizadas violando la Constitución Republicana.
Para mí las reservas de energía han sido y lo son todavía, sobretodo, las imágenes de Giovanni Falcone y de Paolo Borsellino, ya que precisamente en los días de los estragos mafiosos –de los cuales esperamos verdad y justicia por la complicidad sistemática en el ámbito de las instituciones- yo acababa de entregar los escritos de las oposiciones en la magistratura. Cuando Antonino Caponetto dijo que todo se había terminado, en mi corazón y en el de muchos otros magistrados hemos sentido algo que era demostrar que no tenía que ser así, que al contrario hay que luchar y no flaquear nunca. Inclusive cuando se tiene la certeza de poder morir –como decía Paolo Borsellino que era consciente de que todo podía  costarnos muy caro- hay magistrados que cada día se esfuerzan por aplicar, dentro de las medidas adoptadas, el principio de que la ley es igual para todos.
Desde que las organizaciones mafiosas han dejado la estrategia militar de contrastar y eliminar a los representantes honrados y valientes de las instituciones, el nivel de connivencia en el ámbito de dichas instituciones se ha consolidado enormemente, hasta el punto que representan casi una metástasis institucional que lleva a cometer propios y verdaderos crímenes de Estado. Esto conlleva que hoy tenemos que defender, todos los días y con los dientes, nuestra independencia y el desempeño autónomo de la jurisdicción- en obsequio del principio constitucional que sanciona el art. 3 de la Constitución –contra algunos propiamente dichos ataques ilícitos, a veces actuados adoptando el método mafioso y que proviene del ámbito de las instituciones.
¿Qué puede hacer entonces un magistrado? ¿Qué puede hacer un asistente fiscal que en febrero tomará posesión de sus funciones jurisdiccionales? ¿ Qué puede hacer un Juez civil? ¿ Qué puede hacer un juez de la sección penal ? ¿Qué puede hacer un Fiscal? ¿Qué podemos hacer nosotros que no nos doblegamos al conformismo judicial? ¿Qué podemos hacer los que queremos ejercer solo este trabajo con dignidad y profesionalidad, sin pensar en carreras internas o externas del orden judicial?
Creo que la receta sea sencilla, aunque parezca todo tan complicado en este periodo tan oscuro para nuestra Constitución y por la cual no tenemos que dejar de luchar: hay que decidir sin tener miedo –sobre todo de quien tiene el deber de tutelarnos y que demuestra que es cada vez más baluarte de ciertos centros de intereses y de poderes, además de ser fuente de peligro para la independencia de nuestro estupendo trabajo-, sin pensar en evaluar las conveniencias, sin optar por esa decisión que pueda provocar menos problemas, sino decidir respetando las leyes y la Constitución, pronunciarse  bajo el signo de la Verdad y de la Justicia. De esta manera habremos cumplido, con sencillez y al mismo tiempo con valentía, con nuestro mandato, la conciencia no se rebelará con el pasar del tiempo, quizás podremos incluso capitular, pero, como dice Salvatore Borsellino, lo habremos hecho sin “vendernos”. No habremos vendido nuestra independencia, no habremos doblegado nuestra conciencia, no habremos abdicado nuestra responsabilidad, no habremos agachado la cabeza: caminaremos con la cabeza alta, así como la moral, contaremos con el respeto de todos (incluso de nuestros adversarios). Esto es lo que nos piden las personas honradas: que no “nos entreguemos”  y que mantengamos alto el prestigio del orden judicial en un momento en el que la cuestión moral asume rasgos epidémicos también en nuestro sector. No hay que tener miedo de un poder perverso que pretende oprimir nuestra libertad y nuestro destino.
A los jóvenes colegas me permito, con humildad y por el inmenso amor que siento hacia este trabajo, de exhortarles a que no teman nunca de tomar las decisiones justas y que persigan siempre el camino de la justicia y de la verdad, incluso cuando les pueda costar cara. Yo era consciente de que me habrían atacado y de que me habrían hecho daño, pero nunca me doblegué, ni siquiera por un instante, en mis decisiones y hoy me siento, como siempre, sereno, rico de energía, muy fuerte, porque dentro de mi corazón y de mi mente soy consciente de haber actuado en el interés de la Justicia y respetando las leyes y la Constitución Republicana.
No escuchéis esas sirenas, aunque procedan de nuestra categoría, que os induzcan  –quizás de una forma que esconda segundas intenciones- a que agachéis la cabeza en virtud de una pseudo-razón de estado que pudiera consistir en el peligro inminente de reformas inoportunas y que para evitarlas debemos, estratégicamente, “mirar” a otro lado, cuando nos tropezamos con los llamados “poderes fuertes”. Las reformas -mejor dicho- las contrarreformas, las habrá de todos modos, quizás sean terribles, pero al menos no tenemos que ser nosotros los que se tienen que demostrar temerosos y con las piernas que nos tiemblan, enfermos, como decía Piero Calamandrei, de “agorafobia”. La independencia se defiende sin calcular nada, cueste lo que cueste, el amor de la verdad puede costar la existencia. Y hay que defenderla de quien la quiere minar, con modos a veces subversivos, desde nuestro ambiente. Por mi experiencia, los obstáculos más insidiosos siempre se han presentado en el ámbito de nuestra categoría: no son pocos los magistrados que ahora ya forman parte de lleno de un sistema de poder criminal que reacciona ante las actividades de control y que entra en acción con el fin de evitar que salga la verdad y la justicia sobre muchos hechos criminales inquietantes acontecidos en la historia contemporánea de nuestro país.
Estoy convencido de que la magistratura no sucumbirá definitivamente solo si sabe ejercer su profesión sin miedo, con valentía, con la conciencia de que incluso solos, en la soledad de nuestra responsabilidad, cuando cada uno de nosotros tiene que decidir si poner la firma en medidas a tomar y por lo tanto evaluar hechos y circunstancias, lo hará sin dejarse intimar por las consecuencias de su acción. El miedo hace a los hombres esclavos y las decisiones que se dictan focalizando solo la carrera y los cargos de mando están destinados a mortificar primero las funciones, antes de rendir indignas las personas que las representan.
Es decir, en definitiva, la historia la tenemos que escribir también nosotros, en nuestro pequeño mundo, aunque con la conciencia de que algunos de nosotros pagarán un precio injusto y quizás también muy duro, pero esto en un cierto sentido es ineludible cuando se ha decidido explotar una profesión que nos impone defender, en la práctica de la jurisdicción, los valores de igualdad, libertad, justicia, verdad, como efectivos garantes de los derechos de los cuales los ciudadanos, e in primis los más débiles, nos piden una tutela concreta.

  • Luigi De Magistris es juez penal en Nápoles.
  • Fuente : temi.repubblica.it/micromega-online    

 

 

 

 

 

NO HAY PAZ SIN JUSTICIA
de Salvatore Borsellino

Se acerca el 17º anniversario del estrago de Via D’Amelio, 17 largos años durante los cuales se han alternado dentro de mi sentimientos absolutamente contradictorios.
Primero la exaltación por la que parecía ser la reacción de la conciencia civil ante esos dos estragos tan terribles y tan cerca el uno del otro.
Esa reacción que hizo que la gente que estaba presente en los funerales de los jóvenes de Paolo, echaran  fuera a empujones con los puños y bofetones a todos los políticos que se disputaban entre ellos los puestos delante de esos ataudes. En primera fila, allí donde les podían filmar mejor las televisiones de todo el mundo que estaban presentes en ocasión de un evento así de trágico, como el asesinato de dos jueces, que todo el mundo conocía, a una distancia de 57 días…
No importaba que esos ataúdes estuviesen casi vacíos, no importaba que las madres, los padres, los hermanos de esos jóvenes estuviesen detrás de esa fila de buitres con caras doloridas para la ocasión. Eran las mismas madres a quienes la madre de Paolo quiso besar las manos una a una diciéndoles que habían dado la vida de sus hijos por su hijo. Pero para esos buitres, eran solo carne para sacrificar, para mandar indefensos a hacer de escolta a un juez indefenso, es más, a un juez colocado a propósito bajo el objetivo de sus asesinos. Carne para sacrificar, por la que se puede perder el tiempo de una misa, de un funeral, para después olvidar, al máximo con la recompensa de una medalla de oro a la memoria, para los que habían tenido la suerte de morir y de una indemnización, como si se pudiese indemnizar la pérdida de un hijo, de un hermano, mandado a morir solo porque se había dedicido que ahora había que negociar, establecer una forma de convivencia y de repartición del poder con quien primero era el enemigo contra quien luchar, todo por los  “intereses del Estado” que están por encima.
Pero a pesar de un cordón de 4.000 policías que habían venido a propósito desde fuera de Sicilia, porque ninguno de los compañeros de esos chicos se hubiera ofrecido a hacerlo, esos policías no pudieron o no quisieron, hacer de pantalla a quien no merecía de ser defendido y ese funeral estaba por trasformarse en un linchamiento.
Después los funerales de Paolo, donde la gente se agolpaba, intentaba por lo menos tocar el ataúd de su juez, gritando “Paolo, Paolo, Paolo”, con un único grito que continuaba y que daba miedo a quien tenía que dar miedo y que sin embargo llenaba de esperanza los corazones de las personas honradas. Que hacía creer que ese sueño por el que Paolo había muerto se pudiese ahora realizar gracias a esa masa de gente que después de la muerte de Paolo había encontrado la fuerza de rebelarse.
Después las sábanas, colgadas en los balcones de Palermo, esas sábanas que querían decir «yo, que vivo aquí, con este nombre, con mis hijos, con mi familia, no tengo miedo de estos criminales y quiero combatir contra ellos, Paolo me ha dado la fuerza de hacerlo».
Parecía una promesa, la promesa de realizar todos juntos ese sueño por el que Paolo y sus chicos habían dado la vida.
Después la ilusoria respuesta del Estado, los detenidos de mafia transportados a Pianosa y a la Asinara, el 41 bis, las leyes especiales. Ilusiones, solo ilusiones.
Nunca ha habido en Italia una voluntad autónoma del Estado de combatir la criminalidad organizada y esta lucha siempre se ha hecho viva después de la reacción de sectores individuales del Estado, de hombres individuales, magistrados, policías, periodistas, sindicalistas, que precisamente por su soledad han sido expuestos a la venganza de quien tenía motivos para creer que eliminándoles esa reacción del estado se hubiera debilitado hasta que se hubiese apagado, o hasta el próximo estrago. Y con los estragos, desde Portella de la Ginestra en adelante, han sido piloteados los equilibrios políticos en Italia, estragos de Estado. Estragos sin motivo aparente, sin ideólogos sometido a sus responsabilidades, solo en alguna ocasión ha habido algún ejecutor procesado y condenado. Gracias a muchos despistajes y complicidades en el ámbito de los servicios desviados del Estado, se les ha podido asegurar a menudo una clandestinidad dorada en países lejanos.
Después los colaboradores de justicia, los procesos. Uno de estos, Scarantino, que se autoacusa del robo del coche que fue llenado con tritol, después retira su declaración, después vuelve a confirmar. Llegan las condenas, también perpetuas para los vértices de la asociación mafiosa y para muchos que han colaborado en la organización del atentado. Pero falta algo. No se sabe, o no se quiere saber, de donde ha sido activado el detonador que provocó la explosión en Via D’Amelio, no se sabe, o no se quiere saber quien es,o a que organización perteneciese, el que apretó el botón, no se sabe o no se quiere saber de dónde partieron toda una serie de telefoneadas de célulares clonados que estaban usando miembros de la criminalidad organizada y a miembros de los servicios del Estado que, solo por amor a la patria podemos definir desviados.
Hay quien lo sabe, gracias a  sus técnicas adelantadísimas y al software que él mismo ha desarrollado y del que dispone está en condiciones de demostrarlo basándose en el cruce de datos relevados de los tabulados telefónicos. No de interceptaciones, sino de datos relativos al simple tráfico telefónico y a los módulos de memoria que han gestionado este tráfico. Se llama Gioacchino Genchi, vicecuestor de la policía en expectativa, que ha colaborado con las fiscalías de toda Italia y cuyos asesoramientos han permitido entregar en manos de la justicia cientos de criminales. Precisamente por este motivo, por estas capacidades que tiene, debe de ser eliminado. No eliminado con el tritol, sino como se hace hoy, con métodos que no requieren la necesaria reacción del Estado para callar la opinión pública. Con los mismos métodos que han sido adoptados con Luigi de Magistris, con Clementina Forleo, Luigi Apicella, es decir, con la delegitimación, con la condena por parte de un CSM (Consejo Superior de la Magistradura) que se puede decir subordinado y orgánico del poder y con la destitución del cargo y de sus funciones. Es decir con la muerte civil, con un método tan infame que hoy me hace pensar que es mejor que Paolo haya sido matado con el tritol y no de esta manera. Si se hubieran escuchado las intuiciones de Genchi que dos horas después del estrago del 1992 fue a llamar a la puerta del Castillo Utveggio para identificar las muchas personas que esa tarde, una tarde de domingo, estaban ahí, hoy los ideólogos de ese estrago estarían en la cárcel, en vez de ocupar los más altos cargos en las jerarquías institucionales. Pero esos procesos no se han hecho y no se deben hacer y es por este motivo que Gioacchino Genchi tiene que ser eliminado y no por un misterioso archivo ilegal que no existe, que consta efectivamente solo de tabulados telefónicos legítimamente adquiridos por encargo de fiscalías y que han sido devueltos al final de la investigación y de todo lo relacionado con ellas. Los asesinos y sus cómplices han pensado en todo, en casi todo, han pensado en prohibir o en hacer que sea imposible efectuar las interceptaciones, pero se han olvidado de un particular, de lo que se puede descubrir a través del trazado del tráfico telefónico y ahora están obligados a salir a la luz y volver a la escena del delito para hacer desaparecer también esta última huella olvidada. O almenos para evitar que pueda ser utilizada.
Se sabe quien ha tomado el portafolios de cuero de Paolo de su coche mientras ardía. Se sabe porque existen las fotos donde se le ve mientras se aleja tranquillamente con esa bolsa en la mano, pero no se sabe, no se quiere saber, a quien se le entregó esa bolsa y quien robó la Agenda Roja que estaba dentro. Una agenda en la que Paolo anotaba todas las confesiones de los colaboradores de justicia, las revelaciones sobre infiltraciones de la criminalidad organizada dentro del Estado y sus reflexiones en esos días tremendos en los que decía siempre «tengo que darme prisa, tengo que darme prisa». De prisa, porque sabía que le habrían matado también a él. Se sabe, pero no se debe de saber, quien era «alfa» y «beta», dos nombres a los cuales Paolo hacía referencia en una entrevista con dos periodistas franceses poco antes de morir, casi un testamento, un mensaje para futura memoria, pero que precisamente por este motivo no debe de verse, no debe de leerse, lo deben hacer solo aquellos que testarudamente la van a buscar a través de aquello que nos ha quedado como último baluarte de libertad en Italia: la red. Y sobre lo que no se sabe, lo que no se puede saber, los procesos no consiguen seguir adelante, quedan bloqueados, depositados debido a solicitudes de archivación con las que los mismos fiscales encargados de las indagatorias no están de acuerdo, pero que son forzadas por los jefes de las fiscalías colocados en el sitio justo en el momento justo o que hacen que se encuentren en ese puesto en el momento justo. Y los jueces que quieren ir hasta el fondo, esos que quieren llegar a la verdad que no se debe de saber se ven obligados a trasladarse. Se sabe que Paolo el 1 de julio del 1992, mientras interrogaba a Gaspare Mutolo, fue llamado por el ministro Mancino al Viminale, se sabe porque fue él mismo el que lo dijo: “Me ha llamado el ministro, falto dos horas y vuelvo”. Se sabe porque por la noche escribió en su agenda gris en la página de ese día, a las 19 :30, un nombre: Mancino. Se sabe porque el fiscal Aliquó le acompañó hasta la puerta y le vió entrar donde el ministro. Se sabe. Pero no se tiene que saber, no se tiene que saber como Paolo salió trastornado después de que se le comunicara que tenía que dejar sus investigaciones, sus coloquios con los arrepentidos, porque el Estado había decidido bajar a pactos con la mafia. Y entonces, para no tener que decirlo se recurre a supuestas amnesias, a exhibiciones pueriles de calendarios vacíos, a sostener innóblemente que no conoce a Paolo Borsellino, un juez cuya cara en esos días era conocida por todos los italianos, pero evidéntemente no por el Ministro del Interior, que no se recuerda de haber estrechado esa mano entre otras muchas. Durante años, siete largos años, ante el muro de goma en contra del que chocaba mi búsqueda de Justicia y de Verdad no era capaz de hablar más, no he podido encontrar esa fuerza que me animaba a llevar a los jóvenes, sobretodo los jóvenes, en los que Paolo ponía su esperanza en el futuro, como escribió en una carta el último día de su vida, el mensaje de mi hermano. Después de un largo viaje de 800 km andando hasta Santiago, que hice ideálmente con él, cuando el “mal olor del compromiso moral, de la indiferencia, de la contiguidad y por lo tanto de la complicidad” que ya apestaba el aire en nuestro país me hizo comprender que nunca jamás hubiera podido sentir ese “fresco perfume de libertad” que Paolo había soñado hasta el último instante de su vida, sentí la rabia que día a día aumentaba dentro de mi y no podía seguir callándome. Comprendí que las cosas había que llamarlas con su nombre, que la gente no podía no saber, no podía seguir creyendo que Paolo había sido un servidor del Estado asesinado por el anti-estado, por la mafia. Tenía que saber que lo que había sucedido el 19 de julio del 1992, no era nada más que un estrago de Estado. La gente tenía que saber que no había, quizás nunca había existido, un Estado y un anti-estado, sino que el uno estaba tan arraigado dentro del otro que ya había corrompido todo el mecanismo y ya no se podían distinguir el uno del otro. El designio que había iniciado a finales de los años 80 y que había tenido su epílogo con los estragos del 92, había dado origen a una segunda República fundada sobre la sangre de esos estragos. Y una república fundada sobre la sangre, nacida de una perversa negociación entre mafia y Estado por la que vidas humanas habían tenido que ser sacrificadas, fundada sobre la base de un designio criminal, mantenida en vida por quien sabe y no habla, por quien es cómplice o inspirador y que se ha vuelto intocable, no le queda más que ir a la terrible deriva que es donde nos estamos encaminando. Un Estado en el que la justicia es amordazada o subordinada al poder, en el que se vilipendia la Constitución y se desatienden los preceptos, en el que se hace estrago de la división de los poderes que constituyen su fundamento, en el que se desencadenan a propósito conflictos institucionales sin precedentes, se pretende gobernar libres de cualquier vínculo y de cualquier control, se pretende concentrar en el poder ejecutivo cualquier otro poder, se anulan decisiones de la magistradura y se desencadena un conflicto con el jefe del Estado con el único objetivo de consolidar el propio poder aunque esto signifique herir en lo profundo del alma a un padre (se refiere al padre de Eluana, una joven muerte al interrumpir la alimentación artificial después de 17 años en coma vegetativo ndr.), una persona como puediera ser cualquiera de nosotros que ha tomado la única decisión que podía tomar por respeto de la persona que un día había sido su hija. Hoy esta rabia que día a día aumenta dentro de mi y que ya no me da ocasión de sentir desilusión o de perderme de ánimo, es la que me tiene vivo.
Y sin embargo, ante este muro de goma contra el que siguen rebotando mis golpes, hoy puedo decir que viendo los muchos destellos de luz que de vez en cuando iluminan la escena del estrago y delinean de alguna forma los contornos, siento que no ha muerto dentro de mi la esperanza de que, si no seré yo, mis hijos, todos los jóvenes de hoy a los que les ha sido robada esta persona así de sencilla y así de grande como lo era Paolo Borsellino, puedan llegar a ver ganar la Justicia y conocer la verdad. Es verdad, nuestra República nunca ha estado tan cerca del borde del abismo del que no se conoce el fondo, pero entre los jóvenes hay muchas fuerzas vivas que no se dejarán subyugar como desgraciadamente ha hecho mi generación, no aceptarán de ser un pueblo de exclavos y de siervos que aceptan estar obligados a agachar la cabeza debajo del tacón de quien está subvertiendo los fundamentos de nuestra República. Hoy, en las tinieblas que todavía envuelven el estrago de Via D’Amelio, rayos de luz hacen entrever mejor lo que todavía no se ha podido ver. Si las revelaciones de un nuevo colaborador de justicia, Spatuzza, no aportan ningún elemento nuevo como para inducir a creer que Scarantino no haya sido más que un caballo de Troya introducido en el proceso de ese estrago precisamente para que después pudiera haber una revisión, el “proceso escondido”, el que se está desarrollando en Palermo y en el que son imputados Mori y Obinu puede aportar, gracias a las declaraciones de Massimo Ciancimino, el hijo de Don Vito, elementos fundamentales de la verdad. En particular sobre el hecho de que la «negociación» fue real, Massimo Ciancimino fue incluso testigo ocular y parte activa como correo  del padre, que inició después del estrago de Capaci y no después del estrago de Via D’Amelio, como han sostenido los “Ros” (Grupo operativo especial) y que Don Vito Ciancimino, quiso asegurarse de que fuesen informadas las instituciones al nivel más alto, al nivel del ministro del Interior: Mancino. Ahora para él, que fue asignado a ese cargo con urgencia, trasladando a otro cargo al ministro anterior, Scotti, se le hace cada vez más difícil callar. Yo no tendré paz hasta que no se haga Justicia. Y hasta que no se haga Justicia no daré paz a quien sabe y no quiere recordar, a quien es cómplice y no confiesa, a quien es inspirador o ideólogo y no puede ser procesado.

9 de Febrero 2009

 

SALVATORE BORSELLINO: GRITO MI SED DE JUSTICIA CON FIN DE QUE SE HAGAN REALIDAD LOS SUEÑOS DE PAOLO

“Es la rabia lo único que me hace vivir todavía, esta rabia que me da la fuerza de ir por ahí gritando mi sed de justicia, mi deseo de que los sueños de Paolo se puedan realizar”. Las palabras de Salvatore Borsellino, que se quiebran en algunos momentos por la emoción, son un grito de dolor y al mismo tiempo de esperanza que llena la sala en la que unas cien personas escuchan. Inmóviles. Atentas.
Salvatore Borsellino es el hermano del juez antimafia Paolo Borsellino, asesinado junto a su escolta en 1992, después del homicidio del amigo y colega Giovanni Falcone y antes de las bombas que el año siguiente ensangrentarían nuestra Italia causando muchas, enésimas, víctimas inocentes. La ocasión es una conferencia titulada “Cultura de la Justicia” que tuvo lugar el pasado 28 de noviembre en la ciudad de Pesaro, en la región de Le Marche y a la que fue invitada la Redacción Antimafia, entre los relatores junto a Benny Calasanzio Borsellino, pariente de víctimas de la mafia.
El hilo conductor del discurso de Salvatore, amigo de Giorgio y de todos nosotros, es precisamente el “sueño simple” de su hermano Paolo: el de ver a Sicilia transformada en una tierra como todas las demás, donde los jóvenes puedan esperar por un futuro y no tengan que pedir la limosna de un trabajo como si fuera un favor que hay que devolver. “Mi hermano luchaba por ello, en esas regiones abandonadas por el estado con la “e” minúscula y dejadas bajo el control de la criminalidad organizada, quizás en la esperanza de que el cáncer pudiese quedar circunscrito en esas tierras. Y sin embargo el cáncer, poco a poco, ha entrado en metástasis y ha corrompido todo nuestro tejido social y político”.  Ahora ya no hay región de nuestro país, no hay país de nuestra Europa que no esté contaminado por la mafia. “En Duisburg, en Marbella, solo por citar dos ejemplos, estan surgiendo ciudades controladas por la criminalidad organizada. Ya no tenemos salida”. Pero lo que es peor es que la mafia ha llegado a “los cargos más altos de las instituciones” obligándonos a presenciar impotentes “las violencias perpetradas en perjuicio de nuestra Constitución” y a ese status de impunidad creado a propósito para proteger esas mismas instituciones contra cualquier forma de delito. Salvatore Borsellino recuerda las investigaciones que involucraron a Silvio Berlusconi y Marcello Dell'Utri seguido al período de los estragos de los primeros años noventa debido a la sospecha de que detrás de sus nombres pudieran esconderse esos individuos “involucrados” en los estragos de Capaci y de Via D'Amelio sobre los cuales se estaban llevando a cabo verificaciones que después fueron interrumpidas, después de que las investigaciones fueran archivadas. “Yo me auguro que estas cosas no sean verdad, comenta con amargura, que Berlusconi y Dell'Utri se puedan disculpar de estas tremendas acusaciones, pero lo que es absolutamente necesario es que las investigaciones puedan continuar. Es necesario que los procesos sigan adelante y que se compruebe la verdad... no es posible que en nuestro país se hagan leyes para impedir que los altos cargos del Estado puedan ser investigados”. Se hace referencia al llamado “Lodo Alfano” ley aprobada el 22 de julio 2008 que garantiza la inmunidad penal a los cinco cargos más altos del Estado), “muy útil sobretodo para nuestro Presidente del Consejo”, que ha tenido la misma actitud en lo que se refiere al delito de falsear el balance. Salvatore, a este punto, grita: “No es posible que si una empresa de nuestro Presidente del Consejo corre el riesgo de ser investigada por falsear el balance, este delito deje de ser penalizado. No sucede en ningun país del mundo. Y actualmente en Italia falsear el balance ya no es un delito penalizado, lo cual permite a una sociedad el crear fondos negros para utilizarlos posteriormente para corromper personas, políticos, etc. A esto se le llama: legalizar la corrupción”. ¿Y el futuro? Se pregunta. “Si no cambiamos radicalmente no tendremos futuro. Y esto quizás, al contrario que nosotros, nuestros jóvenes lo han comprendido”. Sus palabras, ahora, se llenan de esperanza. « La señal positiva viene de las plazas, de las protestas de los estudiantes contra los recortes del gobierno para la educación, contra el  cual « nuestros jóvenes han empezado a rebelarse », porque « destruir la educación gratuita  y favorecer la escuela privada en vez de la pública equivale en substancia a privarles de ese futuro”. Y ante todo esto ¿sabéis lo que sucede? » De nuevo un tono de rabia en la voz. “Que un presidente emérito de la República como Francesco Cossiga, escribe textualmente en una carta que “hay que infiltrar ese movimento con agentes provocatores dispuestos a todo, y dejar que durante unos diez días los manifestantes devasten los comercios, incendien los coches y pongan a hierro y fuego las ciudades. Cuando se cuente fuértemente con el consenso popular, el sonido de las sirenas de las ambulancias tendrá que prevalecer sobre el de los coches de la policía y de los Carabinieri. En el sentido de que las fuerzas del orden no tendrán que tener piedad para mandarles a todos al hospital. Y que Cossiga diga estas cosas es grave de verdad. Cossiga no es un pobre demente, como le definen, sino una persona muy lúcida que aconseja cumplir estas acciones porque en una Italia como la de hoy se lo puede permitir”. Ante esas palabras todo el país hubiera tenido que indignarse, el Parlamento hubiera tenido que hacer una serie de interrogaciones, “pero en un Parlamento en el que la oposición prácticamente ha desaparecido no se ha elevado ninguna voz”. Hasta el punto que después Cossiga ha añadido:  “Lo ideal sería que en estas manifestaciones muriese un peón, mejor todavía como ya he dicho si se trata de una mujer o de un niño”. En pocas palabras, sigue diciendo Salvatore, Cossiga no ha hecho más que confesar exactamente lo que se hizo en la cumbre del G8, esa carnicería por la que solo algunos policías han sido condenados, mientras en cambio los ideólogos, sus jefes, han sido absueltos.
Y en un país como el nuestro todo pasa ante el completo silencio de los medios de comunicación. “En Italia no existe una prensa libre, pero no porque alguien les ponga la mordaza, sino porque nosotros somos un pueblo de siervos, un pueblo de cobardes y necesitamos a quien nos tiene metida la cabeza en un saco. Los periódicos se censuran por si solos, no publican las noticias que deberían de publicar, no hay ninguna entrevista en la que se haga a un político la “segunda pregunta”. No hay debate y es por este motivo que nuestro Presidente del Consejo puede aparecer en la TV, con un brazo en la espalda del senador Dell’Utri, condenado en primer grado a 9 años por implicación externa en asociación mafiosa, proclamando héroe un mafioso como Vittorio Mangano”.
La voz de Salvatore se hace sentir por encima del fragoroso aplauso del público y denuncia un sistema electoral que contribuye a mantener las cosas así como están, porque ya no nos permite que votemos a nuestros representantes en el gobierno, sino que podemos poner solo una “x como analfabetos” en el símbolo de un partido que elije a nuestros políticos por nosotros. “¡Nos tratan como analfabetos y no nos rebelamos! ¡Somos nosotros los que merecemos los golpes de Cossiga! Somos nosotros los que nos tenemos que poner delante de esos chicos para protegerles, somos nosotros los que tenemos que rebelarnos cuando el Presidente del Consejo define héroe a un mafioso condenado por más de un homicidio por manos de esos jueces que son definidos pervertidos, dementes y que según el mismo Berlusconi deberían ser sometidos a exámenes psiquiátricos. Mientras él y Dell’Utri proclaman heróica la ley del silencio.
Y en Italia donde los valores son completamente al contrario también nuestra historia es tergiversada y los libros de texto serán revisados muy pronto. “Y es precisamente Dell’Utri el que se está ocupando de revisar los libros de historia, veremos que se pondrán al mismo nivel a los partisanos y las víctimas de Saló”.
A este punto Salvatore se para un momento y su voz se calma. “Pero yo me llamo Borsellino y si puedo venir aquí a hablar es solo porque soy el hermano de Paolo. De lo contrario no sería nadie. Y entonces quiero contaros la historia de mi hermano, como tiene que ser contada y no como nos la transmiten las ficciones por la televisión, que son capaces de convertir en héroe incluso una bestia como Totó Riina”. Salvatore habla de los últimos días de la vida de Paolo Borsellino, lee una carta dirigida a los jóvenes de un instituto de Padova, llena de esa misma esperanza que nunca le abandonó, ni siquiera cuando supo que el explosivo para él ya había llegado a Palermo.
“Lo sabía y lo sabíamos también nosotros que él era un muerto que caminaba. Que después del homicidio de Falcone, para completar la obra, tendrían que matarle también a él. En esos días Paolo estaba ansioso. “Tengo que darme prisa”, repetía, mientras intentaba alejarse afectivamente de sus hijos, de no darles las mismas atenciones que les había dado hasta ese momento con la desesperada intención de hacer menos dolorosa y violenta la separación física cuando le hubieran asesinado. Eran los días en los que Paolo estaba interrogando a los arrepentidos Leonardo Messina, Vincenzo Calcara y Gaspare Mutolo. Que no hablaban solo de otros mafiosos, sino de las infiltraciones de la mafia en la magistratura, en las instituciones, en las fuerzas del orden. Es más, mi hermano decía a su esposa : “Cuando muera, habrá sido la mafia la que me habrá matado, pero no habrá sido la mafia la que habrá deseado mi muerte”. En esos días así de terribles Paolo tuvo la fuerza de decir que la lucha contra la mafia es sobretodo un problema moral. No solo una obra de represión, sino un movimiento cultural y moral que tiene que involucrarnos a todos, que todos se acostumbren a sentir la bellezza del fresco perfume de libertad que se opone al mal olor del compromiso moral. Un problema moral contra el cual luchar en las escuelas, entre la gente, en los congresos públicos y no solo una acción represiva que delegar a la magistratura. Si la mafia fuesen solo esos hombres armados sería fácil derrotarla. Sin embargo no es así y por esta razón la lucha tiene que empezar en las escuelas, en la familia, por la independencia que está en cada uno de nosotros.
Toda esta interminable serie de magistrados, policías, periodistas, sindicalistas han sido asesinados gracias también a nuestra indiferencia, porque esta lucha no hay que pedírsela a ellos sino a cada uno de nosotros”. “Lo mismo vale para Paolo Borsellino, aunque el suyo fue un estrago de estado”. Lo escribí hace un año en una carta abierta que se difundió en internet como un virus pero que ningún periódico publicó. No se trató de un estrago de mafia el que terminó con la vida de Paolo y de los hombres de su escolta y para saber los motivos por los cuales fue asesinado bastaría hablar con Nicola Mancino, actual vicepresidente del Consejo Superior de la Magistratura, y que nos diga porque el 1 de julio del 1992 llamó para que fuera a su oficina a mi hermano que en ese momento estaba interrogando a Gaspare Mutolo. Ese encuentro está escrito en la agenda de Paolo. Según ha declarado el arrepentido, estaba tan nervioso después de haber hablado con el que en aquel entonces era ministro que se encendió a la vez dos cigarrillos. Actualmente Mancino niega haber hablado con mi hermano ese día, dice que no recuerda, porque si admitiese que recuerda quizás tendría que declarar que ese mismo día le fue ofrecida a Paolo la perversa negociación entre mafia y estado contra la que se había puesto como obstáculo. “En efecto, mientras en lo que se refiere a otros homicidios por mafia se sabe al menos quien ha apretado el detonador, de Via D’Amelio no se sabe nada”. El porque está claro: “El botón no fue apretado en Via D’Amelio, donde las fachadas de los edificios se desplomaron después de la explosión, sino desde el Castello Utveggio, en el Monte Pellegrino que domina Palermo, donde tenían sede las oficinas del Sisde (Servicio Secreto Italiano). Las oficinas fueron desmontadas pocos días después del estrago. También en este caso las investigaciones se estancaron porque si hubieran seguido, como decía Sciascia, el Estado hubiera tenido que procesarse a si mismo”.
El público sigue con mucha atención sus palabras, algunas lágrimas descienden por las caras de personas del público, sobretodo cuando Salvatore recuerda las últimas palabras que Paolo dedicó a los jóvenes, que a su parecer prestaban más atención al fenómeno mafioso y estaban más decididos a combatir contra la criminalidad organizada. Después, antes de terminar su discurso, honra una promesa hecha a su madre muchos años antes y recuerda uno a uno los nombres de los jóvenes de la escolta que murieron en Via D’Amelio. “Verdaderos héroes, no de cierto como Mangano”.
Entre los aplausos del público también él se emociona de nuevo antes de contestar a las muchas preguntas que los presentes le harían a él y a nosotros después.
Mientras volvemos a casa en el coche, pensamos en los puntos principales de su discurso, felices y honrados de poder participar, aunque sea en una pequeña parte, a esta fundamental batalla en defensa de los valores de la legalidad y de la justicia.

Mónica y Marco
Redacción Antimafia

5 de diciembre 2008

 

 


 

 

LA CORRUPCION EN EL SECTOR PUBLICO
EDUCACION A LA CULTURA DE LA LEGALIDAD
 

Abog. Jorge Figueredo-Fiscal Penal de la Fiscalía Zonal de Caaguazu-Paraguay
 
Hablar de la corrupción en el Paraguay para mucho es pretender derramar agua sobre la lluvia; ya que de tan extendida que esta muchas veces ni siquiera constituye novedad y es tan obvio este mal que se ha convertido en un virus cancerigeno que ha penetrado en las células del organismo de toda la sociedad paraguaya, que lo esta contaminando todo y para evitar que esta enfermedad produzca la muerte de este país, es necesario en forma urgente que las escuelas primarias, secundarias, así como universitarias se conviertan en espacios creativos interesados en fomentar la cultura de la legalidad no solo entre los alumnos sino en forma transversal este conocimiento se extienda a toda la sociedad.
Los días 28 y 29 de noviembre de 2008, intentando cumplir con mi deber constitucional y legal de representante de la sociedad como Agente Fiscal Penal de la Unidad Nro. 4 de la Fiscalía Zonal de la Ciudad de Caaguzú-Paraguay; en compañía de funcionarios de esta unidad, como el Asistente Fiscal Abog. DANIEL MIERES, de un investigador privado, el Señor ALBERTO AMARILLA,  dedicado a la recuperación de vehículos hurtados o robados en el Brasil y comercializados en Paraguay, acompañado del Comisario FIDENCIO SANCHEZ, procedimos a realizar una verificación y control de autovehículos en la Ciudad mencionada, donde incautamos varios de ellos, en poder de un policía,  abogado, y  de varios  ciudadanos, pero grande fue nuestra sorpresa cuando uno de los poseedores de los vehículos en situación irregular el comerciante RAMON DARIO OCAMPOS FLORES, en su declaración en la Fiscalía manifestó “ que en fecha 21 de abril de 2008,
había realizado una transacción comercial con el Señor RUBEN SAUCEDO, -este es nada menos que un miembro de la policía nacional y abogado, que ejerce como asesor jurídico de la Comisaría 2da. de Caaguazú-, que este ultimo le vendió el vehiculo incautado de la marca VOLKSWAGEN, tipo FOX, color rojo, cuatro puertas, con Chasis Nro. 9BWKA05Z564164686, sin chapa, Año 2005, y que supuestamente el agente policial SAUCEDO, le manifestó que el vehiculo tenía un problema judicial, que tenía titulo y que una vez terminado un supuesto juicio le entregaría el documento, en dicha oportunidad le entrego un una resolución judicial firmada por el Juez ANTONIO DUARTE y el actuario VIDAL GOMEZ LEGUIZAMON, donde se le entregaba el mencionado vehiculo como DEPOSITARIO JUDICIAL,  incluso SAUCEDO, le hizo firmar por el acta de entrega, pagándole al asesor jurídico de la policía la suma de 19.000.000 de guaraníes. Sin embargo con el inicio de la
investigación, a través de la denuncia del propio Juez Penal de Garantías local Abog. ANTONIO DURTE, pudimos constatar que el Actuario VIDAL GOMEZ LEGUIZAMON,  había producido documentos no auténticos, es decir las resoluciones  que se le había otorgado a algunos poseedores de los vehículos incautados, simplemente lo había elaborado el secretario sin la autorización del juez, y lo más grave es que una  de estas resoluciones se le había otorgado a un oficial de policía DIOSMEDE FRANCISCO COLMAN VERA, nada menos que Jefe de la Comisaría de Repatriación, una comunidad cercana a la sede del Ministerio Publico, a quién también le incautamos un vehiculo en situación irregular y que fue llamado a declarar ante la Fiscalía para la próxima semana.
La investigaciones por las incautaciones de todos los vehículos recién se ha iniciado, hasta el momento se ha imputado al Actuario Judicial Vidal Gómez Leguizamón por producción de documentos no autentico y al agente de policía y asesor jurídico RUBEN DARIO SAUCEDO LOPEZ por producción y uso de documentos no autentico y Reducción, ya que existe indicios de que este agente policial estaría involucrado en la compra y venta de vehículos robados en el Brasil, y que intentaba legalizar estos vehículos irregulares simplemente corrompiendo a funcionarios judiciales para la obtención de resoluciones judiciales para la entrega a compradores, dándole así la apariencia de legalidad, que sin embargo esta lejos de ser tal, al no ser las resoluciones mencionadas documentación legal  valida de los vehículos, aclarando que no contamos todavía con pruebas suficientes de que este asesor jurídico de la policía forme parte de
una asociación criminal o grupo dedicado al tráfico de vehículos, ya que todavía falta mucho que pesquisar para llevar a la verdad sobre la comercialización en nuestro país de vehículos robados tanto en la Republica Federativa del Brasil como en la Argentina principalmente.
Independiéntemente del resultado de la investigación fiscal que recién se inicia, en relación a las sanciones que se pueda imponer a los involucrados en estos hechos delictivos mencionados, el objetivo de este operativo no fue simplemente incautar los vehículos, procesar a los poseedores y que todo termine allí; sino que desde el principio de este trabajo coincidimos con el investigador ALBERTO AMARILLA, quién vino de la Ciudad brasileña, Foz de Iguazu, fronteriza con Ciudad del Este-Paraguay, era demostrar que la corrupción en el Paraguay no es un hecho aislado, ni algo externo al propio Estado, sino que existiría toda una red de corrupción, tejida por funcionarios estatales, ya sea judiciales, policiales, e incluso políticos,  con el consentimiento de la propia ciudadanía, -que por décadas se había formado en la escuela de la ilegalidad que principalmente fue promovida y fomentada durante la dictadura del General
Alfredo Stroessner quién gobernó desde 1954 a 1989-,  que genero toda una cultura de la ilegalidad en Paraguay, y que para combatir realmente al crimen organizado que se sirve y se beneficia  de esta; es necesario desenmascararla con este tipo de procedimiento; -el investigador mencionado  filmó casi todo el procedimiento y el material lo entregó al canal 4 Telefuturo de la Ciudad de Asunción, uno de los medios más importantes del país, cuyos periodistas lo difundieron por tres días al aire-; causando un impacto cultural en todos los habitantes; es decir se logro el principal objetivo de sensibilizar a la ciudadanía de que el cambio de la cultura de la ilegalidad y la corrupción, -que se halla  fuertemente arraigada entre los funcionarios públicos y entre  los operadores de la justicia como funcionarios judiciales y policiales es posible, si la gente   abandona el miedo y el temor;  rompe con la cultura de la pasividad y el
conformismo que por largos años ha caracterizado a los paraguayos y empieza a denunciar a los corruptos, a los que viven al margen de la ley, constituyéndose
la  ciudadanía  junto con los jueces y fiscales en los primeros en cumplir la ley  y en los custodios de la legalidad.
Pero como fiscal penal de una Ciudad del Interior, donde no contamos con suficiente insfraestructura técnica de investigación de delitos y también carecemos de recursos humanos capacitados para el efecto; donde trabajo periódicamente con policías, algunos de ellos que van a ser procesados a raíz del operativo mencionado,  y muchos de ellos quizás implicados en actos de corrupción o que formarían  parte de asociaciones criminales, a pesar de que aún carezco de pruebas de ello,  soy conciente de que la lucha contra la corrupción y el crimen organizado recién empieza en esta zona del país, y que el éxito va a depender no solamente de las investigaciones con consecuencias jurídicas emprendidas por los fiscales, sino sobre todo del protagonismo y la organización  que tenga la ciudadanía para combatir estos flagelos.
Para combatir  la corrupción generalizada en el sector público, caldo de cultivo para la proliferación de diversos crímenes, muchas de ellas cometidas por asociaciones criminales, como manifesté precedentemente  no basta con el trabajo que desde el Ministerio Publico, o el Poder Judicial podamos realizar los fiscales y jueces; sino sobre todo es necesario implementar una educación a la cultura de la legalidad  en nuestro país. La falta de respeto hacia las normas y leyes empobrece los valores y la cultura de una sociedad, y es lo que ha venido ocurriendo en nuestro país en las últimas décadas. Es decir todos los valores universales de respeto, disciplina, honestidad, solidaridad y que entre nuestros antepasados era común, han sido trastocados por antivalores que han construido una cultura de la ilegalidad de la cual todos nos alimentamos directa o indirectamente. Esta anarquía solo favorece a los
criminales y como dijera el periodista Joan Queralt “ Las mafias, todas las mafias, como toda forma de criminalidad organizada, se nutren y fortalecen de la perversión democrática y de la perdida de los valores éticos de la sociedad. Es decir si aceptamos seguir desarrollando nuestra vida dentro de una cultura de la ilegalidad, estamos contribuyendo  a que los crímenes aumenten, y podemos llegar un  día a que “ el delito no solo goce de impunidad sino de reconocimiento, es allí cuando la sociedad comienza a aceptar formas culturales propias del mundo criminal.”
A fin de evitar a que lleguemos a ese estado descrito, el objetivo de una educación a la cultura de la legalidad deber ser construir una nueva sociedad que privilegie los valores universales, como un entorno fundamental para la convivencia digna de los seres humanos. Una de las asignaturas pendientes  en nuestro sistema educativo no solo formal, sino también en las organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, gremiales, comisiones vecinales, religiosas, municipales, gobernaciones, etc, es construir un programa o proyecto de educación a la cultura de la legalidad donde los diversos miembros de la sociedad reflexionemos, analicemos y comprendamos el por que de la delincuencia, la violencia y la corrupción en nuestras sociedades y la manera en cómo afectan a la convivencia social y a la democracia. Solo si promovemos una educación a la cultura de la legalidad vamos a despertar en conciencia para amar la
vida, respetando las leyes de la creación, viviendo en armonía con ellas, en Justicia, Paz y Amor, teniendo cada uno de nosotros lo necesario y nadie lo superfluo, poniendo en práctica aquella enseñanza sublime que nos dejara el Maestro de Maestros Jesús Cristo: “ Ama a tu Prójimo como a ti mismo”.

Abog. Jorge Figueredo
14 de diciembre 2008

ANTIMAFIADUEMILA en el convenio de Carlo Lucarelli

El pasado 26 de noviembre la municipalidad de Casalecchio de Reno (Boloña) en colaboración con el escritor y periodista Carlo Lucarelli ha invitado ANTIMAFIADuemila a participar al convenio “Politicamente scorretto” (Politicamente incorrecto). En el contesto de “Blogos vs Mafie” hemos realizado un taller de periodismo cívico dedicado a los estudiantes universitarios.
Carlo Lucarelli es el famoso escritor y periodista que desde hace casi 10 años produce el programa “Blu Notte – Misteri Italiani” que es transmitido por la TV Nacional Rai3. Es un programa que trata a fondo y reconstruye algunos de los más controvertidos acontecimientos de la historia italiana y que cuenta con más de 2.000.000 de telespectadores.
En los últimos años Carlo Lucarelli ha recibido numerosos reconocimientos por su trabajo: en el 1993 ganó el “Premio Alberto Tedeschi”, el “Premio Mistery” en el 1996, en el 2000 ganó el “Premio Franco Fedeli”, mientras ha recibido el “Premio Flaiano” en el 2006 por el programa televisivo “Blu Notte”.
Casi todos sus romances han sido traducidos en Francia, en Holanda, Grecia, España, Alemania, Estados Unidos, Gran Bretaña, Islandia, Noruega, Portugal, Brasil, Japón y Rumania. Lucarelli es además colaborador de la colección “Stile Libero” (Estilo libre), de la casa editorial Einaudi y colabora activamente con algunas emisoras radiofónicas nacionales.
Se habían inscrito al taller de periodismo cívico unos quince estudiantes universitarios que venían de la ciudad de Boloña y de algunas localidades cercanas.
Nada más llegar a la sala me encuentro con los responsables del taller, nos ponemos de acuerdo sobre el tiempo que dedicar a las actividades y empezamos el taller cuando todos los estudiantes están presentes.
Después de una breve presentación sobre los orígenes y los motivos que han dado origen a la creación de ANTIMAFIADuemila, he introducido el tema de la “tratativa” entre Mafia y miembros de las Instituciones italianas presentando el documental de nuestra producción “I pentiti – l’arma vincente contro Cosa Nostra” (Los arrepentidos - el arma vencedora contra Cosa Nostra).
Las declaraciones de los “arrepentidos” capturan la atención de los estudiantes, hombres que antes de ser arrestados por las fuerzas de policía se sentaban en la mesa con los jefes de Cosa Nostra como Salvatore Riina y Bernardo Provenzano. Mafiosos que habían asistido a las decisiones de cumplir los estragos en Italia, o que habían participado a reuniones donde Riina imponía asesinar a los familiares de los colaboradores de la justicia “hasta el 20º grado de parentesco” incluso mujeres y niños, para evitar que los “arrepentidos” continuasen revelando los secretos de la organización.
Y es en el momento cuando los jefes mafiosos del nivel de Salvatore Cancemi, Giovanni Brusca o Antonino Giuffrè (que son colaboradores de justicia desde hace varios años) hablan de los contactos con la política, que la atmósfera en la sala se hace más pesada. Los “arrepentidos” hablan del senador Marcello Dell’Utri y del actual premier Silvio Berlusconi como puntos de referencia por Cosa Nostra.
Los jóvenes se quedan inmóviles, para algunos de ellos es la primera vez que escuchan a un colaborador de justicia que habla de esa manera.
Se encienden de nuevo las luces, leo los pasajes de algunos documentos judiciales sobre contactos entre mafia y política, son actas públicas, ignoradas como siempre por los grandes medios de comunicación nacionales. Documentos en los cuales los nombres de Marcello Dell’Utri y de Silvio Berlusconi salen muy a menudo en escena, así como los nombres del ex primer ministro Giulio Andreotti o del ex presidente de la región de Sicilia Salvatore Cuffaro, etc... Política & mafia, en una fusión completa donde el color gris envuelve todas las cosas.
La intención es precisamente la de explicar cómo Cosa Nostra desde hace 200 años está estrechamente ligada al poder político, económico y a menudo incluso al religioso. Los documentos judiciales hablan claro aunque después caiga sobre todo ello una propia y verdadera censura que oculta las noticias que más “fastidio” puedan dar a los potentes de turno.
Antes de pasar al debate, se proyecta la película “Il potere e la mafia” (El poder y la mafia) y en ese momento la vibración de la sala se eleva notablemente. Son los mismos Giovanni Falcone y Paolo Borsellino los que hablan. Viejas grabaciones de audio y video de hace 15 – 20 años (que ANTIMAFIADuemila ha reunido y presentado en Palermo hace algunos años en ocasión del aniversario del estrago de Capaci) donde los jueces adelantan los tiempos explicando el fenómeno de Cosa Nostra y sobretodo la manera para combatirla.
Las voces de Falcone y de Borsellino reflejan en si toda la sabiduría y la manera de ver lejos de dos hombres conscientes de quien era el enemigo que tenían en frente y sobretodo de los riesgos que corrían.
Y es en el momento que habla Paolo Borsellino, después de la muerte de Giovanni Falcone, que se asoma un conjunto de sentimientos humanos ligados entre ellos por un dolor más fuerte. “Falcone ha muerto junto a su esposa y a los agentes de su escolta, dice penosamente Borsellino en el video, y entonces todos se dan cuenta de la importancia que ha tenido esta pérdida, también los que por haberle denigrado, obstaculizado y a veces odiado han perdido el derecho de hablar. Pero nadie ha perdido el derecho, mejor dicho, el deber sagrado de continuar esta lucha. Para dar un sentido a esta muerte de Falcone, a esta muerte de su esposa, a esta muerte de los hombres de su escolta; han muerto por nosotros; tenemos una gran deuda hacia ellos”.
En la sala no vuela una mosca, mientras en la pantalla Paolo Borsellino lanza su último mensaje pocos días antes del estrago en el que perderá la vida. “¡Esta deuda tenemos que pagarla con alegría continuando su obra: cumpliendo con nuestro deber, respetando las leyes, incluso las que nos imponen sacrificios, rehusándonos de tomar del sistema mafioso esos beneficios que podamos sacar, también las ayudas, las recomendaciones, los puestos de trabajo, dando testimonio de los valores en los que creemos, también en las aulas de justicia, aceptando de lleno esta penosa y estupenda herencia, demostrándonos a nosotros mismos y al mundo que Falcone está vivo!”.
Se encienden de nuevo las luces, observo a los estudiantes que se miran entre ellos, algunos tienen un cuaderno, otros graban. Empiezan las preguntas. Me preguntan qué sentido tiene hacer un periodismo como el de AntimafiaDuemila hoy, en este contexto histórico-social. Contesto haciendo el ejemplo de nuestra vida, de nuestro trabajo social, ligado a un aspecto espiritual que nace de nuestro director y que va más allá de la mera profesión periodística.
Los chicos escuchan, toman apuntes y siguen haciendo preguntas. Intento hacerles partícipes de la importancia de darse que hacer, de ser ellos mismos pequeños instrumentos de libre información hacia esta “deuda moral”, de la que hablaba el mismo Paolo Borsellino y que cada uno de nosotros tiene hacia estos mártires.
El taller dura bastante más del horario establecido, visto que los chicos están particularmente interesados en profundizar el tema de la “negociación” mafia-Estado, pero piden sobretodo una pizca de esperanza para poder seguir creyendo que sea posible una sociedad sin la opresión mafiosa.
A conclusión de la tarde muchos de los estudiantes expresan la voluntad de no rendirse ante el aniquilamiento perpetrado sistemáticamente por parte de quien gobierna y por la mayor parte de los medios de comunicación, en sintonía completa con las batallas de AntimafiaDuemila.
Mientras los chicos salen de la sala pienso en una frase de Paolo Borsellino en una carta dirigida a una maestra y que había escrito esa misma mañana del 19 de julio ’92: “... cuando estos jóvenes sean adultos tendrán más fuerza para reaccionar de la que mi generación y yo hemos tenido...”.
Pienso en cuántos de ellos ya se han rendido, en cuantos sin embargo sueñan todavía un futuro mejor y en cuanto trabajo queda todavía por hacer para poder realizarlo.

Lorenzo Baldo
Sant’Elpidio a Mare (Italia)
2 de diciembre 2008

 

LA  VOZ DE LA INVESTIGACION

En los días desde el 29 de octubre al 2 de noviembre, se han dedicado cinco días a las investigaciones periodísticas que a través de distintas formas de expresión (periodística, cinematográfica y televisiva) han tratado a fondo temáticas sociales, económicas y políticas particularmente actuales y “candentes”.
El festival organizado por Cinema Zero se ha subdividido en proyecciones, encuentros, lecturas, debates con autores y periodistas que en estos últimos años han intentado revelar secretos y verdades incómodas del mundo de la política y del poder en general, pero prestando mayor atención al mafioso y camorrero.
Entre las distintas iniciativas se ha rendido homenaje a la periodista rusa Anna Politkovskaya, una de las voces más libres, críticas y valientes asesinada el 7 de octubre del 2006 por haber osado criticar la forma de actuar de Vladimir Putin en el conflicto checheno.
Ha sido presentado el primer programa televisivo deseado por Enzo Biaggi en el 1962, que lleva el título de “Rapporto da Corleone” (Informe de Corleone) en el que aparecía por primera vez la palabra mafia y se nombraron abiertamente los nombres de Liggio, Riina y Provenzano. El debate que ha seguido con los dos periodistas de “La Repubblica” Attilio Bolzoni y Luciano Mirone y con Roberto Morrione, director de Rai International hace comprender que el camino para debelar las formas de criminalidad está todavía cuesta arriba especialmente si se piensa que se está intentando el empobrecer, en vez de reforzar, los medios que los magistrados y las fuerzas del orden tienen a disposición. Entre las medidas más temidas, que todavía no están vigentes, pero que están en la agenda de la política, las grandes limitaciones previstas en lo que se refiere a interceptaciones telefónicas.
Han sido recordadas muchas figuras de sindicalistas, periodistas, magistrados, hombres de las fuerzas del orden asesinados por la mafia y que después de la muerte han sido objeto incluso de acusaciones infames sobre su persona porque esta técnica servía para despistar investigaciones y confundir a la opinión pública sobre los verdaderos ideólogos de estos delitos.
La asociación el “Sicomoro”, que desde hace algunos años colabora con la revista AntimafiaDuemila, ha estado presente en una de estas ocasiones con sus artículos de información sobre este tema y ha asistido al encuentro con el público,  del juez Roberto Scarpinato, de la fotógrafa Letizia Battaglia y del periodista de “La Unitá” Saverio Lodato.
Después de la proyección de un reportaje cinematográfico, un resumen de las crónicas de mafia de la fotógrafa Letizia Battaglia, quien ha explicado después al público que su intención era la de transmitir un conjunto de emociones a las personas que se encontraban por casualidad presenciando el evento.
Roberto Scarpinato inicia después su intervención presentando su último libro: “El retorno del Principe”, donde se habla de una sociedad italiana que por siglos ha permitido siempre un poder por encima de las leyes a las que sin embargo estaban sometidos los demás ciudadanos.
Ya en los lejanos años Quinientos Nicolas Maquiavelo  parecía manifestar una especie de admiración hacia Cesar Borgia por la habilidad que tenía de liberarse de los adversarios, sin que nunca se recalcara la brutalidad y la evidente ilegalidad de los modales con los cuales se intentaban lograr  los objetivos del Príncipe.
Está tan arraigado un sentimiento de impunidad en lo que se refiere a un cierto nivel de poder que se puede obtener de los jueces, pero solo los que han sido nombrados por dicho poder y que están sometidos al mismo.
El poder mafioso nace en el vacío que ha dejado el Estado Central y se propone como nuevo árbitro en las disputas y en las intermediaciones económicas y sociales adquiriendo en el tiempo cada vez más prestigio y consideración y terminando por arrogarse el derecho de quien puede juzgar, pero no puede ser juzgado.
El poder mafioso termina con suscitar una especie de fascinación en la imaginación de la gente, hasta el punto que el colaborador de la justicia Marino Mannoia, cuando responde a la pregunta sobre el motivo de su afiliación a Cosa Nostra, responde que no había sido el poder económico el que le había atraido, sino el hecho de que un completo desconocido se había convertido en un hombre respetado y honorable.
En conclusión el juez ha repuesto la esperanza sobretodo en las nuevas generaciones que hay que educar con los principios de legalidad y justicia.

Maurizio Saporito e Alviano Appi
Pordenone (Italia)      
9 de noviembre 2008

 


EL SABER COMO ANTIDOTO DE LA CATASTROFE

Relación de la conferencia de Giulietto Chiesa en Servigliano (AP), el 14 de marzo 2008


Vivir o morir. No es la paráfrasis del título de un film ni una simple frase que haga efecto. Es un punto crucial: el que nuestra humanidad tiene delante. Tomar una decisión: la paz o la guerra: el paso atrás o el incesable progreso sin conciencia y sin esperanza. Saber elegir bien, una cosa o la otra, depende de un único factor determinante: saber. Saber quienes somos, donde vamos, en que situación real se encuentra el mundo, quien decide nuestro destino y el de nuestros hijos. “¿Cuantos de vosotros se dan cuenta de que hemos llegado casi a la estación final? La pregunta de Giulietto Chiesa deja atónito al público presente en la sala. Más de doscientas personas que han venido para escucharle y comentar con él el film “Zero, investigación sobre el 11 de septiembre”, evento del Festival de Roma 2007. Un film para el cine fruto de una rigurosa investigación periodística llevada a cabo por el mismo Giulietto junto a un grupo de estudio de la Asociación Megachip, de la cual es presidente. Financiado gracias a los esfuerzos de la misma asociación y a un grupo de accionistas popular. El evento ha sido organizado el pasado 14 de marzo en el cine Multisala Moderno de Servigliano (AP) – a una media hora de distancia de nuestra redacción – por ANTIMAFIADuemila con la colaboración de la provincia de Ascoli Piceno, la Asociación Pro Loco y la Municipalidad de la ciudad. Giulietto, el periodista y europarlamentario, amigo de Giorgio, ha venido a la región Le Marche para participar a ese evento público y visitar, al día siguiente, las sedes de nuestras actividades: las oficinas de Studio3TV y, como es obvio, el arca. Un encuentro que, como él mismo ha declarado después, marcaría el inicio de una nueva fase de nuestra colaboración: desde ese momento en adelante mas cercana y prolífera. El film dura unas dos horas, durante ese tiempo los espectadores han podido observar consternados todas las mentiras contadas en la versión oficial que se refiere a los hechos del 11 de septiembre dada por el gobierno americano.

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Escuchando las análisis y los testimonios de expertos, técnicos, científicos, testigos oculares, responsables de las investigaciones, familiares de las víctimas, periodistas. Además de las absurdas teorías formuladas por la comisión de estudio estadounidense que no ha tenido intención de dar ninguna explicación razonable de los hechos acaecidos ese día. ¿Por que las Torres Gemelas y el edificio 7 del World Trade Center se derrumbaron a una velocidad de caída libre, como sucede en casos de demolición controlada? ¿Que sucedió de verdad en el Pentágono? ¿Que es lo que chocó contra el? ¿Por qué no se encontraron los restos del presunto Boeing? ¿Como hizo este avión para entrar en el espacio aéreo más protegido del mundo sin encontrar ninguna resistencia? ¿Quienes son los secuestradores? Muchos de ellos han declarado que están vivos, ¿por que no han sido borrados del reporte oficial? Y más aún: ¿por qué no se ha escuchado a muchos testigos que declararon haber oído estallar artefactos dentro de las Torres Gemelas y del Pentágono? ¿O por qué el nombre de Bin Laden no aparece en la pagina web del FBI como buscado por los atentados del 11 de septiembre? Son solo algunas de las decenas y decenas de interrogantes presentados en el film, gemelo de un libro “Zero. Porque la versión oficial sobre el 11/9 es una falsedad”, dos productos con los cuales Giulietto Chiesa y el grupo de estudio piden en substancia que se reanuden las investigaciones sobre el 11 de septiembre mediante la institución de una comisión de investigación internacional que investigue sobre lo sucedido. Empezando, es decir, desde cero. “Lo que hemos visto”, comenta Giorgio después del film que el público había escuchado con mucha atención, “es impresionante. Y si es todo verdad, como creo que lo sea, la pregunta que hay que hacerse es: ¿por qué se hizo? La respuesta es la situación internacional. Mi esperanza es que esta noche, con vuestras preguntas, podáis estimular a Giulietto Chiesa para que os explique precisamente esto: lo que está sucediendo en el mundo, en que situación se encuentran los Estados Unidos de América, actualmente el país más endeudado de todo el planeta, porque se han desencadenado dos terribles guerras después del 11 septiembre y por qué no cambiamos nuestro tenor de vida?” Preguntas importantes, puntualiza, que pueden ayudarnos a comprender lo que ha sucedido y que mentes “refinadas y diabólicas” se escondan detrás de esta operación que quiere impedirnos de descubrir “la verdad que todo el mundo debe de conocer”. El público aplaude espontáneamente mientras Giulietto, con una sonrisa afectuosa, da las gracias a Giorgio por sus palabras. Sucesivamente, mientras contestaba a las muchas preguntas del público, dice: “Los Estados Unidos, como decía antes Giorgio, es el país más endeudado del mundo y no devolverán las deudas que han acumulado”. El público da la impresión de estar sorprendido y desconcertado de verdad ante la análisis de la situación mundial por parte de Giulietto. Lucida, detallada y avalada por datos y pruebas que no dan lugar a interpretaciones. “Son más de 200 los puntos que demuestran que la versión oficial de los hechos del 11 de septiembre no está de pie.

En el film hemos focalizado la atención, por motivos de espacio, solo sobre algunos aspectos de lo sucedido dado que las filmaciones en nuestro poder duran 36 horas”. Pero está claro que el gobierno de los Estados Unidos nos ha mentido, dice el periodista, “¿por que habría tenido que hacerlo?”. La respuesta es amarga: porque el 11 de septiembre ha servido para iniciar la guerra. Cuenta que en el año 2000, un año antes del fatídico ataque transmitido en directo ante 3 mil millones de personas, el secretario de la Defensa de los USA Donald Rumsfeld escribió un documento sobre la seguridad nacional que decía que los Estados Unidos de América se preparaban para la guerra. Una “previsión fantástica”, hecha con un año de adelanto, la previsión de una serie de ataques que tendrán que ver muy pronto también con Irán. Giulietto lo anuncia, sin que nadie le escuche (como sucede a menudo con quien dice la verdad), por varios años y por esta razón muchos le han acusado de catastrofismo y de antiamericanismo. Pero según un reciente sondeo en los Estados Unidos el 51 % de los americanos no cree en la versión oficial mientras el 33 % piensa que la administración Bush es cómplice o que ha dejado que sucediera. “En pocas palabras, dice Giulietto, una tercera parte de los americanos piensa como yo: una demostración clara de que no soy antiamericano”. Pero los principales medios de comunicación no han dado a conocer estos datos, así como tapan la verdad sobre el 11 de septiembre. “Pero muchos americanos han entendido una cosa: los periódicos mienten y las TV también. El año pasado, a tres años de distancia del inicio de la guerra en Irak el 40 % de los americanos estaba convencido de que Saddam Hussein había participado a los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono y de que poseía armas de destrucción masiva”. Una mentira a la que al principio había creído casi todo el mundo porque “los medios de comunicación pueden influenciar radicalmente el pensamiento. Quien tiene en su poder las televisiones no es que os influencie, sino que decide como tenéis que pensar. Este es el punto. Si nosotros no conseguimos aportar la democracia a la comunicación seremos siempre manipulados”. A este punto el público empieza a aplaudir. No son solo las palabras que dice Giulietto, sino su forma de expresarlas, la claridad, la evidente desesperación por la situación actual en la que se encuentra nuestro atormentado planeta y la voluntad de luchar, día a día, intentando cambiar las cosas. Está convencido de que todo esto sería posible si solo todos pudieran acceder a las mismas informaciones, si todos fueran igual de conscientes. Por esto pide la colaboración de la gente para realizar un proyecto: el de un formato televisivo libre de cualquier forma de control. “La idea es la de salir al aire alrededor de las 22:30, para hacer ver a todos lo que les han contado durante el día los 7 principales noticieros y por lo tanto explicar porque nos han tomado el pelo y cual debería haber sido el verdadero orden del día”.

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Un formato que se transmitirá en las TV locales en banda ancha, con un público potencial de 30, 35 millones de telespectadores. Y que para garantizar la libertad de las informaciones será financiado por la gente, 50 mil personas que deberán dar su disponibilidad y depositar una pequeña cuota de unos 100 Euros. Al día siguiente, en el arca, Giorgio y todos nosotros nos adheríamos al proyecto confirmando nuestro empeño de dar a conocer el proyecto lo más posible a nuestros contactos. Muchas personas del público se dicen disponibles a participar en la iniciativa y dejan sus señas después de la conferencia que se concluye a la 1 de la noche. Respondiendo a una de las muchas preguntas Giulietto reanuda el discurso de Giorgio intentando transmitir la gravedad de la situación mundial. “Desde cuando el dolar ya no hace referencia al oro y se ha vuelto prácticamente predefinido, los Estados Unidos han producido algo como 900 trillones de dólares y han construido su riqueza y su bienestar, en parte también el nuestro, a través de una inmensa producción de material de papel que no tiene ningún valor. Pero ahora hemos llegado al final, a la última estación, ya no hay bastante gasolina para todos y si China sigue creciendo al ritmo actual (11,4 % del Pib medio anual) en 5 años será una vez y media más de la economía china de hoy”. A este punto puntualiza que nos encontramos ante un “viraje histórico”. Y que “los que tenían en sus manos la información sabían esto ya desde el 2000”, cuando Rumsfeld había previsto la guerra. Los que tenían a disposición los medios para saber sabían que a un cierto punto habrían tenido que “hacer cuentas”. Porque “dentro de dos, tres, cinco años, el problema de acceder a los recursos energéticos será rave y, para afrontarlo, será necesario armarse antes. Porque “cuando te encontrarás ante mil trescientos millones de chinos que querrán lo mismo que has querido tu hasta el día antes tendrás que estar en condiciones de matarles, de eliminarles, sino serás eliminado”. ¿Catastrofismo? Se pregunta Giulietto. No, “solo realismo.

Yo formo parte de la Comisión del Parlamento Europeo que se ocupa de los problemas del clima y de la energía y tengo datos en la mano”. El 11 de septiembre “no ha sido para combatir contra Bin Laden, sino porque se estaba preparando una guerra con el fin de eliminar físicamente el adversario”. Pero hay una alternativa: “Sentarse alrededor de una mesa y definir la redistribución de todos los recursos que no son infinitos sino que son limitados. Lo cual significa que también el crecimiento no puede ser infinito y que hemos llegado al fondo”. Giulietto explica por lo tanto el mecanismo de un sistema económico destinado a hundirse, después afirma: “Todo nuestro sistema, basado en consumos que crecen vertiginosamente se tiene que detener. ¡De lo contrario nos encontramos ante dos posibles respuestas: la primera es la de preparar, precisamente, la guerra y este grupo de personas lo está haciendo! La segunda es de lo que hablaba antes: la redistribución de los recursos iniciando por la conciencia de que estamos todos en peligro y que la única condición es la de tener que renunciar a algo de nuestro sistema de vida que “como alguien ha escrito, podría incluso significar un mejoramiento de la cualidad de la vida misma. Hay un montón de cosas que podríamos hacer consumiendo menos. ¿Cuantos de vosotros se dan cuenta de que estamos viviendo en un mundo sin sentido? ¿Nos damos cuenta o no? Este mundo está loco. Hay que afrontar el problema de cambiarlo seriamente. Por esta razón soy un pacifista, porque pienso que la otra solución sea solo la catástrofe. Moriremos todos si estos siguen como ahora. Porque atacar China significa tirarles encima 200 bombas atómicas y 200 bombas atómicas no se quedarán en China si no que girarán por toda la atmósfera de la Tierra”.

El paralelismo con los mensajes de Giorgio es evidente. Hablamos de ello al día siguiente en el arca, recordando esas palabras tan importantes y ricas de sentido de verdad y justicia.
La conferencia está por terminar, las dos últimas preguntas y después Giulietto deja la sala mientras le abraza un gran aplauso. Su mensaje final está de todas formas lleno de esperanza. Dice: “Yo quisiera sobrevivir y quisiera que mi hijo sobreviviese”. Y si es verdad que nosotros “estamos en la víspera de un desastre, es verdad también que tenemos la posibilidad de evitarlo y por ello voy por toda Italia, como esta noche, para ver si todos juntos podemos conseguirlo. Si todos juntos podemos afrontar el problema de la tecnología y de los recursos alternativos que existen y que debemos aprender a usar”. “Bastaría luchar por otro gobierno, que sepa hacer otra política.”.
Al día siguiente nos pide que trabajemos con él para lograr esto precisamente: crear un nuevo lenguaje, único e igual para todos, que pueda crear los presupuestos para una sociedad distinta, basada sobre el principio de la igualdad. Un “discurso universal”, como lo habría definido Giorgio, que ahora llevaremos adelante junto a él.

Mónica Centofante
Redacción AntimafiaDuemila
17 de marzo 2008

 

 

12 12
beba

Las/12|Viernes, 22 de Febrero de 2008
nota de tapa
Fiel a sí misma
Militante socialista desde los 15 pero sólo consecuente con sus ideas –lo que le valió más de una disidencia–, Beba Carmen Balvé colaboró con la resistencia peronista, analizó la marginalidad antes de que se impusiera como categoría y tuvo tiempo de aprender a pilotear aviones, lanzarse en paracaídas y manejar armas. Su voz sigue levantando polvaredas a su alrededor mientras ella sonríe plácida: “Estoy acostumbrada, por donde paso se arma escándalo”

beba
Imagen: Verónica Mastrosimone

Por Roxana Sandá
Dicen de ella quienes la conocen que es fuego. Sólida como una roca. Imposible discutirle sin salir herida. Mujer de lengua filosa y pensamiento capaz de estallar en ideas que conmueven o pulverizan. Mejor cultivar su alianza. No teme ni a la sombra de quienes la persiguieron durante años. Ya es mayor, sí, pero no se detiene; su carrera fue demasiado vertiginosa como para que de golpe paralice su ímpetu.
La mujer, llamada Beba Carmen Balvé en la Rosario de 1935, por un padre nativo de Normandía que apelaba al respeto absoluto de su hija tanto como al frío de una 38 calzada en la cintura, fue cuadro del socialismo y colaboradora de la Resistencia peronista. Pasó por todas las cárceles de Buenos Aires; ocultó casi con pasión religiosa a Joe Baxter y al sable corvo de San Martín. Es aviadora, paracaidista, socióloga, militante del desprejuicio y fundadora del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (Cicso), de donde surgió el imprescindible Lucha de calles. Lucha de clases, editado por La Rosa Blindada en 1973.
Sus principios no le permitirían mentirse sosiego. “Llegué a este mundo para armar quilombo y darme cuenta también de que estamos llenos de contradicciones, aunque a los errores prefiero llamarlos problemas tácticos”, explica con una sonrisa amplia sobre su cutis envidiable, apenas opacado por el humo blanco de los incontables Parisiennes que fuma cada día.
Ella sabe hacerle honores a la reputación. Su última conferencia, Inteligencia y contrainteligencia, volcada durante una cena de la Agrupación Oesterheld, provocó la ira de Eduardo Anguita y una maraña de trompis partidarios que siguen dando cuenta de la ríspida amplitud del peronismo. “Nunca me quedo callada. Hablé de las elecciones nacionales como un caos organizado, y algunos se pusieron nerviosos. Igual, estoy acostumbrada. Por donde paso, siempre se desata el escándalo.”
De niña, Beba (no es apodo, sino nombre propio tras un juicio iniciado por su padre al Estado, que ganó con el apoyo del Partido Demócrata Progresista y hasta la intervención de Lisandro de la Torre) se debatió, como sor Juana, entre el amor divino y el amor humano. “Aunque a los cinco años quedó claro que mi inclinación no sería tan divina. Era un contrasentido creer en lo que no se entiende. Mi madre había muerto y mi padre me inscribió pupila en el colegio del Sagrado Corazón, de Rosario, donde no dejaban ir a orinar de noche porque decían que en la terraza había un tipo agazapado que nos iba a castigar. Y en invierno, a las que inevitablemente se hacían encima, las monjas las obligaban a lavar sus sábanas a las seis de la mañana, con temperaturas bajo cero. No toleré esa situación, así que decidí investigar.” La osadía terminó develando que la sombra de la terraza era una estructura de ventilación y que las vejigas de las niñas no tenían por qué sufrir más punzadas de dolor. La pequeña Beba fue la primera alumna expulsada de la institución. “Mi padre no dijo palabra, salvo que mi nuevo destino sería el colegio Madre Cabrini, que dependía del Vaticano y que en uno de sus salones colgaba el cuadro gigantesco de un Benito Mussolini de rostro dulce. Imaginá mi confusión, entre un padre que colaboraba desde la Argentina con los aliados franceses y vomitaba furia contra el fascismo, y mi saludo diario de cada día al presidente de Italia. Una locura en la que me vi envuelta hasta que el cura me eligió para ser cuadro laico, porque era muy estudiosa. Leí la fe, empecé a hacer muchas preguntas y él decidió que yo no servía para eso, lo cual era una obviedad.”
Así de conflictiva fue su afiliación al Partido Socialista de Rosario a los 15 años. Su tarea era la organización de picnics de la juventud, “porque era la única actividad que nos delegaba el partido a los más chicos”, mientras portuarios y ferroviarios comunistas, socialistas y anarquistas mixturaban a voz en cuello las melodías de los himnos Quinto Regimiento y Bandiera Rossa. En aquellas jornadas, “el partido nos decía a los jóvenes que debíamos estar junto a los obreros, pero con el tiempo observamos que los obreros estaban en otro lado, y ese lugar era el peronismo. Había algo, entonces, que estaba fallando”.
“Cierto día, mi padre desapareció”, cuenta Beba sobre siete meses de ausencia de los que nunca pudo hablarse “porque él lo prohibió terminante”. El episodio derivó en un contacto con Luis Armando Roche, amigo de la familia y delegado clandestino de la Dirección de Propaganda del Estado durante 1945, que realizó en el sur de Santa Fe un minucioso trabajo de base para generar adhesiones a Perón, entonces en la Secretaría de Trabajo y Previsión. “Luego de aquella desaparición misteriosa, creo que mi padre temió por mí y me presentó a Roche. Yo escuchaba sus charlas y por él conocí a gente del peronismo y de la Resistencia. Así que terminé siendo socialista pero amiga de los peronistas. Jamás gorila.”

beba

Que haya elegido 1954 para hacer un curso de piloto de aviación y paracaidismo es casi una ironía.
–¡Pero no sé por qué se me ocurrió! Bah, sí: siempre me gustaron los aviones y las motos. Era fierrera por naturaleza, de estos fierros y de los otros (risas). En esa época no había aviación civil y prácticamente tuve que hacer el servicio militar. Mi instructor era de la aviación naval; me sacó buena. Claro, al año siguiente intentó convocarme para volar los aviones Catalina (los que sobrevolaron la Plaza de Mayo en el golpe del ’55) y evitar el ascenso de la gente en Rosario. Por supuesto, yo no iba a hacer el trabajo de botonear a las masas. Encima, muchos de los que tomaron el curso de piloto eran delegados del Sindicato Unidos Petroleros del Estado (SUPE), de la refinería petrolera de San Lorenzo (hoy en manos de Petrobras). Todos peronistas y amigos.
¿Qué ocurrió en Rosario el 16 de septiembre de 1955?
–Apenas iniciado el golpe contra el gobierno constitucional, los resistentes de Rosario soportaron el embate durante siete días. El general León Bengoa, comandante del III Cuerpo de Ejército con sede en Paraná, sitió la ciudad con armamento y tanques Sherman provocando una guerra civil. Sin alimentos ni armas, las fuerzas leales a Perón, el Regimiento Militar II de Infantería de Rosario, los trabajadores del cordón industrial y el pueblo pelearon contra los sectores civiles enemigos y las Fuerzas Armadas. El enfrentamiento se cobró 500 muertos entre niños, mujeres y hombres, además de cientos de heridos. Vi fusilar a diez pibes; vi cuando desde los tanques ametrallaban a jóvenes que se tiraban al lago del Parque Independencia. Había toque de queda y por las noches sonaban las balas de los francotiradores. Los militares entraban a las radios mientras se emitían los programas: todo el pueblo escuchaba apersonarse al capitán de fragata tal o cual y luego el rugido de la ametralladora. Mataban a todos en el marco de esa insurrección. Ahí me curé de espanto.
¿Y cómo resolvió su militancia en este contexto?
–Permanecía en el partido pero discutiendo con los socialistas. Cuando llegó la orden de intervenir los sindicatos no la acatamos, por tanto nuestra relación con los peronistas era muy particular, no por su condición ideológica sino por obreros. Hice contacto con el ala sindical cuando la Resistencia estaba en Empalme Graznero y Arroyito, que era la zona más fuerte, y Villa Manuelita, y colaboré en una serie de acciones. ¡Casi terminé siendo una doble agente!
La relación con el PS se erosionó hasta hacerse trizas, en 1961, con la ruptura de la Dirección Nacional de la Juventud con Alfredo Palacios y Alicia Moreau. “Para nosotros eran fósiles. Además, Palacios se oponía a la acción cubana ¡y habíamos trabajado con la Revolución Cubana! Si el propio directorio revolucionario era recibido por el partido en Buenos Aires cuando tenía que esconderse de Fulgencio Batista. Estábamos con ellos desde antes de la revolución. Entonces hicimos la revista Che y sacamos un documento sobre el proyecto de liberación nacional y social y la lucha armada, con eje en el peronismo. Fuimos los primeros que planteamos esta cuestión.”
En el universo de los sesenta, Beba Balvé cultivó relaciones políticas con Salvador Allende, Raúl Sendic, las FAP, John Cooke, Alicia Eguren, el abogado Ricardo Rojo –autor de Mi amigo el Che– y Facundo Larguía, “rosista, amigo de Perón y aristócrata de la más rancia estirpe patricia y ganadera”. Comenzaba a trabajar como investigadora en el Instituto Di Tella, donde integró el equipo dirigido por Alan Touraine y Eric Hobsbawm, para relevar el desarrollo industrial en América latina, y junto a Fernando Enrique Cardozo, del Cepal, en el Proyecto Marginalidad, un polémico estudio de campo financiado por la Fundación Ford. “Se nos acusó de marxistas y también de colaboradores de la CIA, porque sosteníamos que la marginalidad no existía como categoría, y que debía hablarse de ejército industrial de reserva. Pero me encargué de decirles a muchos que yo había estado en todas las luchas y que a sus huevos no los había visto en ningún lado. No nos jodieron más.”
Beba, como cualquier chica de su generación, había tolerado que le enseñaran modales apropiados para cuando tuviera edad de casarse. Algo que ella se juró que jamás cumpliría. Ni esposa ni madre, no era para ella. Cumplió su juramento durante años, ensayando parejas con compañeros de izquierda, “pero era inútil. Discutíamos de política y al tipo lo perdía, porque ganaba yo. Además, siempre viví sola, nunca se me ocurrió decir buen día. A la mañana me levantaba, hacía mi café y leía el diario. Punto”. Hasta la tarde de 1967, en el lobby de un hotel de Córdoba, plena Guerra de los Seis Días. “Revisaba papeles de la investigación de Touraine sentada en un sillón, con un vaso de whisky en la mano. Levanté la vista y frente a mí alguien sostenía un diario con los titulares sobre la guerra; los resultados habían sido desastrosos para el pueblo palestino. Me indigné, empecé a gritar y le arranqué el diario. El hombre observaba espantado la pelea que mantenía conmigo misma. Resultó ser empresario, representante de una firma norteamericana que fabricaba cosas para la Nasa, campeón de velero y de golf. No teníamos nada que ver. Preguntó qué pasaba y me indigné más. ‘¿Cómo qué pasó? ¡Perdieron la guerra los palestinos!’. El colmo fue cuando me dijo ‘¿Qué guerra?’ Así conocí a Miguel, y sé que fui la aventura de su vida. Desde entonces nos encontramos varias veces, hasta que un día le suelto ‘Nosotros no podemos seguir, porque somos enemigos’(risas). ‘¿Qué cosa?’, me preguntó horrorizado. ‘No puedo decirle mucho más, pero sus relaciones no tienen nada que ver con las mías.’ Terminamos viviendo juntos, pero era una locura. Yo estaba todo el día afuera, a veces volvía a las cuatro de la mañana, otras no aparecía. Estaba harto, y aun así llegó a proponerme matrimonio. Mi respuesta siempre fue un ataque de nervios, agarrar el auto y dormir afuera, pero al otro día terminaba volviendo para darle de comer a mis dos perros.”
El calendario de 1970 la encontró en Puerto Península, siguiendo un programa de colonización de la Facultad de Agronomía de la Universidad de La Plata, junto a un equipo multidisciplinario que se instaló en esa región de bosque virgen hasta 1974. Durante cuatro años, Beba trató con yararás, corales, avispas, aguas contaminadas, falta de hielo para su whisky, un jefe del destacamento policial que era de la Side y otro a cargo de esa delegación de la subprefectura castigado, “porque había estado en el Cordobazo y no reprimió. Todo era desopilante”.
En medio de esas travesías se desarrolló el Cicso, que desde 1966 y hasta la fecha “se dedica al estudio de las relaciones de clase y grupos socioeconómicos”. Son imprescindibles las publicaciones Acerca de los movimientos sociales y la lucha de clases, Movimiento social y enfrentamiento social: el Santiagueñazo, Lucha de calles. Lucha de clases. Insurrección popular e insurrección proletaria, y El ‘69. Huelga política de masas (Rosariazo, Cordobazo, Rosariazo). Nunca se dejó de articular investigaciones y cursos, aun con la dictadura sobre los talones y los exilios accidentados de su directora, “a México, Estados Unidos, Francia, Canadá. Pero volvía, no soportaba estar fuera de mi país. Por eso me banqué a los milicos que cada dos por tres se metían en el Centro, a servicios como Alfredo Astiz, que un día se inscribió con nombre falso en un curso pagado con cheque sin fondos, y a mujeres canas tan groseras que en vez de pedirme los programas de estudios me solicitaban los prontuarios”.
Fue una época de dolor.
–No sé si ese período o el preludio de lo que fue la ruptura con la generación del setenta. Porque en los sesenta habíamos articulado un frente social en la alianza de clases, a través de una política de unidad con el movimiento obrero en la lucha, en un proceso de liberación nacional y popular. Pero en los setenta se montó la oleada impresionante de una pequeña burguesía ilustrada, y ya no podías contrariar eso. No quiere decir que no haya sido solidaria y hasta compartido ciertas cosas con grupos que se estaban armando, como los Montoneros; en definitiva formaban parte de la izquierda. Pero creo que se trató de una generación que rompió raíces con lo anterior y con la historia del país. El problema de Montoneros es que se olvidaron de que Perón era un general de la Nación, y ése era un dato fundamental. Pero, ¿sabés qué?, toda esta historia de desastres y puntos suspensivos también me enseñó algo: nunca nadie podrá arrancar al peronismo de este país, porque su esencia se transmite por familias. No solamente porque de él comieron, estudiaron y trabajaron, sino porque por él lucharon.
Subnotas
El sable bajo el sofá “Tenía contacto con la Resistencia de Buenos Aires. La línea éramos Ricardo Rojo, el Bebe Cooke, Facundo Larguía y yo. Larguía era la oveja negra de la familia, amigo de Perón y del Che. En su estancia de Arroyo del Medio, al sur de Santa Fe, se izaba la bandera azul del rosismo y cada dos por tres escondía a alguien. Un día me llama para decirme que había un problema en Buenos Aires y que debía viajar a la estancia. Cuando llego me explica que (el 12 de agosto de 1963) la Resistencia había secuestrado el sable corvo de San Martín, que ya no daba para mantenerlo allá porque estaban muy cercados y me pregunta si puedo hacerme cargo, a lo que respondo ‘por supuesto’. Dos días después llega a la estancia un coche transportando eso que no debía nombrarse y lo escondemos en mi auto. Decido esperar hasta las dos de la mañana para salir del campo, porque a esa hora la caminera toma mate, y emprendo viaje para mi casa de Rosario. Al sable lo tuve un tiempo bajo el sofá del living, donde hacíamos las reuniones del socialismo. El único que advirtió la presencia de ese objeto extraño era mi perro, Tupac Amaru. Hasta que un día me llamaron para transmitirme la clave con que lo vendrían a buscar. Se presentó un oficial de la aeronáutica de Córdoba, pasó la clave, le entregué el sable. Y yo me reí al otro día cuando todas las radios, los diarios, anunciaban se devolvió el sable corvo del general

Buenas relaciones “Un día me llaman los de esta mesa chica que conformábamos con Rojo, Cooke y Larguía, para comunicarme que en Buenos Aires había un problema insostenible: ‘Los Tacuara asaltaron el Policlínico Bancario (el 29 de agosto de 1963) y se llevaron una valija con 100.000 dólares. Que uno de ellos, José Luis Nell, había caído, y que no aguantaban más a Joe Baxter porque estaban muy cercados por los servicios. Me preguntaron si podía sacarlo, les planteé el problema a los responsables políticos de mi partido y se resolvió esconderlo en la casa de fin de semana de un compañero, en la isla frente a Rosario. Durante la temporada que permaneció allí, Baxter cambió identidad y fisonomía. Se dedicaba a pescar y a tomar mate con un guardia de la subprefectura que jamás descubrió con quién hablaba. Finalmente llegó el momento de trasladarlo, y como yo era muy amiga de los contrabandistas de Santa Fe que vendían armas a la Resistencia y a los gorilas, arreglé que lo cruzaran a Uruguay. Así que después de un viaje en colectivo con protección interna y externa desde Rosario hasta un sitio prefijado de la provincia, Baxter hizo contacto con los contrabandistas y lo sacaron en barco hasta la otra orilla bajo el nombre de Salvador Ballesteros. Creo que vivió algunos años en Montevideo, luego viajó a París y de ahí a Vietnam, con los revolucionarios.”

 

 

BEPPE LUMIA, LUCHADOR ANTIMAFIA CANDIDATO A SENADOR EN ITALIA

(ANSA)-ROMA 6 de marzo- Beppe Lumia será candidato a senador por el PD, lo ha anunciado Walter Veltroni líder del partido democrático.
En una nota de prensa el líder del partido democrático ha declarado que esta convencido que la lucha contra la mafia debe contar con toda la mejor energía de la sociedad y de las instituciones." Le he pedido al profesor Ignacio Marino, candidato también en Lazio, de renunciar a su doble candidatura para darle el puesto como candidato al senado por la región de Sicilia a Beppe Lumia, el profesor por su sensibilidad y su amor a Sicilia accedió. La lucha contra la mafia, contra el crimen organizado y la defensa de la legalidad es el centro no solo del programa y de las acciones concretas del Partido Democrático, sino de su propia identidad. Esto es importante para la región y para Italia entera."

En un hecho sin precedentes un líder político da un paso atrás incentivado por una protesta generada por la revista Antimafiaduemila (que oportunamente la misma empresa informativa ANSA divulgó mundialmente) y tantas otras organizaciones antimafia y la misma Rita Borsellino hermana del juez Paolo Borsellino, asesinado por la mafia. La polémica se desató por la no postulación como candidato a diputado por Sicilia de Beppe Lumia, reconocido luchador en contra de la mafia.

Luego de la rectificación del líder del PD, en cuanto a la postulación de Beppe Lumia, la respuesta de Giorgio Bongiovanni a través de Antimafiaduemila fue inmediata. En sus declaraciones menciona que aprecia el gesto de humildad del presidente del partido Veltroni, quien a través de un verdadero movimiento de protesta, ha comprendido lo indispensable que es la presencia de Beppe Lumia al frente de la lucha contra la mafia, reconociendo su error al haberlo excluido. También resalta la ausencia de Nando da la Chiesa, a quién también considera necesario, el placer de la presencia en la lista de la izquierda de Claudio Fava y la disconformidad frente a otras ciertas candidaturas que dan que hablar como por ejemplo la de Crisafulli y otros.